"La edad y mi familia me domesticaron"

Mike Tyson habló a solas con Referí sobre sus fantasmas, miedos y adicciones pero tuvo tiempo para mostrar su mejor perfil; el de un hombre nuevo que busca redención. Vea el video.
Apenas tenía 20 años y cuatro meses de vida, cuando a este joven de Brownsville, uno de los barrios marginales y con mayor tasa de criminalidad de Brooklyn, se le ocurrió subirse a la cima del mundo para beber las mieles de la gloria.

Tras noquear en el segundo round a Trevor Berbick el 22 de noviembre de 1986, Mike Tyson se transformó en el campeón mundial pesado más joven de la historia y comenzó a construir la leyenda.

Atrás en el tiempo quedaba el niño Michael Gerard, el mismo que fue expulsado del colegio por una riña, que fue abandonado por su padre a los dos años y que muy temprano se metió en el mundo de las pandillas callejeras.

Robos, asaltos con violencia y peleas callejeras formaron parte del menú diario que lo llevó a sumar 38 arrestos a sus 13 años.

"Soy una persona nueva, ya puedo perdonar, soy distinto porque crecí, maduré y mi estilo de vida cambió. Ya no puedo estar todas las noches de fiesta, no puedo acostarme con cien mujeres, simplemente soy otra persona"

Tyson fue, es y será el rey de los contrastes. Salió del barro de la pobreza negra en un país discriminador, se hizo millonario derribando rivales y prejuicios, hizo gala de unos puños que caían como sentencia de un final inesperado y dejó que lo compararan con todos.

Tuvo cosas de George Foreman, Joe Frazier y Sonny Liston, pero fue un gramo superior a todos ellos en velocidad, voracidad y ambición. Estuvo en las grandes ligas y no defraudó. Peleó contra los mejores y festejó. Hizo desvelar a generaciones enteras para ver peleas que duraron un minuto y medio y, lo peor de todo, hizo que valiera la pena.

Afuera del ring le ganó a una sociedad racista y clasista que lo miraba de reojo y dentro del ring crucificó a varios desquiciados con demasiada confianza. Pero todo astro tiene su cara oscura.

"Me parece genial que en Uruguay no arresten a la gente por tener marihuana. Es libre y eso es maravilloso en este país. El muchacho del servicio a la habitación ya me ofreció marihuana libre y eso nunca me había ocurrido (se ríe fuerte), no eso es mentira, un chiste".

Denunciado por violación fue a prisión donde se convirtió al islam, protagonizó divorcios escandalosos, la prensa sensacionalista lo persiguió, fue estafado, terminó en bancarrota y con serios problemas de adicciones a las drogas.

También tuvo excentricidades como coleccionar tigres en su casa y llevarlos a dormir a su cuarto.
A solas con El Observador, en la intimidad de un espacio perdido dentro del Hotel Conrad y vigilado por una guardia pretoriana -todos hombres, porque su entorno no permitió que una mujer participara de la entrevista-, Iron Mike abrió su corazón y habló de cómo vivir una vida al límite.

¿Cómo fue crecer en Brownsville, uno de los barrios más violentos de Estados Unidos? ¿Eso condicionó que optaras por el Boxeo?
Mi infancia fue como la de cualquiera que nace en un barrio negro y pobre de Estados Unidos. No teníamos dinero y no teníamos esperanza. Me arrestaron muchas veces, estuve involucrado en episodios de mucha violencia, de drogas y de alcohol. Me mandaron a un centro de recuperación juvenil, conocí a "Cus" D'Amato y empezó mi historia en el boxeo.

¿Qué tan importante fue Costantino D'Amato?
Cus fue todo. Mi padre, mi maestro y mi mentor. Me enseñó todo lo que supe. Fue muy especial.

Cumplió apenas 50 años, pero su vida tiene historias y emociones que superan lo común. ¿En algún momento se dio cuenta de que vivía al límite?
Si (risas), me volví profesional, gané el título mundial en 1986, lo perdí en 1990, tuve problemas con la acusación de violación, estuve preso tres años, salí y volví a pelear, tuve el problema con Evander Holyfield donde le mordí la oreja, luego me rompí la rodilla y decidí no pelear más, estuve con drogas y muchas mujeres, entré en rehabilitación, falleció mi hija a los cuatros años y estuve muy deprimido. Volví con mi primera novia, tuvimos un hijo, pude festejar 50 años y estoy agradecido de haber sobrevivido a mi propia historia.

¿El balance es positivo? ¿Con la paz de ahora encontró la felicidad o la perdió?
¿Qué es la felicidad? Puede ser ahora mi momento más feliz. Es relativo. Mi vida gira en torno en mi familia, el momento más triste es la muerte de mi hija (Exodus Tyson falleció en 2009 por un accidente doméstico) y el fallecimiento de varios amigos míos por sobredosis.

Recién mencionó a Holyfield. ¿Sabe que lanzó al mercado una marca de salsas comestibles? ¿Qué gusto tenía su oreja?
(Se ríe fuerte) No la compro, debería comprar sus salsas pero no lo hago. Ya no muerdo gente. La edad y mi familia me domesticaron. No volvería a hacerlo ni por dinero.

Cuando Luis Suárez mordió a un rival en Inglaterra tu dijiste: "Súarez tendrá que arreglar el asunto con Ivanovic como yo hice con Holyfield. Ahora mismo somos dos grandes amigos". ¿Conoces a Luis Suárez?
No lo conozco, no sé quién es. ¿Dónde juega? Yo soy seguidor de Benfica porque un amigo es fanático pero conozco pocos jugadores. Maradona, Messi y Pelé. También a Rooney, pero a Luis Suárez no.

El espectáculo tiene a una de tus hijas a cargo de la dirección. ¿Disfrutas o padeces trabajar con tu familia?
Es muy difícil trabajar con mi familia (risas). Cuando hay alguna chica joven y bonita yo me pongo a hablar con ella y mi hija me grita por el auricular que me detenga, yo le contesto que me deje tranquilo y la gente no sabe a quién le estoy hablando (se ríe aún más fuerte).

¿Cómo haces para contar tus problemas sobre el escenario? ¿Es una forma de buscar tu redención y de pedir perdón?
Simplemente es mi historia. Amo a mi familia y me hace bien trabajar con ellos porque descubrí el amor. Muchas veces no somos queribles, pero sabemos que estamos el uno para el otro. Nunca tuve tanta paz en mi vida y hay veces que no sé qué hacer con tanta paz.

Una oportunidad única

Mike Tyson presenta hoy su show unipersonal en el teatro de Enjoy Conrad de Punta del Este. En el espectáculo, denominado Undisputed truth, Tyson cuenta sus verdades, luces y sombras de una carrera tan magnífica como caótica.

La obra fue estrenada en 2013 bajo la direcciòn del ganador del Oscar honorario, Spike Lee y fue un éxito rotundo en teatros emblemáticos como Broadway, Las Vegas y el argentino Luna Park.
Las entradas están a la venta en Red UTS y en la boletería del Enjoy Conrad y su precio va desde los U$S 78 hasta los U$S 223.

Hace tiempo que Tyson se volcó al mundo del entretenimiento, primero con la película "¿Qué pasó ayer? y luego publicando su autobiografía, que fue récord de ventas.

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