La directiva define el lunes la continuidad del técnico

Pablo Rodríguez sigue en la cuerda floja; el domingo se tuvo que ir por una puerta lateral
La derrota que sufrió Danubio ante Defensor Sporting en su propia casa profundizó la crisis deportiva en la que está inmerso el conjunto franjeado, que bajo la dirección técnica del argentino Pablo Rodríguez lleva cinco partidos sin conocer la victoria y se encuentra penúltimo en la tabla con apenas dos unidades ganadas en 15 disputadas en el presente Torneo Apertura.

El domingo en Jardines del Hipódromo los hinchas del conjunto de Maroñas estallaron en el cierre del primer tiempo cuando su equipo caía por 2-0 con dos goles de Maximiliano Gómez. Los parciales ubicados sobre el sector del entrenador le reclamaron por el mal momento de los franjeados, habituales protagonistas de los torneos pero que en esta ocasión sufren un mal comienzo.

La continuidad de Rodríguez ya había estado en duda la semana pasada debido a las malas actuaciones de su equipo. "Tenemos claro que hay que empezar a ganar y eso es este domingo", había señalado el entrenador en la previa del duelo ante los violetas.

Desde la directiva de los de Maroñas respaldaron al técnico a la espera de un buen resultado ayer, algo que no ocurrió.

Tras el partido, el presidente de Danubio, Boris Igelka, fue cauto sobre el tema, evitó hacer declaraciones en caliente y señaló que en la jornada de hoy la situación del DT será analizada entre los dirigentes.

"Todos los lunes tenemos directiva y siempre se ven los informes técnicos por parte del director deportivo (Pablo Lima) y ahí se analizará, como en toda directiva", comentó a Radio Oriental.

El domingo en la platea de Jardines, el titular de los franjeados recibió varias críticas de los hinchas. Muchos de ellos le pidieron que cesara al entrenador argentino.

Además, tras el partido hubo un clima caliente en la zona de vestuarios, donde se agruparon varios aficionados locales para hacer sentir su malestar con el rendimiento del equipo. En ese momento, cuando los jugadores de Defensor Sporting se aprontaban para dejar Jardines, tuvieron que permanecer en su vestuario hasta que la zona volviera a la calma, sin poder hacer declaraciones a la prensa.

"Rodríguez que se vaya", fue el canto de unos 100 parciales franjeados que se ubicaron a la salida del estadio danubiano.

Por ese motivo, Igelka prefirió irse por una puerta lateral, rodeado por allegados de Danubio.

En tanto, Rodríguez tampoco salió por la salida principal y lo hizo por una puerta alternativa.

Paraeste lunes se espera que la directiva de los de Maroñas defina si respalda al entrenador argentino o si busca un cambio de timón para no seguir perdiendo pie en el Apertura, certamen que ya lleva disputado un tercio de su calendario y que tiene al equipo de la franja en la penúltima posición. l