La gigantesca crisis de Nacional

La aplastante derrota clásica dejó en la cuerda floja Pelusso, que puso el cargo a disposición; la dirigencia analiza si el ciclo del DT debe terminar, aunque la ausencia del presidente Ache deja todo en veremos

Si la del domingo fue una de las peores tardes en la historia de Nacional, la de este lunes es posiblemente una de las de mayor sensación de vacío e incertidumbre. La derrota clásica arrasó todo: hasta el ánimo de una hinchada que aunque cantó  hasta el último momento, se fue con un dolor indescriptible.

Algo similar ocurre con la directiva. El domingo post partido el vestuario era una muestra de dolor compartido. Molestia sí, pero también sensación de desamparo. Y de absoluta incertidumbre sobre lo que pasará en el futuro, especialmente con el cargo del DT Gerardo Pelusso.

Este lunes empezó a quedar claro el panorama dirigencial. El domingo Pelusso manifestó a los dirigentes su intención de poner el cargo a disposición, para dejarle las manos libres a los directivos por si quieren cesarlo. El DT no quiere ser un elemento más de discordia en un momento difícil, y por eso da la posibilidad de no tener que despedirlo directamente.

Pero en la directiva la unanimidad está muy lejos. Y de hecho, muchos de los miembros de la directiva no tienen claro cuál es el camino a tomar. Es que las señales son bien divergentes: por un lado, varios directivos -sobre todo del oficialismo- entienden que Pelusso llegó en el medio de una situación delicada, con un plantel que no había armado y que tiene notorias deficiencias. Que empezó a desarmarse antes de fin de año con la partida de Sebastián Abreu –un jugador que había llegado con bombos y platillos por su condición de referente y no rindió- y con situaciones insólitas como las del Cacique Medina, que está en el plantel pero Pelusso no puede usarlo porque si entra en un partido más renovará su contrato automáticamente. En ese sentido, muchos dirigentes piensan –el secretario Claudio Puig es uno de los que lo ha dicho explícitamente -que este plantel “se ha comido” varios entrenadores, y que la solución no debe pasar por cortar el hilo más delgado sino meter cambios de fondo a fin de temporada, y darle una oportunidad más al entrenador floridense.

Pero la versión contraria también tiene su peso. Pelusso llegaba en una situación delicada, y tiene una “espalda ancha” por sus antecedentes en el club, pero también es cierto que este pasaje 2014 como entrenador principal de Nacional ha sido cercano a lo desastroso. La peor campaña en la historia de la Copa Libertadores (apenas un punto y el peor de los 32 equipos), apenas seis partidos ganados y seis perdidos en lo que va del Clausura, la peor derrota de la historia de Nacional en los clásicos, y la chance cierta de, por primera vez en 18 años, quedarse afuera de los tres puestos de Copa Libertadores. La campaña es históricamente mala, y por eso, algunos dirigentes piensan que el cambio de entrenador es inexorable.

Desde la oposición lo han hecho explícito. José Fuentes, principal figura opositora y representante del “Alarconismo”, dijo esta mañana en 1010 AM: “En equipos como Nacional y Peñarol, lo que mandan son los resultados, a mi no me gusta cambiar de técnico pero esto que pasó en los últimos meses fue muy fuerte”.

La última palabra, como casi siempre ocurre en los grandes, la tendrá el presidente. Y si el presidente Eduardo Ache siempre es una persona difícil de escudriñar en lo político, ahora lo es más: el mandatario tricolor se encontraba en Brasil durante el clásico, y recién arribará a Montevideo el martes. Hasta ahora Ache no ha hablado públicamente, y esperará hasta el miércoles para tomar postura sobre el futuro del DT.

Por lo pronto, Pelusso tiene previsto volver a trabajar el martes por la mañana con el plantel, mientras que el miércoles por la noche será la reunión de directiva. Hasta el momento, Nacional seguirá navegando en un mar de incertidumbre, con la angustia de sentirse a la deriva.


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