Junior Arias, sabor a barrio

El delantero de Liverpool extraña juntarse en la esquina con los amigos, el nacimiento de su hija modificó su vida; cambió el calvario de no cobrar en El Tanque por la paz económica del negriazul
Junior deambulaba por la vida. Rondaba esa edad donde no se tiene claro el futuro. Atrás había quedado su paso por las canchitas de baby fútbol defendiendo a La Lata y Los Gorriones. Llevaba un año sin jugar al fútbol y estaba dedicado a estudiar. Después del liceo se daba una vuelta por las esquinas del barrio. Astilleros Orientales, Las Primicias, Guadalquivir, la placita, la cancha de La Lata eran los lugares habituales de reunión con los amigos de Piedras Blancas.

"No sé cómo explicar lo que me pasó, no sentía ganas de jugar al fútbol. Estaba estudiando y fue como que quedé en pausa", rememoró en diálogo con Referí.

Cierta vez se fue a probar a Rentistas. Pero la ilusión duró dos días. No le gustó. Hasta que un día, charlando con un amigo del barrio que jugaba en Liverpool, le volvió a picar el bichito del fútbol. Y fue así como recomendado por Diego De Marco, el técnico de la Sexta División de Liverpool, Julio Loustau, ordenó su fichaje.

Junior Arias realizó todas las divisiones formativas en el club de Belvedere hasta llegar al primer equipo de la mano de Raúl Möller. Pero al poco tiempo desembarcó Eduardo Favaro y le comunicó que no lo tenía en sus planes. Fue un golpe al corazón.

Pidió para salir. Quería jugar. Tenía la necesidad de mostrarse.

"Me fui dolorido porque a Liverpool lo quiero mucho. Me crié ahí, me formaron como jugador y persona, pero me fui pensando en mi futuro", reconoció.

Y desembarcó en El Tanque Sisley. Conocía perfectamente el drama económico del club, pero apostó por lo deportivo.

Cobrar fue un calvario. Como habrá sido la cosa que "mi representante Boca Arias y mi familia me prestaban dinero. Mis viejos son laburantes de toda la vida. Mi padre trabajaba en la construcción y mi madre era ama de casa. Con el tiempo mi hermana y mi cuñado les pusieron un almacén en el barrio", rememoró Arias.

El año que jugó en El Tanque marcó una cantidad de goles en contraste con la campaña de Liverpool que se fue a la B.

Los hinchas del negro de la cuchilla le pedían, a través de las redes sociales, que volviera a la institución.

Por aquellos tiempos Junior tuvo una hija y su vida cambió radicalmente. A partir de ese momento debía pensar en jugar pero también en cobrar.

Y si bien Liverpool había perdido la categoría, se fue a jugar a la B.

"Me costó la B, es durísima. Pero iba a ser padre ese año y económicamente necesitaba la plata. Fue una decisión que tomé con mi señora. Volví. Me rompí el lomo para jugar. Y nos fue bien porque logramos el ascenso", comentó el goleador.

Junior admitió: "Me cambió la vida por completo tener una hija. El ser padre es mucha responsabilidad y estoy recontra feliz. Siempre fui de juntarme con mis amigos. Soy un pibe de barrio, me gusta mi barrio (Piedras Blancas), pero ahora es diferente porque tengo que estar con mi hija, mi señora, tengo que tomar otras responsabilidades. Yo era de estar en la esquina, en una buena, y ahora de pronto me junto con los amigos para algún asado".

El goleador reconoció y definió de "durísimo" su paso por El Tanque. "Pero ver la realidad de lo que no tenía y todo lo que me dan en Liverpool me ayudó a valorar. Veo juveniles que no se dan cuenta donde están y yo fui uno de esos".

Arias señaló que en el club de Belvedere se brindan las condiciones adecuadas para jugar.

"Liverpool te da lo mejor para entrenar, el sueldo todos los meses en fecha, aunque muchos dicen que al jugador no hay que pagarle para que rinda, acá no pasa eso. La institución se mueve con un gran profesionalismo. Es un club aguerrido y con hambre. ¿Hasta dónde podemos llegar? Nosotros en el vestuario no hablamos de metas, hablamos de ganar el partido que viene".

La comparación

El pichón de Luis Suárez
Cuando Junior Arias irrumpió en el fútbol grande no faltaron las comparaciones con Luis Suárez. Su potencia y su particular estilo de ir a todas permitieron la comparación. "Es un orgullo que digan eso. Pero estoy lejos de estar en la selección porque la mayor es otra cosa, falta mucho para que me citen. Pienso que estoy lejos porque no quiero ilusionarme. Sería un atrevimiento decir que espero que me citen. Además hay jugadores de alto nivel que están jugando afuera como Stuani, Rolan, Jonathan Rodríguez y el propio Michael Santos. Ahora citaron el Huevo Lozano que es un monstruo".

El sueño

Alcanzapelotas
"Me anoté en un sorteo en el club para ser alcanzapelotas pero no salí. Jugaban Alfaro, el Viruta Vera. Yo miraba a esos jugadores y soñaba con jugar en Primera. El destino me puso como compañero de Alfaro".

Las cifras

2 Meses: Fueron los que percibió de salario Junior Arias en los seis meses que jugó en El Tanque. La deuda la cobró un año después de su paso por el equipo que preside Freddy Varela.
5 Partidos: Son los que estuvo a la orden de la selección uruguaya en los Juegos Panamericanos. El delantero de Liverpool fue titular en tres e ingresó unos minutos en la final. "Me siento parte del campeonato ganado", expresó.

El arrepentimiento

"En el primer partido de la segunda rueda (de la Segunda División Profesional) tuve una discusión con Alfaro. Me echaron. Al lunes siguiente hablamos y quedó todo bien. Fue una falta de respeto pelearme con Emiliano".


Populares de la sección

Acerca del autor