La catarsis de Luis

En su presentación en Barcelona Suárez habló por primera vez de la mordida a Chiellini y la sanción que le impedirá jugar de forma oficial hasta octubre

En todo este tiempo que transcurrió desde la ya archifamosa mordida de Luis Suárez al italiano Giorgio Chiellini, hablaron todos. Desde el presidente Mujica hasta uruguayo más ignoto, pasando por Diego Maradona, Mike Tyson, periodistas, futbolistas, políticos, dirigentes, abogados y estrellas. Básicamente, el mundo entero.

Pero faltaba que hablara  Suárez. Se llamó a silencio durante todo este tiempo de ostracismo producto de la sanción de la FIFA que lo desterró del mundo del fútbol, pero ayer rompió ese mutismo durante su presentación oficial como nuevo fichaje de Barcelona. Hizo las cosas como debía: primero habló en la cancha, aunque más no fueran 14 minutos, y luego, por primera vez, frente a los micrófonos, expresando sensaciones del calvario que vivió –y que sigue viviendo- a raíz de uno de sus peores errores adentro de una cancha.
“La sanción es la que es y hay que aceptarla. Es un tema privado pero he tratado con los profesionales adecuados”, afirmó Suárez, a mitad de camino entre una declaración pensada y conversada con sus asesores, y lo que sentía en el momento. “He intentado olvidar ese partido y la situación. Fue un momento difícil para mí y quiero decir a los aficionados que no se preocupen porque no volveré a hacerlo nunca más”, añadió el uruguayo, en la promesa más valiosa de la conferencia de prensa .

“Prefiero no volver atrás. Tuve días en los que estuve muy deprimido y no tenía ganas de hacer nada. Hasta que no estuve tranquilo con mi mujer y mis hijas no pude pedir perdón a todos. Reflexioné y sabía que tenía que aceptar la realidad, pedir perdón al jugador y a mi selección. Trato de no recordarlo más y pensar en el presente. Pasado pisado”, dijo, casi en una necesidad de hacer catarsis y hablar para definitivamente dejar el tema atrás, aunque dejando en el aire qué se le pasó por la cabeza para, por tercera vez,  salirse de todas las normas del deporte.

“Quiero borrar lo que ha pasado, no quiero pensar más porque si no, no podría dormir, y ahora, como jugador del Barcelona, duermo muy bien. La sensación de volver a jugar es linda pero la de saber que te queda alrededor de dos meses para jugar partidos oficiales es difícil. Pero ya lo asumí, ya lo acepté, y ahora estoy mentalizado en entrenarme hasta que pueda reaparecer a finales de octubre”, explicó en la parte más introspectiva de su declaración, donde echó un poco de luz sobre esas sensaciones que lo alejaron del jugador de futbol durante casi dos meses.

Ausencia celeste.
Suárez también habló de Uruguay, y de lo que significa perderse como mínimo toda la Copa América, y también el arranque de la Eliminatoria, donde volverá en la fecha 3 o la 6 dependiendo como le vaya a Uruguay en el torneo continental.

“Perderme partidos con el Barcelona ya duele, pero los partidos con mi selección duelen aún más. Por lo que yo sufro por mi país, el esfuerzo que hice por llegar al Mundial, todo lo que yo amo mi país, el hecho de perderme la próxima Copa América me duele muchísimo”, afirmó el charrúa.

Luego fue el turno de terminar de meterse e la gente en el bolsillo, al asegurar que la elección de Barcelona fue por el corazón. “Hubieron opciones de otros equipos pero cuando el Barça se metió no lo dudé porque era un sueño”, dijo, y el presidente del club, Jordi Mestre, también ayudó al agradecerle a Suárez “haber elegido el Barça, pese a tener mejor ofertas de otros clubes”.

“Daban ganas de aplaudirlos”
El lunes se estrenó en el Camp Nou, al jugar el último cuarto de hora contra el León mexicano en el Trofeo Joan Gamper. “Nunca había jugado un partido acá, ni con mis otros equipos y fue una sensación muy linda”, dijo y alabó a Messi y Neymar: “me daban ganas de aplaudirlos”.

“¿El fichaje estrella? Para mí, las estrellas están en el cielo. Hay jugadores importantes y claves que ya están acá, y yo vengo a ayudar y aportar”, apuntó Suárez, que se ve preparado para jugar “en cualquier posición de ataque”, algo que ha recordado ya hacía en el Liverpool.

Sabe que, con sus antecedentes, a partir de ahora le van a mirar con lupa, pero dice aceptarlo con naturalidad: “Estoy preparado para cualquier cosa”.

Perderme partidos con Barcelona duele, pero los partidos con mi selección aún duelen más. Amo a mi país, el hecho de perderme la próxima Copa América me duele muchísimo”.

Hubo opciones de otros equipos pero cuando el Barça se metió no lo dudé porque era un sueño”.

Prefiero no volver atrás. Tuve días en los que estuve muy deprimido y no tenía ganas de hacer nada”.

Estoy preparado para jugar en cualquier posición de ataque. En el Liverpool jugué por la izquierda o la derecha porque de nueve jugaba Sturridge”.


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