Infantino buscó un voto de confianza en Uruguay

Gianni Infantino, estuvo en Montevideo, visitó estadios y habló de la FIFA que sueña: "el que quiera robar no tendrá lugar"
Atrás quedó la reelección de Joseph Blatter como presidente de la FIFA con 133 votos ante el príncipe jordano Al Hussein que sumó 73 voluntades en el congreso de la FIFA en Zúrich.

Más cerca en el tiempo, tuvo lugar la espectacular redada que terminó con varios directivos detenidos por el FBI a raíz de la investigación llevada a cabo por la fiscal general de los Estados Unidos, Loretta Lynch, que concluyó en una "naturalización de la corrupción".

¿El resultado? FIFA se expuso a la peor crisis institucional de su historia, con dirigentes presos, cuentas congeladas y una bronca acumulada transformada en descreimiento por parte de los fanáticos de ese deporte.

En ese escenario, el suizo Gianni Infantino llegó al poder con el apoyo de Conmebol (uno de los bloques continentales con más procesados por la justicia) con aires de renovación y una sonrisa magnética en busca de la transparencia.

Escoltado por dos emblemas del fútbol como Cafú y Fernando Hierro, capitanes en la década pasada de las selecciones de Brasil y España respectivamente, Infantino llegó a Uruguay donde tuvo una agenda asfixiante.

"Esto es una leyenda"
Infantino bajó del avión que lo trajo desde Paraguay y viajó directo al Campeón del Siglo, donde lo esperaba Juan Pedro Damiani, el resto de los dirigentes y las autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol.

"Esto es una leyenda, estoy muy contento de estar aquí", dijo Infantino antes de fundirse en un abrazo con Diego Forlán.

El delantero aurinegro fue especialmente invitado por Infantino para la recorrida y habló durante un largo rato junto a Fernando Hierro y Cafú.

En el Campeón del Siglo hubo intercambio de elogios y según el directivo Marcelo Areco, Infantino dijo: "Este es un estadio digno del Campeón del Siglo XX".

"Este jugaba muy bien"
El Mercedes Benz que trasladaba a Infantino aceleró hasta llegar al Gran Parque Central, donde la comitiva de FIFA fue recibida por el presidente José Luis Rodríguez. Entre los visitantes estaba Juan Pedro Damiani, quien visitó el recinto como uno más, estuvo en el vestuario y bajó al campo de juego en un gesto destacable. Rodríguez se excusó en que no fue al Campeón del Siglo porque así se resolvió en directiva.

Pero quien estaba loco de la vida en La Blanqueada era Cafú. El mítico lateral brasileño le pidió a los periodistas que le sacaran fotos y, consultado por Referí, dijo: "Esto es historia pura. Es muy bueno estar aquí".

Mientras todos los fotógrafos se quedaban con el abrazo entre Rodríguez e Infantino, Hierro caminaba con la mirada perdida por el césped y, abordado por Referí, dijo: "El primer partido del Mundial se jugó aquí. Para el club y para Uruguay debe ser motivo de orgullo tener esta gran parte de la historia".
Infantino cerró su visita con un comentario a Damiani: "Este jugaba bien", señalando a Ruben Sosa. El aurinegro le dio la derecha luego de abrazarse a Sosita.

"Vinimos a un país con mucha historia, donde se jugó el primer mundial y hace un buen rato que estamos hablando y todo fue sobre la corrupción, el dinero y los malos manejos. Nosotros queremos que se hable de fútbol, porque el deporte enseña muchas cosas".

Mensaje para ganar confianza
En el Museo del Fútbol, Infantino dio una conferencia de prensa y fue consultado sobre la caída de FIFA y la falta de credibilidad del organismo, a lo que dijo: "La gente tiene que darnos confianza, pero debemos merecerla con actos concretos. No se trata de ser valiosos, pero sí de ser honestos, abiertos y transparentes. No podemos cambiar el pasado, pero sí influenciar el futuro. Que los que quieran robar estén fuera del fútbol, porque los vamos a echar. Demostraremos que somos serios y honestos".

Infantino cerró su día viendo a la selección ante Perú y hoy, antes de su partida, se reunirá con el presidente Tabaré Vázquez.

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