Insólito: oficial antidopaje ruso que tuvo que escapar por una ventana

El funcionario contó que la Policía lo seguía para asegurar que las muestras llegaran a un laboratorio corrupto; se escapó, las mandó a suiza y derivaron en cuatro dopajes positivos
Un agente antidopaje que se escapa por la ventana en plena noche para evitar a la policía, acusado de querer esconder muestras positivas: Esta increíble escena figura en el informe de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) que denuncia la existencia de un sistema institucionalizado de dopaje en Rusia.

Esta es la pequeña historia que ilustra de manera rocambolesca las acusaciones de la comisión de investigación independiente de la AMA. El episodio, relatado en marzo de 2015 por el mismo controlador que huyó a los autores del informe, recuerda a algunas escenas de 'Michel Strogoff', novela de Julio Verne.

Saransk, en la República de Moldavia, a más de 500 kilómetros al este de Moscú: El agente acaba de recoger muestras de los atletas y la policía se interesa, a su juicio en exceso, por los controles antidopaje.

"Pasé varias horas dando explicaciones a la policía, que buscaba las muestras, con policías esperándome delante de mi hotel para acompañarme a mí y a las muestras hasta el tren (que debía tomar para regresar a Moscú)", contó en el informe este empleado, que deseó conservar el anonimato.

"La policía de Moscú estaba ya informada de mi llegada y me esperaba (allí), sólo para asegurarse que las muestras llegarían bien al laboratorio de análisis de Moscú", explicó.

- Laboratorio clandestino -
Según el informe de la AMA, este laboratorio y posiblemente otro clandestino instalado en la capital moscovita, habrían participado en la trama, llegando incluso a destruir muestras comprometedoras.

"Además había un entrenador con el que más de 20 atletas habían dado positivo en varios años. No dudó en llamar al laboratorio de Moscú, delante de mí, para ofrecerle los números de las muestras que llegarían el día siguiente, confirmando que la policía les echaría un ojo y añadiendo que el laboratorio sabía que lo que tenía que hacer", desveló.

Entonces decidió que lo mejor que podía hacer era huir...

"Cuando salí de mi habitación por la ventana con la idea de tomar otro tren diferente al previsto, dejé la luz y la televisión encendidas, para que imaginaran que seguía dentro", añadió.

"La policía esperaba en la estación de Moscú y yo debía hacerlo lo mejor posible para sortearla y dar las muestras a otra persona (de confianza)", continuó.

Esta persona llevaría las muestras al laboratorio de Lausana, que descubriría cuatro controles positivos en estos análisis.

Desde entonces la persona que llevó las muestras al laboratorio de Lausana no ha podido completar otras transferencias y la familia del agente, incluida su madre, ha sufrido amenazas, subraya el informe.