“Jamás me di por vencido”

Diego Alonso dijo que en el vestuario sintió el apoyo de los dirigentes; Damiani se fue sin hablar

Diego Alonso habla con la parsimonia de un monje, aunque el sábado cuando en la conferencia de prensa posterior al partido le preguntaron por segunda vez sobre su continuidad al frente del plantel de Peñarol, estuvo a punto de perder la calma. El periodista le explicó que no se lo preguntaba de “mala leche” (sic) y el técnico dijo después que había recibido el apoyo de Juan Pedro Damiani, presidente del club.

Damiani pasó como una ráfaga por el vestuario después que terminó el partido. Cuando bajaba las escaleras desde el palco lo esperaban una decena de periodistas ansiosos de conocer su opinión. “Después hablamos, muchachos” dijo el presidente. Pero no hubo después. Se marchó del Centenario sin hacer declaraciones. La cara hablaba por él.

El vicepresidente Edgar Welker le apuntó al árbitro Christian Ferreira. “Le faltó categoría para dirigir un partido de esta naturaleza” dijo. También subrayó que la derrota “nos complica el torneo Apertura” pero recordó que “con este equipo tenemos que recuperarnos en el Uruguayo”. Sobre el técnico señaló que había que actuar con “tranquilidad”.

El gerente deportivo aurinegro, Carlos Sánchez, también apoyó el trabajo de Alonso.

La gente tampoco exteriorizó malestar contra el entrenador. Apenas terminó el partido, Alonso se perdió en el túnel ante la incredulidad de los hinchas de la Ámsterdam que quedaron absortos tras el pitazo del árbitro.

Después habló, como habla siempre, con la tranquilidad de siempre: “Es difícil no analizar, y decir que lo hicimos bien cuando perdimos. Tratando de ser fríos, tuvimos un buen partido, de lo hecho hasta el momento fue el rendimiento más parejo en funcionamiento ofensivo. Lamentablemente sobre el final, producto del empuje del equipo rival y que estábamos con 10 jugadores, cometimos dos fallos defensivos y nos convirtieron dos goles”.

Después explicó los cambios, especialmente las salidas de Pacheco y Zalayeta. “Ya no estaba el Japo (Rodríguez) por izquierda, íbamos ganando y colocamos dos jugadores  para rearmar el equipo con dos líneas de cuatro defensivas, con Estoyanoff de volante por derecha para jugar 1 contra 1 con Lima para que desequilibrara en velocidad y ver si podía generar la segunda amarilla a Lima. La entradas de Píriz fue para rearmar la mitad de la cancha”.

Luego, cuando le consultaron por su continuidad, se ofuscó, sin salirse de la línea y tiró una frase optimista: “Jamás me doy por vencido”.

El tema es que los resultados no aparecen. De los siete partidos oficiales que disputó, apenas le ganó a Racing. Fue eliminado de la Sudamericana por Cobreloa y en el Apertura suma cuatro puntos de 15 disputados. Ayer tuvo el agravante de que perdió de atrás. Pero ni eso lo saca del eje. 

Velázquez con traumatismo

El zaguero de Danubio, Emiliano Velázquez, sufrió un traumatismo de cráneo y quedó internado en la Asociación Española. El jugador recibió un golpe en la nuca cuando transcurría el primer tiempo. Fue atendido por la sanidad de la Franja y continuó jugando unos minutos, hasta que tuvo que ser sustituido por Fabricio Formiliano. El primer síntoma que sintió del golpe en la cabeza fue trastorno de visión.


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