Jonathan, el más caro de la historia

El nuevo delantero de Benfica se transformó en la venta más cara en la historia de los aurinegros: el total de la operación fue de US$ 7,5 millones; hace 35 años Fernando Morena se fue por US$ 650 mil a España

Jonathan Rodríguez da sus primeros pasos en Benfica y Peñarol ensancha sus arcas. El club cerró la semana pasada –luego de un mes de incansables negociaciones– la transferencia más grande de su historia: US$ 7,5 millones.

De esa cifra, a Peñarol le quedarán cerca de US$ 4 millones libres.

¿Qué pasa con el resto? “Y... intermediarios”, dijo una fuente de la interna aurinegra.

En la operación participaron el contratista europeo Isidoro Giménez, los uruguayos Gerardo Rabajda y Jorge Chijane. A Jonathan lo representaba antes Edgardo Lasalvia.

Pero no solo los contratistas se llevan su buena tajada. Los impuestos se llevan lo suyo, al jugador le corresponde un 20% de la transferencia e incluso el club donde se formó, Atlético de Florida, deberá percibir un monto por derechos de formación.

Peñarol percibirá U$S 2,5 millones al contado por la operación y en otros dos pagos diferidos completará los US$ 4 millones: US$ 500 mil en junio de este año y US$ 1 millón en junio de 2016.

Jonathan llegó a Peñarol en 2008 desde Atlético, club donde debutó en la primera de la liga local de Florida con 16 años, y estuvo un año a préstamo a cambio de ¡un juego de pelotas!

La opción de compra para esa negociación inicial fue de una cifra irrisoria a la luz de la venta que se realizó a Benfica: US$ 7.000.

“Debe ser el jugador más barato que le ha salido a Peñarol. Son las cosas que tiene el fútbol del interior”, le dijo a El Observador en noviembre de 2013 el floridense Sergio Pardo, entrenador de Atlético y exjugador de las selecciones juveniles de Uruguay en la era de Víctor Púa.

Este era el coordinador de las juveniles aurinegras cuando Jonathan desembarcó en el club.

Al botija le costó adaptarse a la vida de la capital. Tanto que en un principio se volvió a vivir a Florida. Al tiempo lograron convencerlo y volvió.

Debutó el 1º de agosto de 2013, por Copa Sudamericana ante Cobreloa de la mano de Diego Alonso. Entre torneos locales e internacionales sumó 49 partidos y marcó 19 goles.

El año pasado debutó en la selección uruguaya donde ya jugó cuatro amistosos marcando un gol.

Otros tiempos, otras cifras
“Eran otros tiempos”, suelen decir las glorias de antaño cuando se les consulta por las cifras que se manejan en el fútbol moderno.

Fernando Morena, el goleador histórico de Peñarol y el máximo ídolo de la historia del club, se fue en 1979 a Rayo Vallecano a cambio de US$ 650 mil. Además, la mayoría del pase pertenecía a River Plate, club donde debutó en 1969.

Dos años después, cuando ya jugaba en Valencia, Peñarol lo repatrió a cambio de US$ 1 millón.

Esa cifra es emblemática para el fútbol uruguayo. Cuando en la década de 1990, el empresario Francisco Casal dominaba la escena local en materia de transferencias, solía colocar a los mejores jugadores uruguayos en el extranjero a cambio de US$ 1 millón para los clubes.

Así Peñarol vendió a varios de sus valores: Gabriel Cedrés, Marcelo Otero, Darío Silva, Gonzalo De los Santos, Antonio Pacheco...

Todo cambió en 2005 cuando se fueron sin dejar un peso en las arcas Carlos Bueno, Cristian Rodríguez y Joe Bizera.

Desde entonces, Peñarol se tuvo que adaptar a los tiempos modernos, reestructurar los trabajos en juveniles y reinventar su máquina de generar talentos de modo tal de subsistir mediante la exportación.

En los últimos 10 años, Peñarol produjo una muy buena cantidad de jugadores, amplió considerablemente el aporte a las selecciones juveniles y los vendió.

En agosto de 2010, Gastón Ramírez se convirtió en la venta más cara en la historia del club que percibió de Bologna: US$ 3.100.000.

El pase de Jonathan lo supera ampliamente y eleva el listón.

Coates sigue con el 1
Ojo, la de Jonathan no es la venta más cara en la historia del fútbol uruguayo: esa es la de Sebastián Coates que en agosto de 2011 –después de consagrarse campeón de América y ser elegido el mejor jugador joven del torneo de selecciones continental– se fue de Nacional a Liverpool a cambio de US$ 12 millones dejándole US$ 6,5 millones libres a los albos.

El Observador presentó el 5 de enero un informe en el cual se daba cuenta de que los dos grandes habían promovido una cantidad de jugadores similar de sus canteras, a partir del año 2000, pero que Nacional había vendido más y había vendido mejor.

Cuando negociaron a Coates a Liverpool, los albos llevaban percibidos US$ 22.150.000 por venta de sus productos de una camada de excelentes generaciones.

Los tricolores siguen aventajando en un rubro clave a los aurinegros: la posibilidad que la da en el primer equipo a la cantera.

Jonathan parece una excepción en filas aurinegras ya que varios de los talentos que se fueron en los últimos años emigraron sin pasar por el primer equipo (como Kevin Méndez, Juan San Martín o Elbio Álvarez) o cuando apenas asomaban (como Guillermo Varela o Jim Morrison Varela).

Como Jonathan, los hinchas y el club pudieron disfrutar más a valores como Gastón Ramírez, Sebastián Sosa o Sebastián Cristóforo.

Y en otro punto de comparación, Peñarol vendió mucho mejor a Jonathan Rodríguez de lo que Nacional negoció a Luis Suárez (apenas US$ 900 mil en 2006 a Groningen).

Peñarol no se arriesgó a valorizar más a Jonathan esperando, por ejemplo, que jugará la Copa América de Chile. Sin embargo, se aseguró el mejor negocio de su historia.


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