La hora del tecnofútbol

La tecnología es utilizada por todos los actores del fútbol; ahora es el turno de los protagonistas
Zlatan Ibrahimovic es uno de los mejores futbolistas del planeta. De sus pasajes por Inter, Juventus, Milan y Barcelona, hasta su presente en Paris Saint-Germain, todo lo que hace el sueco, dentro y fuera de la cancha, tiene una caja de resonancia impresionante.

Con un biotipo atípico para un delantero de su clase y más de 90 kilos de peso, el bueno de Zlatan se las ingenia para lesionarse poco, algo que desvela a su equipo y su selección.

Innovador como pocos, fue el primero en utilizar un GPS que registra datos sobre el rendimiento del futbolista dentro del campo de juego.

El 7 de julio, a través de un memorándum de la FIFA, el organismo aprobó los sistemas portátiles de monitoreo, algo impensado hace algunos años y ya en plena vigencia, como se pudo ver entre los futbolistas de Barcelona y Chelsea durante el amistoso disputado en Washington, Estados Unidos.
FIFA aprobó estas innovaciones dos meses después de que la F.A. Board Internacional modificara su reglamentación para incluir las tecnologías dentro de sus elementos permitidos con la cláusula de que no condicionen la salud de los futbolistas ni que puedan transmitir datos en vivo al cuerpo técnico.

Los entrenadores podrán recoger y analizar esos datos durante el entretiempo, pero no podrán descodificar los registros en tiempo real.

El análisis cuantitativo y cualitativo de los datos que brindan estos dispositivos marca tendencias de entrenamiento y elevan la cotización de los futbolistas destacados. A partir del registro de estos datos nacen conceptos como la posesión del balón o las zonas de calor.

Atrás quedaron los registros de datos mediante las cámaras de televisión, una tecnología que ya parece obsoleta, pero lo cierto es que en los entrenamientos estos dispositivos se utilizaban con cierta frecuencia.

En Uruguay, el Peñarol de Diego Alonso utilizó para la pretemporada tecnología de rastreo y registro de datos para medir el potencial de sus jugadores.

Eran dispositivos parecidos en tamaño a un teléfono celular, adherido a uno de los brazos del futbolista, cuando la polémica prenda similar a un soutien femenino aún estaba en fase de desarrollo y no estaba a la venta.

Estos aparatos más evolucionados vienen en forma de corpiño e incluyen, además de un GPS, acelerómetros y giróscopos. La innovación tecnológica permite que un futbolista pueda recabar datos sobre aceleración, velocidad final, distancia recorrida, metabolismo y pulso cardíaco, una herramienta seductora si se tienen en cuenta las últimas muertes súbitas en el fútbol.
La selección de Alemania que ganó el Mundial de Brasil 2014 utilizó como algo obligatorio este dispositivo que fue especialmente desarrollado por Adidas. La marca alemana, que también viste a Argentina, no diseñó esa tecnología para los sudamericanos.

Además de Adidas hay otras dos compañías líderes en el rubro, las firmas australianas Catapult y GPSports, que entre las dos dominan el mercado, desde equipos universitarios o amateurs hasta la selección de Brasil, Real Madrid, Chelsea o Bayern Múnich.

Pero el escenario no es perfecto, ya que estos dispositivos necesitan una buena señal de internet para funcionar correctamente y en los estadios cubiertos es un problema.

Como dice la canción, el futuro llegó hace rato.

Populares de la sección

Acerca del autor