La eterna polémica

En Uruguay predominan los DT que pregonan el buen juego, pero va primero el más pragmático

"Una vez le ganamos a River 5 a 0 y me preguntaron porqué ganamos 5-0. ¡Y yo qué se porque ganamos 5 a 0! Siempre digo que los jugadores de fútbol somos todos timberos, y que todos los domingos tenemos una timba. Y es la verdad: si andás bien, te mejoran el contrato, de lo contrario afuera”. Con su particular estilo Luis Garisto intentaba explicar lo inexplicable.

Es que desde que el fútbol es fútbol la polémica está instalada. ¿Qué es jugar bien? ¿Qué abarca? ¿Garantiza ser campeón el hecho de jugar bien?

La respuesta tiene dos bibliotecas. Los que pregonan el buen juego dirán que jugar bien los acercará más a la victoria. Los cultores de un estilo más pragmático se afirmarán en el concepto de que los que juegan lindo se quedan en esto y jamás llegan a nada.

El tema es muy amplio y da para todo tipo de comentarios. Es que primero habría que ponerse de acuerdo en qué es jugar bien. Y a partir de ahí analizar el tema. Pero no es sencillo. ¿Motivos? Porque para unos, jugar bien es apelar a determinado estilo de juego, vistoso por llamarlo de alguna forma. Y para otros jugar bien es ganar. Tan sencillo como eso.

Y en Uruguay, como en todos lados, están los entrenadores que pregonan que sus equipos salgan jugando desde el fondo y los que piden a sus jugadores que en determinados sectores del campo de juego no hay que tomar riesgos.

Uruguay es una liga con determinadas particularidades. Cuesta mucho ver un equipo que rompa los moldes. Acaso en las últimas décadas se podrá mencionar como transgresores al Danubio de Ildo Maneiro en 1988. El River Plate de Juan Ramón Carrasco, y en la pasada temporada el Wanderers de Alfredo Arias.

Cierto es decir que de un tiempo a esta parte en Uruguay predominan los entrenadores que apuestan a que sus equipos tengan buen pie.

Peñarol con Fossati intenta siempre salir jugando del fondo. Se para con línea de tres atrás, juega con un solo volante de marca, toma riesgos y prioriza el juego ofensivo.

Wanderers ni que hablar. Racing fue una brisa fresca en el actual Torneo Apertura. Su técnico, Mauricio Larriera, con un plantel reducido se animó a jugar en todos lados. Wanderers, mermado en su poderío por la cantidad de jugadores que se fueron, no perdió la esencia.

“Mirar el arco de enfrente”, “tenencia de balón”, “protagonismo”, “intensidad”, cual será la próxima palabra a expresar para ser “moderno”? Se preguntó mediante su cuenta de twitter el entrenador Rosario Martínez, un hombre que pregona el estilo de ganar por encima de cualquier otro.

Rosario defiende su idea a cómo dé lugar. Y en su cuenta de twitter cuelga frases como:

“Q quede claro, me encanta un equipo q gana 7x1 como Bayern, no me gusta un partido 5x4 y tampoco quienes juegan a tener el balón sin atacar”.

“Q poco me agrada escuchar permanentemente quejarnos del juego fuerte de nuestros rivales, desde cuando esta manera de sentir el Futbol ??”.

“Ahh, los ex “bielsaboys” ahora transformados en”sampaoliboys” están de festejos, Chile le ganó a Haití, felicitacionesssss!!!”.

La realidad marca que el Apertura que está en juego no es liderado por ninguno de los equipos que intenta jugar buen fútbol. A ello se suma que para quienes son contrarios a tener que ganar jugando siempre bien, hay realidades en las cuales se respaldan.

Aducen que River bajo la conducción de Guillermo Almada jugó lindo y estuvo peleando en las primeras posiciones, pero no ganó nada. Que Wanderers se floreó contra varios en el pasado torneo pero que terminó sucumbiendo ante la presión de Danubio en las finales.

Y por si fuera por poco, el Apertura que está en curso es comandado por el equipo más pragmático del campeonato: Nacional.

Su técnico Álvaro Gutiérrez quiere ganar a como dé lugar. Entonces no se pone colorado si tiene que sacar un delantero para poner un defensa con el objetivo de cerrar un partido. Las dudas y las preguntas vuelven a invadir. ¿Cómo es el negocio? ¿Cuál es la verdad?

Lo que queda claro es que el fútbol no tiene una sola verdad. Hay distintas fórmulas de acceder a un triunfo. Después será un cuestión de gustos personales o formas de sentir el juego. Cada uno defiende sus ideas.

Por ahora, en la particular liga uruguaya, hay un amplio predominio de los equipos que son pragmáticos y se adaptan a las necesidades de los partidos rompiendo con aquello de que es preferible morir con la de ellos.

El ejemplo lo brindó Oscar Tabárez cuando hizo referencia a la película Match Point que empieza con una pelotita de tenis arriba de la red. Si cae de un lado la historia se contará de una manera, si cae del otro el cuento será distinto.

 


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