La increíble historia del rastafari verdugo de Nadal

El alemán le ganó 7-5, 3-6, 6-4 y 6-4 con un juego agresivo de servicio y volea, en la peor temporada del español; que ahora está 10° pero que puede caer más en el ránking
El alemán Dustin brown, admirador de marley y 102° mundial, eliminó a nadal y lo dejó en el peor momento de su carrera

Rafa Nadal volvió a tocar fondo. Es cierto que, en la peor temporada de su carrera y en su peor superficie, nadie esperaba demasiado del español. Pero el N°10 del mundo volvió a defraudar en un año que a esta altura ya es dramático, y cayó en segunda ronda de Wimbledon. Con eso se enfrenta a la probable perspectiva de salir del top ten, y a los cada vez más constantes cuestionamientos de qué será de su carrera.

Una temporada más, Nadal, de 29 años, claudicó ante un desconocido que se hizo grande en la pista central del All England Tennis Club de Londres, al caer con el alemán Dustin Brown, 102 del mundo, por 7-5, 3-6, 6-4 y 6-4 en dos horas y 34 minutos.

Le sucedió lo mismo en 2012 con el checo Lukas Rosol, en 2013 con Steve Darcis y el año pasado con el australiano Nick Kyrgios.

El manacorí, cabeza de serie número diez, llegó a la capital británica tras caer en cuartos de final de Roland Garros y habiendo disputado dos torneos sobre hierba (Stuttgart y Queens). Pese a su triunfo en Alemania hace poco más de tres semanas, Rafa no parece sentirse cómodo sobre la hierba londinense, donde ha sido eliminado los últimos tres años en segunda ronda, primera ronda y cuarta ronda, respectivamente.

El excéntrico Brown, que llegó al cuadro principal del All England Club tras pasar las rondas previas, ya había derrotado al ganador de 14 'grandes' en su único enfrentamiento previo: sobre el pasto del torneo de Halle el pasado año (6-4 y 6-1). "Venir de la previa y jugar en la pista central, donde no había estado antes, es maravilloso. Pensé que iba a notar los nervios, pero este encuentro fue similar al de Halle", afirmó un emocionado Brown.

La historia de este 'rastafari' de 196 centímetros de estatura, admirador de Bob Marley, de quien tiene un tatuaje en el costado izquierdo, es particular: hijo de padre jamaiquino y madre alemana, es un jugador ya casi veterano, pero recién saltó a la fama. Nació en Alemania hace 31 años, pero a los 12 se fue a vivir a su tierra paterna y probó suerte con el tenis, donde se destacó rápidamente.

De todos modos, a los 20, mientras muchos de sus compañeros de generación entraban al circuito, se fue a recorrer Europa en una camioneta, y estuvo tres años en esa aventura.

Hoy está dedicado al tenis, pero suma otra particulartidad: hace años que no tiene entrenador, y recorre los torneos disfrutando de jugar. Y en el medio de eso, le dio a Nadal uno de los golpes más grandes de los últimos tiempos, que ya han sido muchos.

Brown desarmó a Nadal con un juego efectivo en su superficie preferida: servicio y volea, servicio y volea, servicio y volea.

Así fue, durante más de hora y media, todo el encuentro de un Brown exultante, al que le entraba todo (77 % de puntos retenidos con su primer servicio, que se elevó a un 80 % y a un 89 % en el tercer y cuarto set).

"Veré que pasa"
Nadal, décima raqueta del mundo, aseguró que si sigue "así durante dos años más veremos qué pasa" y descartó el retiro, algo que ni se le pasa "por la cabeza". "Voy día a día, torneo a torneo. En un tiempo veremos dónde estoy, dónde puedo estar y dónde no puedo estar. Si seguimos así durante dos años más ya veremos", dijo Nadal en la sala de prensa.

"Cuando llegue el día en el que lo que estoy haciendo no me motive buscaré otras cosas que hacer. Al día de hoy, ese no es el caso. Tengo la motivación personal de hacer algo y voy a luchar por ello", agregó el español, campeón de Wimbledon en dos ocasiones.

"Mi motivación es intentar recuperar el nivel de 2008 y 2010. Si no lo consigo no pasa nada; ya llegué a cinco finales aquí", explicó el español al despedirse del All England Tennis Club.

"En esta superficie te enfrentas a jugadores que no quieren jugar desde el fondo de la pista y él es así. Sirvió bien, con mucha fuerza, y yo no tenía ritmo", aseguró Nadal.

"Cada derrota se asimila de forma diferente. Hoy es un día triste, complicado. No estaré contento durante un par de días, pero después descansaré y luego volverán las ganas de trabajar", dijo.

Después de su triunfo en Roland Garros en 2014, Nadal acumula cuatro Grand Slam consecutivos sin superar la barrera de cuartos de final (no compitió en el Abierto de Estados Unidos del año pasado). l

Fuente: AFP