La hora de la reacción

Defensor Sporting se despertó, derrotó a Hebraica Macabi 100-82 y dejó 1-2 la serie final


Defensor Sporting reaccionó, recuperó su esencia y derrotó anoche a Hebraica Macabi por 100-82 para descontar la ventaja de las finales de la Liga Uruguaya de Básquetbol que se juegan al mejor de siete partidos.

El arranque del partido fue similar a la segunda final: Defensor Sporting entró enchufado, maniató defensivamente el poder goleador del rival y tuvo un manejo más fluido del balón a la hora de las ofensivas.

Martín Osimani estuvo muy lúcido en el cuarto inicial. No solo en el goleo (11 puntos) sino también en la conducción y en la lectura de juego (repartió cinco asistencias).

De su mano, Defensor tuvo claridad ofensiva, mientras que la presencia de Kiril Wachsmann (cinco rebotes en el primer cuarto) le permitió correr la cancha para hacerle daño a un rival que no terminaba de acomodarse.

Defensor Sporting se fue 27-18 arriba en ese primer parcial. Pero todo empezó a emparejarse a partir del segundo.

Porque Hebraica tiene múltiples armas para desplegar su artillería ofensiva y porque cuenta con un base como Luciano Parodi, inspirado a la hora de atacar y sacrificado para defender.

Y más allá de sus cinco titulares, el equipo de Leonardo Zylbestein tiene un sexto hombre que le aporta minutos de calidad para aportar puntos desde el perímetros y correr la cancha con determinación: Salvador Zanotta.

Con su ingreso en lugar de un ausente Michael Hicks (dos puntos en todo el primer tiempo, anulado por un Robert Hornsby que al fin apareció), levantó Hebraica que con un parcial de 9-2 acortó sensiblemente la diferencia.

Fue momento para que Gerardo Jauri pidiera tiempo, reacomodara fichas y le diera ingreso a su sexto hombre, Federico Haller, que al igual que en la segunda final revitalizó el ataque ofensiva en forma inmediata.

Con un triplazo en la hora de Jasper Johnson (quien se cargó rápidamente de faltas), el fusionado se fue ocho puntos arriba al cabo del primer tiempo (45-37).

El quiebre definitivo del partido se dio en el tercer cuarto donde Hebraica fue un recital de pelotas perdidas (18) y Sporting un equipo sólido que lo dominó en todas las facetas del juego.

A la gran noche de Osimani se plegó un Wachsmann que siempre rinde en la zona pintada donde muchas veces debe debatirse solo ante Jimmy Boston y Rashuan Freeman ya que Jasper Johnson es un ala-pívot tirador que no siente el juego interno. El nacionalizado de Sporting aportó esta vez 21 puntos, su mejor producción en lo que va de las finales ya que en los dos partidos anteriores había anotado 1 y 12 puntos.

El último parcial fue un mero trámite. A diferencia de lo que le pasó en la segunda final, Sporting no se relajó ni ambientó la reacción macabea.

Por eso lo terminó ganando con autoridad para cambiar radicalmente el rumbo de las finales que ya se habían teñido de amarillo y azul. Ahora es su momento para completar la reacción.



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