La Fórmula 1 en la era del cambio

Monoplazas más agresivos, anchos y veloces se aprontan para abrir la temporada oficial en Australia, bajo algunos signos de dudas
Los pilotos de Fórmula 1 sufrieron como nunca antes en la preparación para el campeonato 2017 de la principal competencia del automovilismo mundial, que ya comenzó con sus primeros ensayos libres en Montmeló, Barcelona, y que el próximo 26 de marzo levantará oficialmente su telón con el Gran Premio de Australia, primera etapa del calendario.

Será un año de varios cambios en esta categoría, ya que comenzarán a aplicarse las modificaciones que fueron aprobadas en abril de 2016, entre las que se destaca que los coches serán más veloces.
Eso llevó a que los competidores tuvieran que realizar entrenamientos especiales durante la pausa de fin y principio de año, con el objetivo de ganar masa muscular, principalmente en el cuello, y estar más fuertes para soportar las fuerzas G que entran en acción en cada carrera.

Cambio constante


En su afán por brindar siempre el mejor espectáculo a sus aficionados, la Fórmula 1 aprobó el año pasado una serie de modificaciones para que las carreras sean más atractivas para el público.

Luego de que la tecnología híbrida utilizada durante dos años no contagiara a las audiencias y pasara sin pena ni gloria, las autoridades decidieron adoptar una serie de medidas para recuperar la agresividad de los monoplazas y tener carreras más picantes.

Para eso se aprobaron formatos de coches más agresivos, con un diseño aerodinámico con el objetivo de sacar el máximo rendimiento de los neumáticos y de esa forma promover más maniobras de adelantamientos.

En ese sentido, en la pista, los espectadores podrán ver numerosas variaciones, empezando por los monoplaza, que serán más grandes y robustos, así como con ruedas más anchas.

De hecho, la aerodinámica tendrá una importancia capital esta temporada, pues los coches tendrán más carga por el descenso del auto y modificaciones en los alerones, siendo el delantero más grande y el trasero más bajo.

Por ese motivo, se espera que en este año se bajen todos los tiempos en todos los circuitos y que los pasos por las curvas sean aun más endiablados.

Eso hizo que en la pretemporada los pilotos hayan tenido que someterse a pruebas físicas muy intensas, especialmente para reforzar la musculatura en el cuello.

"Fue un invierno fantástico y una excitante temporada de entrenamientos para mí", afirmó Lewis Hamilton, el piloto británico de Mercedes, equipo que dominó los últimos años y los primeros ensayos de esta semana, en alusión a los retos físicos que plantean los nuevos monoplazas.

"Agregué un nuevo elemento en mi régimen de entrenamientos que los hicieron divertidos y estoy en gran forma", agregó días atrás, en la presentación del nuevo coche de su escudería.

En materia de preparación física, el británico, que parte como favorito a ir por el título, aseguró que hizo "el mayor volumen de entrenamiento invernal (europeo) hasta ahora" y que se siente "en mejor forma que nunca, listo para empezar la temporada. Pero esto es solo el primer paso. Ahora es cuando el trabajo empieza realmente", comentó.

"Los neumáticos son más gruesos y más pesados, de modo que los mecánicos deberán hacer más ejercicio", agregó el tres veces campeón del mundo y segundo la pasada temporada por detrás de su compañero, el alemán Nico Rosberg, quien se retiró tras conquistar su primer y único título.

Los riesgos en la pista


Ahora bien, con más velocidad y coches más grandes, la nueva Fórmula 1 ya tuvo algunos reparos de especialistas, quienes consideran que la búsqueda de una mayor competitividad en la teoría puede darse de forma totalmente opuesta en la práctica.

Entienden que las nuevas medidas de los autos, que serán 20 centímetros más anchos, lo que hace que se requieran unos 50 centímetros más para pasar a otro coche, harán que haya pocos espacios para superar rivales.

Por más velocidad que tengan los coches, las dimensiones –señalaron– harían que haya menos adelantamientos y que las carreras comiencen a definirse desde las posiciones de largada.

Al respecto, Hamilton, mostró su preocupación por la capacidad de pasar de los nuevos monoplazas, lo que podría hacer que las pruebas sean más aburridas.

Además, la mayor potencia de los coches implica que los pilotos estén más expuestos a sufrir accidentes, los que, en caso de ocurrir, serían más graves.

En ese sentido, el diario El Mundo de España señala que se deberán revisar las medidas de seguridad de los circuitos. También destaca que los nuevos neumáticos si bien tienen límites de adherencia más altos, cuando la pierden lo hacen de modo menos progresivo, lo que hace difícil mantener el dominio del vehículo.

"El reglamento cambió de manera tan importante que no podemos estar seguros de nada", subrayó Toto Wolff, quien amplió su contrato hasta el 2020 como director ejecutivo de Mercedes.

La escudería ganó 16 de 19 Grandes Premios en 2015 (tres victorias de Ferrari) y 19 de 21 carreras (dos triunfos de Red Bull) en 2016. Desde 2014, conquistó tanto el título mundial de pilotos como el de constructores.

Pero, para el austríaco, "se trata de una era completamente nueva en cuanto a la tecnología anunciada, lo que reforzará la incertidumbre".

La temporada de la F1, que además tendrá nuevo dueño con la llegada del grupo estadounidense Liberty, será una incógnita que se revelará en las pistas.

Así les fue en los primeros ensayos


Arrancó bien
"El coche parece mil veces mejor que los demás", dijo Lewis Hamilton sobre el nuevo W08 de Mercedes tras los primeros ensayos realizados en Montmeló, Barcelona, donde el principal candidato en 2017 dominó.

Arrancó mal
En su primera salida a pista en Montmeló, Fernando Alonso tuvo problemas en su nuevo McLaren tras dar apenas una sola vuelta. "Son comprensibles las dudas, pero hay que mantener la calma", dijo el español.

Las cifras


  • 4 kilos de musculatura tuvo que ganar en el entrenamiento el piloto español Carlos Sainz para la temporada 2017.
  • 2 horas llegaron a durar las sesiones de crossfit de Sainz, cuando lo habitual es que sean en el entorno de los 50 minutos.
  • 2 metros será el ancho de los nuevos coches, 20 centímetros más que los modelos de la pasada temporada.
  • 728 kilos será el peso mínimo de cada coche, 26 más que el año pasado, sin contar el combustible ni al piloto.

Las escuderías


Mercedes
La escudería Mercedes-AMG, triple campeona del mundo, reveló su nuevo monoplaza, un W08 Hybrid. "Nunca vi un coche técnicamente más avanzado que éste en Fórmula 1", afirmó el piloto inglés Lewis Hamilton, antes de precisar que está "muy orgulloso de continuar con el equipo; es casi idéntico que el coche del año pasado en el aspecto ergonómico, pero tiene más potencia", explicó el británico.

Ferrari
Presentó su SE70H, con el que Sebastian Vettel y Kimi Räikkonen buscarán reducir diferencias con Mercedes. La denominación "SF70" hace referencia a los 70 años del constructor italiano, que se fundó en 1947. El nuevo Ferrari dispone de un alerón de tiburón blanco que peina el capó y es más rojo que su predecesor. Su perfil delantero es más largo, como todos los coches esta temporada, al igual que sus neumáticos.

Red Bull
Una delantera muy diferente a la de otros equipos es la particularidad más aparente del RB13, con el que la escudería Red Bull competirá con el objetivo de plantar cara a los Mercedes con el alemán Max Verstappen y el australiano Daniel Ricciardo. Lo más llamativo del coche es el morro que el equipo de Newey diseñó, con un agujero en la punta y un alerón delantero bastante diferente al resto en su forma central.

Mc Laren
La escudería británica presentó el MCL32, el flamante bólido con el que competirán el español Fernando Alonso y el belga Stoffel Vandoorn. El monoplaza, adaptado a las nuevas reglamentaciones aerodinámicas y con unos pontones refinados y la ya conocida aleta de tiburón, rompe con el pasado reciente y recupera el naranja. "Tiene una pinta espectacular", dijo Alonso, quien fue cauto a la hora de hacer pronósticos.