La artista que se viste de gimnasta

La rusa Evgeny Kanaeva se convirtió en leyenda en 2009 al ganar seis medallas de oro en el Mundial de gimnasia rítmica, algo que reeditó en 2011; en Londres inició el camino a su segunda dorada en el all around

En medio de un mar de brazadas y un huracán de velocidad, la gimnasia rítmica se instaló el jueves en los Juegos Olímpicos para ponerle el toque de dulzura al evento. La embajadora de este deporte –exclusivo para las mujeres– es rusa, se llama Evgeny Kanaeva y a los 22 años ya es una leyenda viviente.

Nacida en Omsk, una ciudad rusa ubicada a 2.700 kilómetros de Moscú en el sureste de Siberia, Kanaeva logró en la primera de las dos jornadas clasificatorias del all around (concurso completo) la segunda mejor puntuación, detrás de su compatriota Daria Dmitrieva.



57.625 Puntos. Logró Kanaeva en la primera ronda de clasificación individual. Este viernes se diputará la segunda. Las 10 primeras definirán la final mañana.



En los Juegos Olímpicos se compite en all around y por equipos a diferencia de los campeonatos mundiales, donde también se reparten oros en cada elemento.

Y fue precisamente en un mundial donde Kanaeva logró lo imposible: seis medallas de oro. Una en cada elemento, otra en all around y la restante por equipos.

Fue en Mia (Japón) 2009, y como si fuera poco reeditó la gesta el año pasado en Montpellier.

Eso, sumado al oro conseguido en el all around de Beijing 2008, la dejó por encima de Alina Kabayeva.

También rusa, Kabayeva fue bronce en Sydney 2000 y campeona de Atenas 2004. Actualmente es diputada en Rusia.

Pero los logros de Kanaeva la dejaron atrás: 17 medallas de oro en mundiales y una de plata, 13 doradas en Europeos y una plata.

Los secretos de Kanaeva están en la historia de su país y en sus genes.

La gimnasia rítmica nació en la Unión Soviética en la década de 1930 y se cultivó detrás de la cortina de hierro. El primer mundial se disputó en Budapest en 1963.

El deporte se incorporó a los Juegos Olímpicos en 1984 en la modalidad all around. La prueba por equipos se agregó en 1996, cuando España fue medalla de oro. Después, Rusia acaparó siempre el primer lugar del podio.

En individuales pasó algo similar: en 1984 ganó una canadiense (Lori Fung) y desde entonces los oros fueron para la Unión Soviética, el equipo unificado de 1992, Ucrania y Rusia.

Fue la abuela de Kanaeva quien la introdujo a practicar el deporte cuando era una niña y su madre fue su primera entrenadora.

En 2007, a los 17 años, ganó sus primeras medallas fuera de fronteras: en el Europeo de Bakú (Azerbaiyán), donde fue oro en cinta y por equipos.

Un año después ya era campeona olímpica. Y una celebridad en su país.

El agua mineral Omsk1, de su ciudad natal, la eligió como la imagen para promocionar su producto.

La marca de relojes suizos Longines la distinguió como embajadora de la elegancia.

En 2009 llegaron las seis medallas de oro en Mia (equipo, cuerda, cinta, pelota, aro y all around), por lo que fue galardonada con el título de maestro emérito en el deporte de Rusia.

En 2011 logró la confirmación del imposible, otras seis doradas: (equipo, cuerda, mazas, aro, pelota y all around).

Salvajemente autocrítica, “cuando vi mi actuación en Montpellier encontré muchos errores”, Kanaeva trabajó desde febrero en nuevas rutinas musicales y coreográficas.

Es la gimnasta a vencer y su acumulación de títulos se traduce en presión a superarse.

En una entrevista que puede verse en Youtube en Actualidad.rt.com, la rusa afirma: “La victoria no me viene fácilmente, requiere enormes esfuerzos de mis entrenadores, de mi equipo”.

Después de la gimnasia, Kanaeva sueña con dibujar y aprender a tocar el piano, mientras que su madre dice que el dinero que está ganando lo invertirá en la educación de su hija.

“Lo más importante para un deportista es la capacidad de trabajo y de superarse a sí misma”, afirma Kanaeva. Londres pone a prueba lo mejor de ella.


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