Jabeur: un grito de rebelión en pleno Ramadán

Ons Jabeur se convirtió en la primera mujer musulmana de la historia en alcanzar la tercera ronda de Roland Garros

Ni la elegancia en los golpes de Caroline Wozniacki ni la potencia arrolladora de Garbiñe Muguruza. En París, los fanáticos de la edición femenina de Roland Garros tienen de quien hablar.

La tenista tunecina Ons Jabeur sorprendió al mundo al convertirse en la primera tenista de la historia de origen musulmán en alcanzar esta instancia del torneo en un Grand Slam.

Y todo eso con apenas 22 años. Y todo eso en pleno Ramadán. Jabeur es la muestra viviente de que el deporte excede largamente al juego y que las fronteras de cualquier disciplina deportiva se confunden para concientizar a la sociedad y dar un ejemplo.

La historia de Ons Jabeur es un grito de rebelión. Consciente de que es objeto de críticas de los sectores más rígidos de su religión y fuente de inspiración inagotable para millones de niñas que quieren seguir su ejemplo con la raqueta como vehículo, la tunecina de 22 años demuestra que ponderar el rol de la mujer en el deporte y ser fiel a su religión es compatible con algunas licencias.

La tenista nacida en Ksar Hellal llegó al cuadro de Roland Garros como "Lucky Loser" y en el puesto 114ª del mundo y el destino le dio una oportunidad cuando se supo que se enfrentaría a la serbia Ana Bogdan, número 106 del mundo. Jabeur sacó a relucir un tenis sólido para vencer a Bogdan 6-3, 6-4 y avanzar el torneo.

Cuando conoció a su rival fue como un martillo de sentencia, ya que la eslovaca Dominika Cibulkova, número 7 del mundo, estaba a una distancia considerable.

Sin embargo, pese a todos los pronósticos negativos, la tunecina barrió a la eslovaca con un 6-4, 6-3 para acceder a la tercera ronda de París, donde la espera la suiza Timea Bacsinzky.

"Es muy emocionante haber logrado esto. Jugué juniors aquí, tengo muchos recuerdos y he logrado hacer un gran partido. Estoy preparada", dijo Jabeur a Sport 360.

Semejante gesta deportiva no solo tiene eco en lo bajo de su ranking ni en la historia que está escribiendo por su origen musulmán, sino que logra esto en pleno renuncia del Ramadán: "Soy una atleta y tengo que beber y alimentarme así que desafortunadamente no puedo hacer el Ramadán. Si como un día, realmente luego me voy a poner al día porque tengo pensado hacer el Ramadán compensando los días que no lo haga a posteriori. Estoy en un torneo y voy a comer pero tengo una deuda con Dios y él me perdonará que la cumpla tarde. Si estuviera dos semanas teniendo que comer, luego me tiraría dos semanas haciendo Ramadán".

Entre la religión, el deporte de élite y la misión de poner en relevancia el rol de la mujer como ejemplo, Ons Jabeur sigue escribiendo su propia historia.


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