La debacle de Liverpool: 3-3 le empató Crystal Palace

Ganaba 3-0 hasta los 78', pero le empataron en la hora y casi dejó escapar eltítulo; Suárez llegó a 31 goles e igualó a Shearer y Cristiano Ronaldo en el récord de la Premier

Tenía todo, todo, para ser la tarde ideal. Para ganar, golear y seguir prendido en la esperanza de ser campeón de la Premier, de la que hasta hace dos fechas era casi campeón. Ganaba 3-0 ¡hasta los 78 minutos!, jugaba bien, tenía a un trío ofensivo letal, y Suárez alcanzaba el récord de goles de la Premier.

Pero… el Liverpool tiene esas cosas difíciles de explicar. En ese cierre pareció el de la temporada pasada: capaz de lo mejor y de lo peor al mismo tiempo. Así perdió inexplicablemente una ventaja de tres goles, le anotaron 2 de contra y terminó empatando 3-3. Así quedó un punto por encima de Manchester City, aunque los citizens tienen un partido menos y además tienen nueve goles más de diferencia de gol, por lo que un empate en la tabla los consagra campeones.

Las lágrimas de Suárez en el final lo dijeron todo: el uruguayo protagonizó una tarde histórica, al alcanzar el récor de Alan Shearer y Cristiano Ronaldod e 31 goles en la Premier, pero no le sirvió de nada, y seguramente recuerde esta tarde como la que se le escapó el título de la Premier.

Liverpool dominó con claridad el primer tiempo, en el que Crystal Palace, que pese a ser local apeló al sistema clásico de los equipos visitantes: dos líneas de cuatro y una misión de defender ante todo, y aprovechar alguna pelota de contra.

Obligado por las circunstancias, con la chance cierta de que la Liga se les haga trizas si no gana, Liverpool salió a ser protagonista. Con Allen y Johnson aportando en ataque además del trío Suárez-Sterling-Strurridge, Liverpool probaba por todos lados, pero no conseguía resultados hasta que Allen anotó el 1-0 a la salida de un córner, en una jugada que tuvo participación del uruguayo con una especie de cortina basquetbolística para que el defensor no alcanzara la marca del volante de Liverpool.

Luego el equipo de Anfield aflojó, y el local tuvo dos claras a través de Punchen, que salvó muy bien Mignolet, uno de los secretos del gran momento de Liverpool además de Suárez. Tras el sofocón, la visita volvió a ser más, y a tener varias opciones de peligro, ahora con Gerrard como creador de juego con pases profundos que c0omplicaban al fondo del Palace.

Suárez tuvo varias, pero le faltó un poco de sintonía fina: la más clara fue un tiro libre que se fue a centímetros del palo, pero también tuvo un tiro cruzado y sin ángulo que salvó el arquero, y otro desviado tras pase de Sturridge. El delantero estuvo activo, moviéndose de punta a punta del ataque, pero le faltó la sintonía fina de otras tardes.

En el segundo tiempo los de Anfielsd arrancaron con todo: Sturridge puso el 2-0 a los 53’ y dos minutos después Suárez alcanzó el suyo tras una gran jugada con Sterling, con pared y caño incluido cuando el salteño empezaba ña jugada. Era el premio a su esfuerzo, en una tarde donde dejó todo pero hasta ahí le faltaba la puntería.

Todas las miradas empezaron a enfocarse en lo que faltaba: en el partido pendiente del City ante Aston Villa, en la última fecha ante Newcastle, en prenderle velas al West Ham, rival del equipo de Agüero en la última. Pero el problema fue que hasta los propios jugadores pusieron la cabeza allí: Delaney y Gale descontaron a los 79 y 81’, dejando al equipo de Suárez presa de un pánico inexplicable para cómo habían dominado los 78 minutos anteriores.

Así, el 3-3 de Gayle a los 88’ terminó de desatar la debacle. Liverpool se fue a bsucar la patriada en la hora, y hasta lo pudo lograr en los descuentos. Pero la maldición de Anfield pareció volver, y dejar a Liverpool con las manos vacías.


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