Investigan si cabecear una pelota de fútbol puede generar demencia

La FA inglesa pidió a la FIFA que investigue si cabecear la pelota causa daños cerebrales a los jugadores
La pelota vuela por el aire y cae en picada para que un futbolista la reciba con un cabezazo. La jugada, que suele darse con frecuencia en las canchas del fútbol uruguayo y del mundo, está por estos días bajo la lupa en Inglaterra, desde donde se ha pedido a la FIFA que investigue si la reiteración del impacto del balón sobre la cabeza puede generar daños cerebrales en los futbolistas.

La situación se desencadenó luego de que se confirmara que tres integrantes de la selección inglesa que ganó la Copa del Mundo de 1966 –Martin Peters, Nobby Stiles y Ray Wilson– tienen Alzheimer, según dijeron sus familiares al Daily Mirror.

En el país donde nació el fútbol, el tema ya estaba en observación desde 2002, cuando con 59 años de edad falleció el exfutbolista Jeff Astle, exdelantero a quien le atribuyeron su muerte a cabecear repetidamente las pesadas pelotas de cuero con las que se jugaba en su época de profesional. Tras su deceso, en 2014 su familia formó una fundación y comenzó una campaña para que se investigara sobre la incidencia de los golpes con la pelota a enfermedades cerebrales de los jugadores.

Y, según indicaron a la BBC, además de los tres jugadores con Alzheimer, en la fundación ya están al tanto de 250 casos de jugadores que han padecido problemas.

Ahora, la Federación Inglesa de Fútbol (FA) solicitará a la FIFA que investigue al respecto. "Vamos a llevar varios puntos de estudios a la FIFA para preguntar: ¿Pueden ayudarnos a tratar de determinar si la demencia es más común en exfutbolistas profesionales?", dijo el jefe médico de la FA, Ian Beasley a la agencia The Associated Press.

Lo que se pretende que se conozca es si el grado de afección de cualquier daño cerebral depende de las posiciones de los futbolistas, de cuántos partidos jugó y en qué nivel.

"El problema es que no sabemos... es una enorme tarea tratar de determinar y decidir si existe una asociación entre haber jugado fútbol profesionalmente y una declinación cognitiva, llamada comúnmente demencia, daños cerebrales que causan discapacidad funcional con el tiempo. Sencillamente no sabemos. Existe la tendencia a decir: 'Debe ser', pero no estamos seguros", agregó Beasley a la AP.

La FA quiere que científicos evalúen si la severidad de cualquier daño en el cerebro depende de la posición que jugó, cuántos partidos hizo, y a qué nivel.

En la FIFA, respondieron que al momento tienen muy pocos argumentos para relacionar los cabezazos a la pelota con el daño cerebral. "Tenemos muy poca evidencia que respalde esa suposición sobre los futbolistas", dijo el máximo funcionario médico de la FIFA, Jiri Dvorak, a AP.

¿Hay evidencia?
El presidente de la Sociedad Uruguaya de Neurocirugía (SUN), Fernando Martínez, fue consultado por Referí al respecto. Él, junto al presidente del Sindicato Médico del Uruguay, Julio Trostchansky, trabajan en conjunto para realizar un protocolo y una aplicación para asesorar a los médico en cómo actuar en caso de traumatismo por impactos entre futbolistas.

Pero el tema de impactos por reiteración de golpes de una pelota de fútbol aparece como algo "nebuloso", según indicó, debido a que hay poca información y estudios al respecto. Por ese motivo, no se pueden hacer afirmaciones basadas en argumentos científicos, porque no los hay.

"Los golpes por reiteración están claramente demostrados en los boxeadores. Incluso en un principio se le llamó encefalopatía pugilista", expresó Martínez, quien agregó que luego se amplió ese nombre porque se notaron características similares.

En el caso del fútbol y los cabezazos a la pelota, no hay una "información científica realmente valida", expresó. "No se puede recomendar a un atleta de elite que deje o no de hacer deporte porque no hay verdades absolutas. Le podes cortar la carrera a alguien que después puede no tener problemas", señaló.

En el caso de traumatismos por golpes, como codazos o choques de cabezas, sí hay más evidencia científica y se puede afirmar que si un futbolista lo sufre, se le recomienda que por un mes no vuelva a jugar para evitar el "riesgo del segundo golpe", que puede ocasionar lesiones más severas. Si llega a darse el segundo golpe, lo recomendable es que no corra riesgos por una temporada.

Pero no se puede afirmar que de tanto cabecear la pelota con los años se pueda tener incidencia, como los casos de los campeones de 1966 informados por la BBC. "El peso de la pelota y el material de aquella época no es el mismo que el de hoy", acotó Trotchansky.

Para tener un conocimiento de si los golpes generan efectos, se debería realizar estudios cerebrales a un futbolista antes de comenzar su carrera, durante y después, para ver distintas etapas. "También habría que hace un estudio epidemiológico para ver si los jugadores son propensos a tener más demencia", agregó el titular del SMU.

Ambos profesionales uruguatos consideraron que la solicitud de la FA a la FIFA es bienvenida porque, en caso de llevarse a cabo, se tendrá un mayor conocimiento sobre el tema, pero por el momento consideran que no hay argumentos científicos para decirle a un futbolista que corre riesgos por cabecear la pelota. l


La pelota del mundial 1966
Más pesada que las actuales
La pelota que los jugadores cabeceaban en aquellos años era diferente a las actuales. La Slazenger Challenge que se utilizó en Inglaterra 1966 era más pesada aún cuando estaba mojada. El peso también la hacía más lenta. Los balones actuales son más livianos y flexibles a los impactos, pero a su vez viajan más rápido que los de años anteriores.

3
Alzheimer. Son los casos de jugadores de la selección inglesa campeona del Mundial de 1966 que padecen Alzheimer, informaron sus familiares al diario británico Daily Mirror.

250
Casos. La Fundación Jeff Astle, que estudia casos de conmociones en Inglaterra, reveló que en los últimos dos años tuvo conocimientos de 250 exjugadores con degeneración cerebral.

los niños no cabecean en estados unidos
Una demanda para evitar conmociones cerebrales
Los niños menores de 10 años tienen prohibido cabecear la pelota en el fútbol estadounidense, luego de que jugadores juveniles hicieran una demanda contra seis de las ligas juveniles con el fin de evitar conmociones cerebrales. "Se puede decir que está bien hacerlo porque el cerebro de los niños está en desarrollo, pero como es un cerebro en desarrollo tiene más plasticidad cerebral y eso le permite tener recuperación espectacular", dijo Fernando Martínez de la Sociedad Uruguaya de Neurocirugía.

aplicación uruguaya
Protocolo para impactos
Julio Trostchansky y Fernando Martínez trabajan en el proyecto para desarrollar una aplicación que asesoren a los entrenadores a cómo actuar en caso de que sus futbolistas sufran conmociones cerebrales. "Va a indicar cómo proceder con una forma práctica en el mismo momento. Está más que nada dirigida al fútbol infantil y amateur, donde no hay asistencia médica", señaló Trostchansky. "Va a decir cómo actuar frente a un caso de forma inmediata. Si el afectado puede o no continuar, si debe realizar una consulta. Son preguntas simples que guían cómo tratar el caso".

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