La caída del rey

Federer no solo perdió en semis, sino que puede estar lesionado y perderse los JJOO; Raonic jugará la final ante Murray

El silencio fue absoluto en el medio de la cancha principal del All England Club. Su Majestad, el rey Roger Federer, estaba tirado en el piso luego de un tropezón que lo hizo caer sobre su rodilla izquierda. Allí el partido semifinal de Wimbledon empezaba a alejarse cuando quedaba poco y todo estaba muy parejo.

Pero la eliminación del tercer Grand Slam del año y en el que se siente más arraigado, puede ser lo de menos si se llega a confirmar una lesión que lo puede marginar un tiempo de las canchas y que incluso abarcaría los próximos Juegos Olímpicos para los que se cuidó tanto en esta temporada.

"Únicamente espero no estar lesionado", afirmó Federer después de su derrota en cinco sets ante el canadiense Milos Raonic.

"Es algo que normalmente durará 24 horas, tres días o un poco más. Por el momento no sé; espero que no sea muy grave", dijo el siete veces ganador de Wimbledon, tras caer 6-3, 6-7 (3/7), 4-6, 7-5 y 6-3 contra el séptimo jugador mundial.

Federer, cuya temporada fue estado perturbada por las lesiones, se sometió a una artroscopia en esa misma rodilla en febrero.

"Espero que las cosas vayan bien. Pienso que sí, pero sabré más mañana (el sábado) cuando me levante", añadó el suizo, que recibió atenciones en la pantorrilla durante el partido.

Lesionado en la espalda en mayo, tuvo que renunciar por primera vez en su carrera a participar en Roland Garros.

El viernes rechazó relacionar su resbalón con su derrota: "Estuviera fresco o lesionado, no hubiera cambiado gran cosa porque sacaba a 230 kilómetros por hora de todas las maneras".

A su vez, sostuvo que "pude caminar y fui capaz de terminar el partido. Me caí y fue una caída muy diferente a las que he tenido en mi vida", señaló.

Las próximas horas serán decisivas para saber si esa rodilla no está maldita y lo deja sin posibilidad de participar en unos nuevos Juegos Olímpicos.

Raonic, el gigante de 1,96 metros logró la proeza de superar a la estrella suiza por primera vez en una semifinal de Wimbledon, y además se convirtió en el primer canadiense en acceder a la final del torneo sobre hierba más prestigioso del mundo.

"Golpeó las líneas con su saque y su derecha. Hizo un gran trabajo. Es algo que quiero olvidar, me duele, estaba tan cerca", dijo Federer.

"Hubo una pequeña chance y la aproveché. Es una gran noticia para Canadá. Espero que sea todavía más importante si gano el domingo. Tuve problemas en el tercero y el cuarto set; él estaba jugando un gran tenis", dijo Raonic, ayudado por el legendario John McEnroe en la gira por canchas de césped.

Murray otra vez

El rival de Raonic en la final será el escocés Andy Murray, quien se clasificó por tercera vez para la final de Wimbledon al ganar con gran autoridad (6-3, 6-3 y 6-3) al checo Tomas Berdych (9º ATP), en el otro partido semifinal disputado el viernes.

Murray, N° 2 mundial, derrotado por Roger Federer en el partido por el título de 2012 y ganador el año siguiente, jugará por su segunda corona el domingo.

Será la 11ª final de Grand Slam para Murray, que hasta el momento solo ganó dos: Wimbledon 2013 y US Open 2012.

El serbio Novak Djokovic, que le ganó esta temporada en la final del Abierto de Australia por cuarta vez y en la final de Roland Garros, no estará enfrente para aruinar sus planes, tras haber caído en la tercera ronda del torneo.

En la pasada jornada el escocés hizo los deberes con puntualidad, al no cometer errores ante Berdych, que casi no dispuso de ocasiones para romperle el saque.

Frente a frente en la tribuna

En las tribunas, el día de la final de Wimbledon habrá otro duelo de altura, una reedición del que hubo en las pistas en los años de 1970 y 1980.

Nada menos que Ivan Lendl y John McEnroe, respectivos entrenadores de Murray y Raonic, estarán frente a frente para reeditar aquellos memorables duelos de antaño.

Murray y Raonic se preparan para lo que será una final inédita y muy esperada en el Reino Unido. Mientras tanto, Federer espera no tener una lesión importante.