Jugó entre terremotos y secuestros

Maximiliano Bajter aún hoy hace una gran carrera en el exterior y superó todo tipo de vivencias

Soportó temperaturas gélidas cuando jugó en Noruega, se salvó de tremendo terremoto en Chile, se asustó con los secuestros en México –sobre todo, por su familia– y se tuvo que acostumbrar a la altura de La Paz.

Maximiliano Bajter hace un buen tiempo que se fue de Uruguay y ha jugado en varios países. Siempre con su esposa a su lado y desde hace siete años con Julieta y últimamente con Franco que tiene solo un año y nueve meses.

El exvolante de Peñarol y Fénix, aprendió mucho no solo de fútbol, sino de la vida misma en tierras lejanas. Hoy se encuentra en Colombia.

Su primer club fuera de fronteras fue SK Brann de Noruega. "Allí no hay pobreza, la gente vive muy bien. El frío era muy jodido y en verano, después de la media noche, seguía siendo de día, se complicaba para dormir. En invierno, a las 2 de la tarde ya es de noche. Estábamos en un equipo chico que tenía tremenda infraestructura. Mis compañeros llegaban en BMW o en Audi con 18 años. No era porque ganaban un disparate, sino por la solvencia económica de sus familias. En Uruguay, sería impensado", dijo Bajter a Referí.

"Cuando nevaba, jugábamos igual. Si te pisaban el dedo de un pie, con el frío, te querías morir", agregó.

Luego tuvo su paso por Unión La Calera, un equipo de Valparaíso en Chile. "Es un lugar muy lindo, por su costa y sus playas".

Pero no todo fueron buenas. "Yo vivía en un piso 26 y justo el día que llegaron mis padres, mi hermano y su novia de visita, hubo un terremoto de 8.3 en la escala Richter. Tremendo. Estábamos todos esperando el ascensor para ir al súper y mi señora dijo: 'Está temblando el edificio'. Nos quisimos meter en el apartamento, pero con el temblequeo del sismo, no podía embocar la cerradura. Cuando entramos, nos pusimos abajo de un marco de una puerta de la cocina. Pensábamos que se caía el edificio. Nos abrazamos todos y fue el minuto más largo de mi vida. Bajampos rápido por la escalera porque se iban a venir las réplicas, pero mis viejos iban más lento y los agarró en el cuarto piso. Yo veía de afuera los ventanales temblando y haciendo un ruido espantoso. Se escuchaban las sirenas de alerta de tsunami para que nos fuéramos de la zona costera. El edificio efectivamente se movía por gusto, porque así están construidos con un sistema antisisma, sino, se caen. Después de dos o tres réplicas, subí por la escalera a buscar ropa y fuimos a casa de Mario Berríos, un compañero. Lo llamé para ver si podíamos ir y me dijo que tenía una casa enorme. Le contesté: 'Pero mirá que te cae Gran Hermano. ¡Somos ocho!', y no tuvo problema. Se portó bárbaro".

En México defendió a Veracruz y así recuerda sus vivencias: "Para lo que es México, es una ciudad bastante tranquila. Vivía frente a la costa y a mí me gusta pescar. Iba con Líber Quiñones, cruzábamos con mi hija, pero un día vimos que una camioneta había dado tres veces la vuelta manzana y despacito. La verdad que nos entró pánico y nos fuimos, porque se hacía de noche y uno también se persigue. Estaba con mi hija y allá había muchos secuestros. Dos semanas antes habían secuestrado a 20 niños de un colegio. Para darte un ejemplo, la escuela a la que iba mi hija tomó una decisión: debíamos ir a buscarla en el auto, con una foto de ella y su nombre pegada en el parabrisas. La maestra me la daba solo a mí o a mi esposa. Si no tenía esa foto en el parabrisas, aunque fuera yo, no me la daba, porque era una señal que tenían con todos los padres. Además, si iba mi hermano a buscarla, u otra persona cercana, tampoco se la entregaban".

"El año anterior a que llegara a Veracruz, aparecieron 10 cuerpos sin cabeza en la puerta de un shopping. Me contaron que fue obra de los narcos", señaló Bajter.

Posteriormente, recaló en La Paz, para defender a The Strongest, uno de los grandes de ese país.

"Es una ciudad difícil para vivir y para jugar por el tema de la altura. A mi hija la tuve que llevar 10 días seguidos a la emergencia para darle oxígeno. Además, mi esposa estaba embarazada y cada tanto, vomitaba también por el mismo tema".

El volante dijio que su señora "se había vuelto a Uruguay para tener familia y unos días después, yo me fui al aeropuerto de El Alto también para tomarme un avión. El mismo está a 4.000 m de altura, más arriba que La Paz aún. Cuando iba en el taxi, el chofer se asustó porque casi me desmayo adentro el auto. Cuando llegué al aeropuerto, vomité todo lo que había cenado".

Obvio que no fue tan sencillo habituarse a la altura. "Los primeros días que hice fútbol, los cambios de frente los esperabas en un lugar y la pelota caía a tres metros. Me costó habituarme. Cuando jugábamos por la Copa Libertadores, los alcanzapelotas están adiestrados y saben que cuando el balón se va afuera, no puede demorar más de 3 segundos en volver a la cancha, porque así se ahoga más al visitante".

Y recordó un triunfo ante Inter: "Me pasó un día que le ganamos 3-1 a Internacional de Porto Alegre de Diego Aguirre, iban 10 minutos y (Andrés) D'Alessandro boqueaba, no daba más".

"Y pese a que puedas estar adaptado a la altura de La Paz –a mí me costó dos meses y medio–, después vas a jugar a Potosí, que está más arriba, e igual sentís el cambio. Te ahogás igual. Es inhumano", sostiene Maxi.

Néstor Craviotto, el argentino quien ya lo había dirigido en Unión La Calera, lo llevó a Deportivo Pereira, su actual club que pelea por el ascenso colombiano.

"Es una ciudad muy linda y hace mucho calor. Para lo que es Colombia, es muy tranquila. Medellín y Cali es más jodido. Mirá lo que le pasó lamentablemente a Alexis Viera. Acá vivimos en una especie de barrio privado y los niños pueden jugar afuera sin problemas", explica.

Bajter vive el presente y se ilusiona con el ascenso. En la vida, ya ganó hace rato.

Maxi Bajter con Alexis Vidal
Maxi Bajter con Arturo Vidal
Maxi Bajter con Arturo Vidal

CON ARTURO VIDAL
Una foto para el recuerdo

"Entrenando con un crack", le puso como título a esta fotografía que se tomó con la estrella de la selección chilena bicampeona de América.


Bajter con el Pibe Valderrama
Bajter con el Pibe Valderrama
Bajter con el Pibe Valderrama

CON EL PIBE VALDERRAMA
Otro genio del fútbol

"Es un jugador histórico acá en Colombia. Era un futbolista completo", recuerda Maximiliano.


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