La celeste tiene un plus

Desde que Tabárez llegó a la selección, en 2006, Uruguay juega con una ventaja: uno de cada seis goles lo convierte en los últimos 10 minutos

Cada partido es una historia. Cada doble jornada encierra un problema. La última vez que los celestes jugaron dos partidos por Eliminatorias se encontraron con la dificultad del cierre de las temporadas de los jugadores en el fútbol europeo. Ello determinó que el preparador físico José Herrera tuviera que realizar una planificación adecuada evaluando  caso a caso a todos sus jugadores. Por ello no llamó la atención que unos tomaran licencia (los que más habían jugado) y otros se integraron de inmediato. Ahora es completamente diferente, los futbolistas llegan en el inicio de un nuevo año.

Pero siempre, desde que Tabárez tomó la conducción de la selección en 2006, se planteó una característica, que el mayor porcentaje de goles su equipo lo anotó en el segundo tiempo. Y se debe agregar que siempre hay un plus: 25, de los 79 goles marcados en la parte complementaria, fueron anotados en la hora. La fría estadística dice que la selección uruguaya anotó 56 goles en los primeros tiempos contra 79 en los segundos. Los números marcan que, al margen del desgaste, el equipo no se cae; por el contrario, eleva su rendimiento si el mismo se puede medir en goles.

Con valor agregado
El proceso de Tabárez, que ya va por su tercer ciclo en la AUF, tiene otra característica y es la cantidad de goles que los futbolistas celestes marcaron en los últimos 10 minutos de los encuentros, lo que habla de que el equipo, al margen de que no se cae físicamente, tiene un plus que va más allá de las condiciones físicas.

En ese sentido se deben destacar el gol del empate de Abreu ante Chile, en el Centenario, en el pasado proceso. Fue a nueve minutos del final.

El minuano tiene otro gol en la hora, fue a los 88’ contra Bolivia en La Paz para el definitivo 2 a 2.

Sebastián Eguren terminó sentenciando la historia contra Colombia en el Centenario a tres  minutos del final.

Y, el que acaso fue uno de los goles más importantes del proceso para el Mundial 2010: Forlán en la hora marcó de penal ante Ecuador en Quito.

Los números son elocuentes. Al margen de las palabras y las sensaciones que pueda transmitir el equipo, siempre hay un plus. Y jamás se puede descartar el gol en los minutos finales.

El partido de mañana ante Colombia vuelve a ser una prueba de fuego y el entrenador del combinado sabe que siempre habrá un plus.


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