La cuarta final se fue para la Playa

Malvín venció a Defensor Sporting 88-69 y quedó a un partido del título de Liga Uruguaya

Malvín venció a Defensor Sporting 88-69 en el Palacio Peñarol el juego correspondiente a la cuarta final de la Liga Uruguaya de Básquetbol y quedó a un partido de consagrarse como el mejor del certamen. El equipo de Pablo López se recuperó luego de un comienzo con dudas y aplastó a su rival repitiendo la tónica de las finales anteriores.

Cabot con la varita mágica

El primer cuarto mostró la recuperación anímica y defensiva del equipo de Gerardo Jauri. Defensor Sporting ajustó su defensa zonal, llevó a Malvín a cometer errores en el traslado de la pelota y tuvo a un Marcos Cabot brillante para asistir a sus compañeros bajo el poste. La estrategia del violeta fue simple.

Realizó una presión extendida en toda la cancha, cambiando la zona caliente de rotación de la pelota e intentó cortar la primera línea de Malvín. Eso fue un dolor de cabeza para López, que apeló a Martínez ante la doble marcación con atrapes que sufrió Mazzarino en la salida.
Defensor Sporting controló a su rival en todos los aspectos del juego. Debajo del aro, Kanté estuvo impreciso y perdió con todas las cortinas en la cabeza del perímetro que realizó Izaguirre.

Cabot encontró un socio de lujo con el sanducero. Izaguirre se abrió para lastimar desde los 6.75 metros y lo hizo con éxito. La fórmula tuvo al tándem Cabot-Álvarez como protagonista. El armador firmó varias asistencias y el alero lastimó en velocidad.

El bombardero Silvarrey

El comienzo del segundo cuarto encontró a Malvín revitalizado desde la base. El cambio de Germán Silvarrey por Fernando Martínez dotó de mayor intensidad al equipo playero para defender a Cabot y más claridad en las ofensivas. Con la presencia del ex Olimpia en cancha, Fitipaldo encontró un socio de lujo para descongestionar el ataque.
Silvarrey respondió. Puso dos bombas seguidas desde el perímetro para consolidar un parcial de 8-0 y pasar al frente. Jauri tuvo que rotar el banco. Mandó a la cancha a Castrillón para darle descanso a Garcés, pero no fue solución. Newsome, como al igual que las otras finales, fue amo y señor en la pintura y dominó el poste. El violeta cerró perdiendo 43-40.

Tonificar la defensa

Con el marcador tan cerrado, los dos entrenadores se dedicaron a mejorar la defensa. Los dos equipos optaron por la defensa zonal como sistema, lo que complicó la tarea de los internos Kanté y Garcés. Izaguirre y Elsener debieron salir a la llave para buscar anotar. Así las cosas, la responsabilidad recayó en los perimetrales que no defraudaron. Mazzarino y Collum intercambiaron triples. La lesión de Calfani tuvo una lectura impensada. Cuando todos pensaron que era el momento para que Defensor Sporting pasara al frente, Malvín redobló esfuerzos, Elsener se entendió a la perfección en el alto-bajo con Newsome y sacó una renta de nueve puntos.

La marea azul

El cierre del juego repitió la tendencia. Malvín dominó la pelota, estuvo claro a la hora de defender las cortinas y se dio el gran lujo de cerrar el partido con una formación alternativa y con show de volcadas de Newsome incluído. Defensor Sporting evidenció las carencias de un buen equipo en cancha pero un plantel corto. Jauri apeló a una rotación moderada pero volvió a perder la batalla táctica. El playero quedó a un triunfo del título

 


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