La celeste que marcha sobre ruedas

A partir del sábado, Canelones será sede del Mundial B masculino de Hockey sobre patines, en el que Uruguay se preparó como nunca

Dos argentinos y un catalán. Un espíritu amateur sagrado capaz de atraer a una leyenda. Un enorme referente que jugó entre los mejores del mundo. Todo esto, y mucho más, forma parte de la selección uruguaya masculina de hockey sobre patines. 

El equipo se prepara desde marzo con un objetivo muy claro que ya se asoma en el horizonte: el Mundial B que a partir del sábado se disputará en Canelones.

“Debuté con la selección mayor en el Mundial B de Londres en el año 2000 y nunca tuvimos una preparación como esta”, contó a El Observador Martín Battistoni, nacido en Barcelona pero que vive en Uruguay desde los 4 años.

“Empecé a jugar a los 11 años en el Platense y después me enteré que en Cataluña hay 600 clubes de hockey sobre patines”, contó.

El que llegó a jugar en ese nivel es Claudio Maeso que tiene 35 primaveras pero es una leyenda nacional de este deporte.

“Me subí por primera vez a unos patines a los 3 años y empecé a entrenar con la selección mayor a los 14”, reveló.

“Tengo ocho mundiales disputados y en la temporada 2004-2005 jugué en Barcelona: otra galaxia”, afirmó el capitán del equipo.

Solo una vez, en Londres 2000, Uruguay logró clasificarse a un Mundial A (San Juan 2001). En ese entonces se repartían cuatro cupos de ascenso. Ahora solo tres.

Uruguay conforma el grupo B junto a Inglaterra y Sudáfrica (dos de los que descendieron del Mundial A de 2011 en San Juan), Egipto y México. Los dos primeros avanzan a las semifinales.

“Inglaterra llevaba años en el Mundial A, por lo que vienen con otro nivel. Sudáfrica ha crecido mucho de la mano de un técnico catalán. Egipto y México son, en principio, los rivales en los papeles accesibles, pero en la cancha hay que ganarlo después”, puntualizó Battistoni.

 

Visión técnica

Jorge Escobar, entrenador de la selección desde 2006, contó que el equipo tiene un promedio de edad de 25 años.

“Este es un deporte en el que lleva años formar a un jugador. Este proceso se planificó muy bien. Arrancamos en marzo, sumamos en junio al profe Gastón Berriel y luego al psicólogo Pablo Ferreira, ambos profesionales de Wandereres en fútbol. Y tuvimos un buen roce internacional”, agregó.

La selección realizó giras por Paraná, estuvo una semana en San Juan –donde se juega el mejor hockey por estas latitudes– y jugó de local y de visitante contra River Plate argentino.

Precisamente en ese equipo juega Juan Manuel Campana, uno de los argentinos nacionalizados (hijo de uruguayos) que tiene esta selección. El otro es el arquero Mariano Vignapiano, que defiende a San Lorenzo.

Escobar destacó el aporte del entrenador argentino Miguel Gómez: “En realidad yo me siento su ayudante porque es un fenómeno que lo ganó todo”.

Gómez dirigió a Argentina la única vez que este deporte fue olímpico, en carácter de exhibición en Barcelona 1992, y le ganó la final a España.

“Entrenó toda la vida a nivel profesional y se asombró con nuestro amateurismo y se sumó al proyecto”, dijo Battistoni.

Los Halcones –como se denominan los uruguayos– van por hacer historia. Canelones los espera.

“Si este torneo es un éxito el hockey se queda en Canelones”, adelantó Maeso.

Sobre sus patines se cimenta la esperanza de clasificación uruguaya. Y también sobre el apoyo que recibirá esta celeste.

 

Dinade

El gobierno invirtió más de US$ 60.000 para la organización del evento 


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios