La ausencia de Recoba y las dudas de siempre

Desgarro. Desde que el Chino llegó al club, un tema sin solución ha sido quién lo sustituye sin que el equipo pierda fútbol; el viernes no podrá estar por la lesión

Nacional termina el año con la duda de siempre: ¿Quién juega por Álvaro Recoba? Le pasó en el primer semestre cuando el técnico era Marcelo Gallardo y le pasó en el actual Apertura con Gustavo Díaz las veces que el Chino no pudo jugar. El viernes Nacional cierra el torneo frente a Wanderers sin el enganche, que se desgarró cuando empezaba el partido anterior frente a Progreso. Quién lo reemplaza es la interrogante de estas horas.

Recoba llegó a Nacional cuando nadie lo esperaba. Varias veces el club intentó, sin éxito, contratarlo cuando quemaba sus últimos cartuchos en Europa. Cuando Recoba regresó al país, lo hizo para defender a Danubio, el club que le dio la vida futbolística.

 

No tuvo una buena campaña en los franjeados y pese a que tenía contrato vigente, de un momento a otro llegó a Nacional. Se reunió con Gallardo, con Alarcón y encaminó su contratación. Las esperanzas en su desempeño no era demasiadas, porque además había tenido inconvenientes físicos durante el último tramo de su carrera.

Pero rápidamente Recoba se encargó de enterrar las incertidumbres. Debutó y al minuto de estar en la cancha marcó un gol. Y al partido siguiente hizo otro. Siempre jugando de a puchitos.

Cuando la fatiga muscular o las contracturas no le permitieron jugar, la consulta era quién podía sustituirlo y hacerlo olvidar en la cancha.

Pero como en la temporada pasada Recoba fue casi siempre suplente y Gallardo administró sus presencias, el riesgo era mínimo. El se encargó de demostrar que aunque jugó pocos minutos, le sobró calidad para transformarse en la figura del campeonato.

En el segundo semestre de este año el panorama cambió. Después de una pretemporada sin contratiempos, el Chavo Díaz resolvió utilizarlo de titular.

El tema es que cada vez que faltó, el rendimiento del equipo no fue el mismo. Careció de creatividad, de impronta, de pegada, de la magia que suele desplegar el Chino en un campo de juego.

El técnico intentó con varias fórmulas. Con la inclusión de Matías Cabrera, el sustituto natural, pero que no rindió satisfactoriamente; con Matías Vecino; con el argentino Matías Sosa, y hasta con Pablo Álvarez, dándole una conformación distinta a la mitad del campo. Pero no hubo caso. Nacional no fue el mismo.

Faltó jerarquía en los jugadores que ingresaron y también una fórmula del técnico para que el equipo no perdiera contundencia y elaboración de juego sin el experimentado jugador.

Cuando Recoba se desgarró frente a Progreso, el encargado de ocupar su posición fue Adrian Luna. No desentonó. Tal vez sea la solución que Díaz encuentre para el partido del viernes, el último del torneo.

Si bien el campeón ya tiene la corona, Nacional no puede olvidarse de la Tabla Anual, y por tanto necesita los tres puntos, para comenzar el Clausura un poco más desahogado. 

El que vuelve es el Pichón

Christian “Pichón” Núñez cumplió el partido de suspensión por las cinco amarillas y ya está a la orden de Gustavo Díaz. Seguramente saldrá del equipo Juan Manuel Díaz, regresando Pablo Álvarez a marcar el lateral izquierdo. Un posible equipo tricolor para el viernes es con Jorge Bava; Núñez, Alejandro Lembo, Andrés Scotti, Álvarez; Israel Damonte, Calzada, Adrián Luna; Renato César, Alexander Medina y Gonzalo Bueno.


Populares de la sección

Comentarios