La discriminación al interior

El pueblo de Florida está que arde porque Nacional no va a la Piedra Alta, una muestra más de la relación de “use y tire” que maneja la capital

Por estas horas los fanáticos del fútbol en Florida se sienten ultrajados. La ilusión de que El Tanque Sisley llevara a Nacional al pueblo en el partido del domingo, por la tercera fecha del Clausura, se dio de bruces con la realidad cuando el presidente de la institución, Freddy Varela, anunció que había llegado a un acuerdo con los tricolores para jugar en el Estadio Centenario, a cambio de que le aseguran un pago equivalente a 10 mil entradas a $ 320 cada una, lo que le permite a la institución fusionada asegurarse US$ 140 mil.

Fue un golpe más a los hinchas de tierra adentro. Cuando no es porque la Policía no puede brindar garantías, es por culpa de dirigentes incapaces de cumplir con sus promesas, o por acción de la AUF que utiliza la plaza del interior cuando de recaudar se trata, pero que a la larga se olvidan. El interior es el gran discriminado del fútbol uruguayo. Y queda la clara sensación de que se los utiliza cuando se los necesita.

Las ventajas
Los clubes de la capital que juegan en el interior lo hacen porque ahorran dinero, entonces utilizan ese recurso para no pagar Policía, y evitar tantos gastos de porteros y boleteros. Como se hacen acuerdos con las intendencias locales, a las cuales les sirve el gancho de llevar el fútbol grande a sus departamentos, los clubes profesionales se benefician y ahorran dinero.

Es claro que esos clubes no son representativos de la ciudad ni mucho menos. Al margen de que se pretenda “vender” que va determinada cantidad de gente de Florida a ver a El Tanque o de San José a presenciar los encuentros de Sud América, nada está más alejado de la realidad.

El propio Freddy Varela lo reconoció en la semana: “Florida sale más en cuenta que jugar en Montevideo”.

El tema es que los aficionados del interior se sienten abusados. ¿Motivos? El cuadro de la capital pasa a usufructuar el principal estadio y la liga local se va a las canchas de los barrios. Además, los dirigentes de los clubes locales no son consultados para la fijación de los partidos, por lo que conviven como universos paralelos.

Usados
Vistas las cartas se puede concluir que el interior es usado cuando la ocasión lo requiere. Si la selección juega un partido de poca monta, para el cual se sabe que el Centenario no se va a colmar, se lleva al interior. Los ejemplos abundan, como cuando se jugó con Nueva Zelanda en Paysandú y Rivera hace un par de años.

Pero no es el único caso. Los torneos de verano muchas veces recurren a las plazas del interior.

Se podría incluir un rubro destinado a las falsas promesas. Algo así como venderle espejitos de colores a los ciudadanos del interior con cosas que no se cumplen, como aumentar la capacidad de estadios, arreglar vestuarios, gerenciamientos que venden falsas expectativas.

Así, la presencia de equipos de Montevideo en el interior es un “mal necesario” para, de vez en cuando, poder recibir a los grandes. La última decisión de El Tanque arranca hasta esa última ilusión.


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