La historia detrás del descenso de Uruguay al sótano del mundo

Uruguay perdió con Guatemala y en 2017 jugará en el Grupo III de la Davis, cerrando tres años de derrotas

Uruguay cayó ayer a lo nunca visto. Tras muy malas dos temporadas, el equipo nacional cayó a la Zona III Americana de la Copa Davis al perder ante Guatemala por 4-1 la serie disputada en Ciudad de Guatemala sobre cancha rápida.

El equipo capitaneado por Enrique Pérez Cassarino había descontado la serie 2-1 en el dobles disputado el sábado con el triunfo de Martín Cuevas y Marcel Felder, luego de que Cuevas y Riodrigo Arús perdieran los dos singles del viernes.

El domingo "Bebu" Cuevas, tenista con mejor ranking de la serie (406), no pudo con Christopher Díaz Figueroa (483), quien ganó 3-6, 6-1, 3-6, 6-4 y 6-2 y liquidó todo con el 3-1. En el quinto punto, Rucy Richter le ganó a Santiago Maresca 7-6(4) 7-6(8), lo que cerró la serie con un 4-1.

El golpe más duro de la serie había sido el viernes, cuando el menor de los Cuevas perdió ante Wilfredo González (1.113), en tres sets 7-5, 7-6 y 6-3. El resultado global decretó el descenso celeste a la Zona III Americana, categoría en la que estará por primera vez en la historia. Jugará por el ascenso ante Bermuda, Cuba, Costa Rica, Honduras, Jamaica, en un torneo donde ya no hay chance de descender.

La caída imparable

El descenso también marcó el punto más bajo de un proceso que había empezado con mucha ilusión, en 2015. En marzo, Uruguay enfrentaba de local a Colombia, en busca de una victoria que lo devolviera al repechaje al Grupo Mundial, en el que ya había estado en dos oportunidades en las épocas de Filippini y Diego Pérez. Uruguay perdió 3-2, con Pablo Cuevas arrastrando una lesión de espalda.

Llegó el turno de jugar por la permanencia ante Barbados, en serie que se disputó a fines de octubre, fecha en la que Cuevas jugaba puntos clave en el Circuito. La AUT no consiguió que la ITF cambiara la fecha de la serie -fue la única que se jugó en el mundo- Uruguay perdió sin Pablo, pero también sin Martín Cuevas ni Ariel Behar, y se fue al Grupo II.

La segunda ausencia

En marzo de este año, Uruguay arrancaba ante Perú de visitante el camino para la vuelta. Cuevas ya había anunciado a principios de año que no estaría: tras una temporada de gran desgaste físico y mental, y con el objetivo de mantenerse en los primeros puestos del ranking, descansaría tras Río y empezaría a aprontar la temporada de cemento, en vez de jugar tres días a cinco sets en polvo de ladrillo. Uruguay perdía 0-2, lo empató el domingo por la mañana, pero finalmente perdió en el quinto punto a cinco sets, lo que terminó con las esperanzas de ascender y se debió cambiar el foco a salvarse del descenso.

La decisión de Pablo

Llegó la serie del fin de semana, donde no compitieron ni Pablo Cuevas ni Ariel Behar, quien está a un paso de meterse entre los mejores 100 del mundo en dobles. Es que este año, producto de los Juegos Olímpicos, la serie de Davis coincidió con varios torneos, incluido el ATP 500 de Hamburgo (última chance para Cuevas de sumar puntos grandes en polvo), por lo que ambos decidieron priorizar sus objetivos particulares. Con Martín Cuevas (406), Arús (sin ranking) y Maresca (1.218) Uruguay cayó ante la Guatemala de Díaz (483) y Wilfredo González (1.113).

El momento del tenis

Tras la derrota se alzaron muchas críticas en contra de Cuevas y su elección. Sin embargo, seguramente haya que ir a buscar las razones por las cuales el mejor tenista uruguayo desistió de participar en las últimas series, en un panorama en el que la AUT no lo ayudó cuando debía, luego que durante varios años el tenista celeste decidiera arriesgar todo por defender a la celeste, estando lesionado.

En una discusión más global seguramente entre el rol de la AUT, que ha admitido su imposibilidad de promover a los tenistas una vez que ingresan al circuito, y que tampoco tiene torneos Futures locales para darle competencia a los jóvenes nacionales (sólo sobrevive el Uruguay Open, Challenger organizado por Diego Pérez). Como reconoció el presidente de la AUT Ruben Marturet, el objetivo está centrado en el desarrollo de juveniles antes de la entrada al circuito, y en eso destacan las clasificaciones a mundiales sub 16 y sub14, y la aparición de Francisco "Toto" Llanes como valor a futuro, además del Plan de "Gurises al tenis", que, de tener una apuesta a la alta competencia, recién aparecerán en 10 años.

En el mejor momento de su carrera, Cuevas decidió, por fin, priorizar su estrategia personal, cuando está entre los 30 mejores del mundo, un momento del que no disfrutará seguramente en tres años, y no hacer, como tantas otras veces un esfuerzo excesivo -imagínese volar de Wimbledon a Guatemala para cambiar de superficie y volver volando a Umag y desperdiciando un torneo como Hamburgo- en una realidad en la siempre ha estado demasiado solo. (Ignacio Chans)


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