La increíble historia de Leicester, el pequeño campeón inglés

Rompió todos los pronósticos y con un presupuesto menor y un plantel humilde se quedó con la Premier
Que no se puede. Qué el presupuesto es decenas de millones inferior al de los equipos grandes. Que no hay figuras de renombre. Que el goleador jugaba en cuarta división hace un año.

Quizás la historia de Leicester no suena tan extraña en estas tierras: un país pequeño acostumbrado a, inexplicablemente, pelear entre los grandes del mundo. Pero por eso quizás también genere una empatía especial. En el resto del mundo es asombro por una de esas raras historias de éxito, más en tiempos en que el fútbol es del que tiene la billetera más grande.

Leicester se consagró campeón ayer de la Premier League, la liga más fuerte, pareja y rica del planeta. Y lo hizo con un presupuesto cuatro veces más chico que el de Manchester United.

El domingo había empatado 1-1 con Manchester City, por lo que no pudo celebrar en la cancha, y debió esperar 24 horas al partido de Tottenham, su escolta y el único que podía alcanzarlo. A falta de 2 fechas, el empate de los "Spurs" 2-2 ante Chelsea lo dejó a siete puntos a falta de seis por jugarse.

Así, se concretó lo que estaba a punto desde hace meses: la asombrosa campaña de un equipo chico, acostumbrado a pelear por las últimas posiciones de Primera y las divisiones de ascenso, que en una campaña espectacular, y sin figuras rimbombantes, rompió todas las apuestas, literalmente: de hecho, se estima que las casas de apuestas perdieron más de 15 millones de libras (US$ 30 millones) en una apuesta que pagaba 5000 a 1 (ver cifras).

Es que sus jugadores no eran super estrellas: eran demasiado bajos o demasiado lentos para otros equipos, en palabras de su entrenador Claudio Ranieri, pero se unieron en el Leicester y fueron los mejores de Inglaterra: son Jamie Vardy y Riyad Mahrez, pero también Kasper Schmeichel, Ngolo Kanté e incluso el suplente argentino Leonardo Ulloa, proveniente de Almería.

Nada que ver con el trofeo de la Premier que va a sostener en sus manos. Con el único objetivo inicial de asentarse en la máxima categoría del fútbol inglés y alejarse del descenso.

Sin esa presión inicial y un recorrido ilimitado echó a andar el Leicester, cuyo historial contemplaba solo, hasta ahora, 3 títulos de Copa de la Liga.

Entre Rainieri y el propietario Vichai Srivaddhanaprabha fueron componiendo un plantel de bajo presupuesto. Futbolistas sin repercusión, sin renombre, sin currículum en la Premier, pero perfectos para encajar en el proyecto de su técnico.

El precio total del plantel de Leicester no alcanza los 55 millones de euros. Los responsables de la entidad hicieron piruetas contables en su día para apañar un plantel que, inicialmente, fuera capaz de sostenerse en la Premier. Ahora, gran parte de sus futbolistas han multiplicado su valor.

Una casualidad, un cese inesperado, el del técnico Nigel Pearson en el verano pasado, en plena pretemporada y en el medio de un escándalo sexual (el dueño llevó al equipo a un viaje de patrocinio y se terminó conociendo un video de los jugadores en un prostíbulo), rescataron del olvido al italiano Claudio Ranieri.

El entrenador romano, que se dejó ver previamente a las órdenes de la selección de Grecia, en la que permaneció, sin éxito, durante cuatro meses, acumulaba un año sin trabajar.

Ranieri no es un gurú ni un tirano: es un hombre de sonrisa y lágrimas fáciles, gran gestor de recursos humanos con un concepto del fútbol simple con el que acaba de dar el gran golpe.

"En el fútbol no hay que inventar nada", dijo en una ocasión el hombre de 64 años. Al llegar al Leicester les dijo que "confiaba en ellos, que hablaría poco de táctica. "Para mí, lo importante es que corrieran tanto como les había visto correr al final de la temporada pasada", dijo.

Ranieri devolvió la sonrisa y el optimismo a un puñado de jugadores descartados de grandes equipos o procedentes de otros más modestos, y sacó lo mejor de ellos con una receta que combinó amabilidad e invitación al trabajo duro.

Pero al final, los jugadores demasiado lentos y pequeños lo hicieron. Un auténtico milagro deportivo. (Referí y agencias) l

Títulos imposibles

DERBY COUNTY
(1971-1972)
Los "Rams", habían ascendido en 1969 y ganaron el título dos años después.

NOTTINGHAM FOREST (1977-1978)
Ascendido el año anterior, el Forest se quedó con el título en 1977 y obtuvo los títulos de Europa en 1979 y 1989. Es el único con más copas europeas que nacionales.

BLACKBURN ROVERS (1994-1995)
Ascendido en 1992, conquistó el título en 1994 al superar a Manchester United. Perdió la categoría cuatro años después, en 1999, y hoy sigue en segunda división.

La cifras

5.000 a 1
Las apuestas. un hincha de Leicester se hizo famoso por apostar 20 libras al comienzo del torneo: iba a cobrar 100 mil, pero 10 fechas antes le ofrecieron cobrar 30 mil y asegurarse la apuesta.
130
millones de euros. Es el presupuesto aproximado del equipo. El de Chelsea es 314 y el de Manchester United 414.
27
millones de libras. Gastó en sueldos. Manchester gastó 110.
1,4
millones de euros. Costó Jamie Vardy. Vino desde
Fleetwood, de cuarta división, y se convirtió en goleador de la Premier. Uno de los pases mas rentables de la historia.

Por qué no podemos seguir corriendo, corriendo, corriendo? Somos como Forrest Gump".
Claudio Ranieri
dt de leicester

el goleador amateur
Procedente del fútbol aficionado, nada hacía presagiar una dedicación profesional de Jamie Vardy. Es uno de esos casos que ocurren solo muy de vez en cuando. Fue en 2011 cuando fichó por el Halifax, mientras trabajaba de camionero. Después se marchó al Fleetwood, de cuarta categoría, donde hizo 31 goles para contribuir al ascenso de su equipo a tercera. De ahí pasó a Leicester por 1,4 millones de euros, el fichaje más caro de un futbolista procedente de categorías inferiores. Lo que entonces fue un tiro al aire ahora es una apuesta segura.

el dueño tailandés
Vichai Srivaddhanaprabha, un magnate tailandés despreocupado por los gastos y apasionado del fútbol, gastó 50 millones de euros para comprar el equipo en 2010, cuando pretendía asentarse en la segunda división inglesa, tras subir de la League One (Tercera). Hoy es el héroe de la ciudad.

Populares de la sección