La historia del milagro: cómo Ferreyra recuperó a Suárez en tiempo récord

El día que el quinesiólogo, fallecido el domingo, contó la intimidad de la recuperación de Luis Suárez
Un día como cualquiera el Canario cumplía con su rutina de llamar a Walter. Luego de los saludos de rigor, desde Grecia, Pablo García le preguntó dónde estaba. "¿Dónde estoy? Me van a operar en este momento", le respondió el quinesiólogo de la selección Walter Ferreira. El Canario García fue el primer en enterarse que Walter tenía cáncer. La noticia se disparó al punto de que a los 10 minutos La Española estaba llena de jugadores dispuestos a colaborar.

En la lista de interesados por la salud del quinesiólogo estaba Luis Suárez. Lo que jamás imaginó el salteño fue que el destino lo marcaría para siempre con Walter.

A poco del Mundial el 9 se lesionó y se daba como un hecho que no jugaba. Pero Ferreira, que en ese momento luchaba contra su enfermedad, se cargó a Luis al hombro. Y pese a que no estaba en condiciones de recibir gente, pidió permiso para atender la recuperación de Suárez.

"Vivimos situaciones muy difíciles con Luis. Soy un agradecido al cuerpo técnico de la selección, a Alberto Pan (jefe de la sanidad) porque yo no estaba en condiciones de estar con gente, no podía ir al complejo, pero nunca me llamaron para saber cómo estaba Luis", contó en su momento Ferreira en el programa Efecto Mariposa de CX 26. Era tal la confianza en el quinesiólogo que daban por descontado que jugaría. "Se lo dije al maestro (Tabárez), que nunca me llamaron para preguntarme si Luis estaba bien, y me respondió: 'para que te vamos a llamar". Claro mensaje de confianza.

En la nota, una de las pocas que brindó, Ferreira reveló datos tales como que las enfermeras que le iban a sacar sangre a su casa quedaban de cara cuando veían a Suárez. "Luis venía. Los médicos me dejaban trabajar en casa. Y las enfermeras que me venían a sacar sangre se encontraban con Luis y le pedían fotos".

Walter, ¿estás cansado?

El exquinesiólogo de la selección contó en la nota post Mundial que Suárez lo ayudaba. "Luis vivió mucho lo mío, y su señora también, es extraordinaria. Era una situación de familia. Luis me ayudaba a mi, me preguntaba si estaba cansado. Sabían lo que yo me estaba jugando y uno se gratifica con los jugadores. Yo cuando estaba enfermo no le dije a nadie".

Y de ese modo se inició la carrera contra el tiempo. "Teníamos pocos días. Le dije, yo no te prometo pero tenemos que luchar el día a día. Acá hay dos cosas que quedan claras: si él no hubiese tenido confianza, no hubiese llegado. Y el que quedaba mal era yo porque lo apuré. ¿Quién tenía más para perder?".

La presión inglesa

Ferreira siguió adelante con la narración de los hechos. "Dos días antes del partido con Inglaterra hablamos lo que teníamos que hablar. Lo integramos al plantel y fue una manera de limpiar la cabeza. Los ingleses hablaban mucho, mucha presión. Había mucha plata de por medio. A mí me importaba un carajo todo lo que decían". Del resto se encargó Luis. Entró a la cancha y terminó con los ingleses. Memorable. Y salió corriendo a abrazar a Walter.

Volvé a la cancha Luis

¿Qué sintió Ferreira en ese momento donde todo el mundo hablaba del gesto de Luis? Por curioso que resulte, reveló: "Mi única preocupación fue decirle, 'dale Luis, dale, metete para adentro'. No me di cuenta. Estaba mirando la cancha. Alguien me pidió algo, me arrimo a la raya, y cuando me abraza y me agradece le digo y '¡dale Luis, andá para adentro! Me senté en el banco y los compañeros me abrazaban. Me di cuenta de todo cuando entré al vestuario y todos me agradecían y lloraban. Cuando prendí el teléfono tenía más de 600 mensajes. Hablé con mi señora y con mi hija y me dijeron: 'no sabés lo que es esto acá'. Se habían dado un montón de cosas... el regreso de Luis, mi enfermedad, pero en el momento no me di cuenta. Yo soy así". Y así se fue. En silencio, pero reconocido.