Jorge Bravo, el inoxidable campeón a los 48 años

Con 48 años se destaca en el pelotón y días atrás se consagró como el mejor de Uruguay y Argentina
Cuando el 8 de noviembre Jorge Bravo ganó en Castillos, algunos comentarios críticos aparecieron en las redes sociales cuestionando el nivel del ciclismo uruguayo.Hablaban de lo bajo que estaría para que un veterano de 47 años le ganara a los más jóvenes.

El pasado fin de semana, y con 48 años recién cumplidos, el longevo competidor de Schneck-Alas Rojas tapó las bocas de los detractores al ganar el Giro por la Hermandad, la prueba binacional que reunió a los mejores equipos de Uruguay y Argentina.

Con 30 años de carrera, Bravo está vigente y da pelea en el pelotón. "El secreto es básico", contó a Referí. "Entrenarse, cuidarse, descansar, tener las condiciones para hacer el deporte que uno quiere, el ciclismo, que es bastante amateur, y tratar de hacerlo lo más profesional posible".

El ciclista, que comenzó a pedalear en el interior de Flores, cuando su familia le regaló una bicicleta para ir a la escuela en vez de hacerlo a caballo, agregó que otro aspecto para su momento actual es la estabilidad económica y familiar. "Gracias a Dios, a lo largo de mi carrera he ido construyendo algo para tratar de estar tranquilo. El ciclismo nos aporta una cantidad de cosas y medianamente podemos vivir del ciclismo, si bien no es algo que pueden hacer todos los ciclistas del Uruguay, y tendríamos que poder todos. Y después, tener una familia, estar tranquilo. Yo tengo un negocio familiar con mi hermano y de vez en cuando voy, lo que me permite que pueda hacer lo que hago lo más profesional posible".

Jorge Bravo
Bravo al ser premiado como ganador del Giro por la Hermandad
Bravo al ser premiado como ganador del Giro por la Hermandad

Y la otra clave para seguir definiendo carreras a su edad es la motivación para levantarse todas las mañanas y hacer todo lo que pide su entrenador. "Y tengo que hacer caso, porque yo tengo 48 años, 30 años arriba de la bici, y podría creerme que me lo sé todo. Y en realidad no, todos los días están apareciendo cosas nuevas y hay que actualizarse".

Para eso cuenta con un preparador físico, Javier Gómez, quien le manda las rutinas que cumple a rajatabla. "La base es entrenarse a tope, como hay que entrenarse, comer bien, y tener una vida tranquila".

Con los padres y los hijos

En sus inicios escuchaba las carreras por la radio. Su ídolo fue, y lo sigue siendo, tal como aclara, José Asconeguy. "Empecé tarde a correr en bicicletas, a los 15, y cuando tenía 17 ó 18 ya José era un fenómeno. Yo todavía estaba en Flores comenzando y nos entrenábamos juntos. Para mí era como si hoy en día me pusieras a Contador al lado", señaló.

"Va pasando el tiempo y no te das cuenta", agregó. "El tema es que mi vida es el ciclismo. Yo dejé de estudiar para correr en bicicleta. En aquel entonces, cuando dejé el liceo, mis padres se habían separado, yo vivía con mi mamá y me dijeron: 'si no querés estudiar, tenes que ir a trabajar'. No era como hoy que yo a mis hijos les digo que tienen que estudiar o estudiar. Antes no era así, más en el interior, donde a veces preferían que trabajaras y no estudiaras. Entonces dejé de estudiar y agarré al ciclismo como una forma de vida, una forma de salir y escaparme de la situación en la que vivía", contó.

Luego, pegó el salto al profesionalismo. Belo Horizonte fue su primera casa y ahí comenzó una carrera que tuvo su pico máximo en 2007, cuando ganó su única Vuelta Ciclista para Cruz del Sur, con el curioso récord de ser el ganador más veterano en lograrla.

"El ciclismo me abrió las puertas de todo. He viajado casi que por todo el mundo, he conocido gente increíble, pude ir a ver el Tour de Francia gracias a la bicicleta. Corrí en Nacional, con lo que significa Nacional como cuadro de fútbol grande. Corrí en Peñarol que fue lo más grande que me pudo pasar, con toda esa hinchada", recordó.

Ayer, mientras se preparaba para ir a correr con Schneck-Alas Rojas en Maldonado, destacó que "la pasión y las ganas" para armar su bolso "siempre son las mismas que en los primeros años".

Ante la pregunta de si tenía fecha de retiro, dijo que hará lo mismo que hace siempre. "Voy a esperar a que termine la próxima Vuelta para decidir. Y no sé qué va a pasar el año que viene. Pero seguramente voy a seguir dentro del ciclismo". Es su vida.

jorge bravo
Bravo cuando ganó su única Vuela Ciclista en 2007
Bravo cuando ganó su única Vuela Ciclista en 2007


30 años de carrera

1983 Deportivo américa (flores)
1984/85 audax (Flores)
1986 Porongos (flores)
1987/96 belo horizonte
1997/98 Alas Rojas
1999 Nacional
2000 San Antonio (Florida)
2001 Amanecer
2002 Peñarol
2003 Tabaré Farías
2004/05 Villa Teresa
2006/07 Cruz del Sur
2008/09 Olímpico Juvenil
2010/- Schneck-Alas Rojas

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Años en Schneck-Alas Rojas. "Lo que cambió, de lo que era Alas Rojas a lo que es hoy con Schneck, es que es mucho más profesional. Hoy dependemos de la empresa Schneck para que el equipo siga funcionado y subsistiendo. Y eso es lo que necesita el ciclismo uruguayo, que ya no sean clubes, que sean marcas, como en Europa", dijo.

Apuntes de Jorge Bravo

Churrasco en el desayuno
Con 30 años de carrera, Bravo pudo vivir los cambios que ha tenido el ciclismo uruguayo. "Ahora está mucho más profesional. Desde las bicicletas, la ropa, la manera de entrenar, de alimentarse. Lo que han evolucionado las bicicletas es impresionante. Una de hoy pesa 7 kilos y la de hace 10 años andaba por los 10", señaló. "Las ruedas son lo que más ha mejorado, el rodamiento y cómo se desplaza la bici, lo que hace que se hagan promedios más rápidos", agregó. "Y la alimentación también. Antes, me acuerdo que para hacer una etapa de Flores a Montevideo, que son 200 kilómetros, desayunábamos un churrasco, y hoy eso no existe", contó Bravo. "Y la ropa también cambió. Desde la textura, el peso cuando se mojan... Y la forma de entrenar también. Antes se hacían muchas horas arriba de la bici, eran entrenamientos largos. Hoy los entrenamientos son más específicos, cortos pero más intensos".

Del Alas Rojas al Schneck-Alas Rojas

“Lo que cambió de lo que era Alas Rojas a lo que es hoy con Schneck es que está mucho más profesional. Hoy dependemos de la marca y de la empresa Schneck para que el equipo siga funcionado y subsistiendo. Si bien sigue siendo Alas Rojas, ya está pasando a ser la marca. Y eso es lo que necesita el ciclismo uruguayo, que ya no sean clubes, que sean marcas, que sea como en Europa, con el Tinkoff, el Movistar o quien sea, que sean por marcas, no clubes”.

Su rol como capitán del equipo

“Hago de todo, lo que sea necesario para que el equipo gane. Si no puedo triunfar yo, tiene que ser alguno de mis compañeros. Si alguno de mis compañeros está puntero, voy a estar incondicional con mi compañero, siempre lo he hecho y lo voy a seguir haciendo. Pero mi rol es más de liderar el grupo y de que haya actitud en el equipo. No importa si perdemos o ganamos, pero la actitud tiene que estar siempre arriba de la bici, tenemos que dejar hasta la última gota de sudor arriba de la bicicleta para intentar ganar. Si logramos eso, dejar todo arriba de la bici, y terminamos perdiendo, yo me vengo contento a casa”.

El nivel del ciclismo uruguayo

“Cuando vienen los equipos extranjeros generalmente sufren mucho cuando compiten en la Vuelta del Uruguay, por los vientos, hay mucho viento y las carreteras son complicadas, hay que usar mucho cambio. Pero cuando nosotros vamos a correr afuera se nos hace mucho más difícil. Y lo otro es que si no tenemos carreras internacionales no se mejora. Si corremos siempre carreras de entrecasa vamos a ser los mismos y vamos a tener ese nivel interno, pero nada más. Por eso necesitamos correr mucho más afuera”.

De las figuras como Moreira y Asconeguy al presente

“Hoy el nivel está mucho más desparejo. Antes, por nombrarte, estaban Federico Moreira, Asconeguy, Figueredo, Javier Gómez, Tesitore… Si te sigo recordando había 10 candidatos que siempre peleaban. Hoy, hay dos o tres en Uruguay que pueden ganar la Vuelta, con chances reales de ganarla. Después, antes había más de 10 velocistas, hoy con cinco estoy bien. Los ciclistas de hoy no tienen esa repercusión mediática de antes. Porque antes los medios iban más al ciclismo. Lo que necesitamos también es que el ciclismo consiga tener la atención de los medios para tener más repercusión y que los ciclistas sean más conocidos”.


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