La calma después de un regreso agotador

Los jugadores recibieron a sus familias y tuvieron la tarde del sábado libre

La sonrisa de Sebastián Coates brilla más que el pelo rubio de su pequeño hijo. Ambos juguetean con una pelota de fútbol en la cancha 1 del Complejo Celeste al cabo del movimiento de los futbolistas que fueron titulares el jueves en Quito. La selección llegó a Montevideo el viernes a la hora 21 y ayer entrenó por la mañana. Por la tarde los jugadores tuvieron libre y por eso sus familiares los fueron a buscar.

Clima de distensión. El capitán Diego Godín conversa con amigos y muestra los zapatos con un diseño especial que le confeccionó la firma que viste a la selección. La señora de Christian Stuani pide para ingresar al fortín celeste y el delantero la recibe a ella y a su hijo con los brazos abiertos. También a Celso Otero lo esperan.

El entrenamiento no fue muy largo. Después de una entrada en calor los jugadores se dividieron en dos grupos. Los titulares en Ecuador realizaron algunos trotes y los demás participaron de un partido. Álvaro González se retiró antes (ver aparte). Públicamente ninguno se quejó del atraso del vuelo chárter, aunque off the record comentaron que no puede pasar nuevamente.

Los periodistas chilenos se hicieron presentes en gran número y sus preguntas sobre los incidentes en la Copa América fueron tímidas.

En la práctica de hoy esbozará el equipo.

Precaución para el Tata

El volante terminó antes que sus compañeros la práctica de ayer debido a una molestia. "Tengo un dolor en el gemelo, pero ya lo tenía antes de jugar contra Ecuador y no sentí nada durante el partido" dijo Álvaro González, uno de los que terminó más cansado en Quito. "Después del 1-2 perdí el órden y me perjudicó. No sé si tenía que salir antes en el partido, pero cuando ví el número 20 me costó salir", agregó el Tata.


Acerca del autor