La copa amarga

Cavani, Neymar y Vidal, tres estrellas de Chile 2015, se han destacado más por sus problemas que por su juego
Las principales estrellas que llegaron a Chile a disputar la Copa América han estado muy lejos de brillar y, para peor, se han visto involucradas en cuestiones extrafutbolísticas y malos comportamientos en la cancha.

El chileno Arturo Vidal y el uruguayo Edinson Cavani se vieron afectados por accidentes de tránsito, de forma directa e indirecta, respectivamente; al tiempo que el brasileño Neymar debió irse antes del torneo por una reacción violenta.

"Les fallé"


El chileno Arturo Vidal fue el primero en hacer sonar la alarma. El volante de Juventus de Turín chocó en su Ferrari, cuando conducía alcoholizado y a alta velocidad de regreso a la concentración de "La Roja" luego de que el entrenador Jorge Sampaoli le hubiera dado algunas horas libres a su plantel.

El futbolista la sacó barata: salió intacto del impacto y su mujer sufrió lesiones menores. El caso llegó en segundos a la prensa chilena, que se había olvidado de dar noticias por hechos de inconducta de sus principales jugadores, y repercutió de forma inmediata en los medios internacionales.

Vidal estuvo detenido toda la noche en una dependencia policial y al otro día fue a un juzgado, al que llegó rodeado de hinchas que solo querían ver a su ídolo en la cancha, sin importar la grave infracción que había cometido.

En el plantel chileno, los jugadores y el entrenador resolvieron perdonarlo, pero bajo la condición de pedir disculpas, lo cual ocurrió en medio de lágrimas que cayeron de su rostro en una rueda de prensa.

"Les fallé a todos", dijo el mediocampista chileno, quien volvió a jugar con el equipo y fue figura en la goleada 5-0 ante Bolivia, partido que sirvió para pasar página al episodio de la Ferrari.

Brasil sin su ídolo

Un instante de furia le costó muy caro a Neymar, quien reaccionó con un pelotazo sobre el colombiano Juan Armero cuando terminó el partido en el que los cafeteros le ganaron 1-0 a los brasileños. Luego hubo empujones en la cancha, el juez Enrique Osses lo expulsó y ya en el vestuario, insultó al árbitro, según declaró el chileno, lo que luego fue negado por el crack de Barcelona.

A la Confederación Sudamericana de Fútbol poco le importó que Neymar fuera una estrella de renombre mundial y le cayó con todo el código disciplinario: le dio cuatro partidos de suspensión, lo que significó la despedida del jugador de la Copa América y la posibilidad de que deba cumplir un partido de castigo en las Eliminatorias en caso de que Brasil no llegue a semifinales.

Tras conocer la sanción, el jugador armó sus valijas y se fue de la concentración brasileña. Entrenar sólo y no poder jugar lo "mataría", dijo en las redes sociales, en las que también pidió disculpas. Tras su partida, el equipo de Dunga le ganó 2-1 a Venezuela y avanzó a cuartos de final.

Golpe a Cavani


Como si no alcanzara con la baja de Luis Suárez y el escándalo por su mordida en el Mundial de Brasil, en esta Copa América la selección uruguaya se ha visto afectada por el shock que sufrió Edinson Cavani al saber que su padre, alcoholizado, mató a un motociclista en un accidente de tránsito y fue procesado con prisión en Salto.

Desde Santiago, el jugador vivió horas de angustia luego de enterarse del accidente. No pudo dormir y no desayunó junto a sus compañeros, lo que generó incertidumbre por si iba a estar en el partido ante Chile.

"Con el correr de las horas tenemos que seguir hablando con él; yo tengo esperanza que el ponga las cosas en su lugar", dijo el entrenador uruguayo, Oscar Tabárez.

Finalmente, el miércoles entrenó en el Estadio Nacional e iba a estar en el equipo que anoche enfrentaba a los locales.

Sin goles anotados, Cavani no realizó una buena primera fase en la que se esperaba que fuera la figura de Uruguay.

"Evidentemente está afectado como estaría cualquier persona", aseguró Tabárez tras el accidente que golpeó al delantero.