La gesta del rugby español y el espejo uruguayo

Los Leones clasificaron a Río 2016; similitudes y diferencias con el modelo celeste
España consiguió ayer su mayor hazaña en la historia del rugby al ganarle a Samoa en la final del Clasificatorio y lograr la última plaza para los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Fue una victoria increíble para el equipo del León, ante un equipo con plaza permanente en el Circuito Mundial de la especialidad y que no solo era amplio favorito para lograr este último boleto, sino de pelear medalla en la cita olímpica.

Los españoles tuvieron el premio así a varios años de proceso (alrededor de 10), en los cuales lograron dar varios pasos para colarse en la élite mundial.

El modelo español
El modelo español deja mucho para analizar. Con un rugby que tiene puntos de contacto con el uruguayo en el posicionamiento internacional (de hecho está dos puestos por abajo de Los Teros en el ranking internacional de XV, y perdió con los celestes en XV el sábado en la Nations Cup), han tomado trayectorias diferentes.

El rugby español ha logrado mucho mejores resultados en seven que en XV en los últimos años. De hecho, en 2013 logró la clasificación al Circuito Mundial, donde duró un año. El descenso estuvo marcado en parte por la falta de apoyo de la federación, que retiró el apoyo económico que tenía el juego reducido.

Esos problemas dirigenciales también afectaron en su momento al XV, que recién ahora parece volver a estar en condiciones de volver a competir en el ambiente europeo, aunque el camino mundialista parece aún lejano para ellos, metidos en el difícil 6 Naciones Europeo B.

Quizás por eso el seven volvió en los últimos años a ser una apuesta central. En la lucha por llegar a Rio tiene un fuerte apoyo del Comité Olímpico Español, que aporta 220 mil euros anuales para el seleccionado masculino, que incluye sueldos de entrenador, PF, fisioterapeuta y analista de videos, y viáticos de 1.200 euros para cada jugador. En Uruguay, el sistema olímpico, a través de la Fundación Deporte Uruguay paga viáticos y viajes del entrenador, cuando hay competencia.

De todos modos, ese fuerte apoyo español{no se acerca a las estructuras que poseen los principales equipos del circuito, y su éxito se debe en gran medida a la planificación de un equipo estable y el talento y sacrificio de un equipo que se conoce hace tiempo.

Desde este lado del mapa, el éxito de España deja algunos puntos para tener en cuenta. En primer lugar, el modelo no es extrapolable, por el apoyo económico que tiene el seven español –aunque bajo respecto a las potencias, es sensiblemente mayor a lo que puede tener Uruguay-. Las diferentes trayectorias también explican las apuestas disímiles: mientras Uruguay ha tenido más éxito en XV, y por eso más apoyos de la World Rugby dedicado a esa área -cerca de US$ 300 mil anuales-, los españoles han brillado en seven y así han tenido un sistema de apoyos más atractivos desde la rama olímpica a los que puede acceder Uruguay.

Es más: recientemente la Federación Española siguió los pasos de Uruguay, y decidió pedirle asesoramiento a Agustín Pichot, vice de World Rugby, a instalar un plan similar al de la URU para su desarrollo.

El balance uruguayo
Del lado uruguayo, la Qualy de Mónaco pasó más o menos como se podía esperar. Los celestes terminaron en el 12° puesto, tras viajar con un equipo muy joven, con casi la mitad de los jugadores provenientes de la selección M20. Fue unan decisión política: los compromisos internacionales y nacionales sobrepasaron las posibilidades del rugby uruguayo, y por eso, dentro de los alrededor de 45 jugadores que están en el sistema de alta competencia, se decidió darle prioridad a la participación del XV en la Nations Cup y elegir el plantel del Mónaco. con los jugadores que no fueron a Rumania.

Uruguay cumplió a grandes rasgos con la lógica. Derrotas claras con Canadá (33-0) y en la serie y Tonga (33-12) en semis del 9° puesto, derrota en el partido definitorio de la serie (22-14) ante un Alemania que ha hecho una gran apuesta el seven, y victorias 40-14 ante la débil Sri Lanka y ante 22-5 a Túnez, para terminar en el puesto 12 entre 16. Chile, que ha hecho de la clasificación olímpica su gran apuesta deportiva y económica en los últimos dos años, apenas ganó un partido más que Uruguay y terminó en el 8° puesto.

Pasando en limpio, cuando Uruguay dio su máxima importancia al seven no pudo pasar más allá del 20° puesto mundial, y no pudo pelear el ascenso al Circuito Mundial. Para lograrlo debería, como en España o Chile, el seven hacerlo la máxima apuesta de la URU, algo que en el mediano plazo no parece viable y no sería coherente con la lógica del rugby internacional y del desarrollo del rugby uruguayo, que tiene en la World Rugby su principal inversor por su desarrollo en XV. De todos modos, tras un 2016 que fue malo en seven, quizás quede como enseñanza la necesidad de que el juego reducido tenga un poco más de protagonismo que el que tuvo este semestre.

Seven de Mónaco

Actuación de Uruguay
Primera fase

Uruguay 0 - Canadá 33
Uruguay 14 - Alemania 22
Uruguay 40 - Sri Lanka 14

CUARTOS DE FINAL (9° PUESTO)
Uruguay 22 -Túnez 5

SEMIFINALES (9° PUESTO)
Uruguay 21 - Tonga 33

CLASIFICACIÓN A RÍO

CUARTOS DE FINAL

España 12 - Irlanda 7
Rusia 14-Canadá 12
Samoa 31-Hong Kong 12
Alemania 26-Chile 0

Semifinales
Samoa 24-Alemania 14
España 17-Rusia 12

Final
España 22-Samoa 19

España se suma a Nueva Zelanda, Fiyi, Australia, Sudáfrica, Kenia, Gran Bretaña, Francia, Argentina, Estados Unidos, Brasil y Japón

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