Hermetismo sobre el estado de salud de Bianchi

"Sin comentarios", fue la respuesta sobre el estado de salud del piloto francés gravemente herido el domingo en el Gran Premio de Japón

Los periodistas concentrados alrededor del hospital de Yokkaichi en busca de noticias del estado de salud del piloto francés Jules Bianchi, gravemente herido el domingo en el Gran Premio de Japón, se encontraban este lunes con la misma respuesta: "No comment" ("Sin comentarios").

No se prevé que se haga público ningún parte médico sobre el estado de salud del piloto francés, de 25 años, este lunes por parte del hospital japonés en el que se encuentra ingresado, declaró el lunes su director general adjunto Yasuhiko Ogura.

El servicio de neurocirugía, formado por cuatro especialistas, se encontraba en estado de alerta durante todo el fin de semana en previsión de que pudiese recibir a algún accidentado procedente del circuito de Suzuka.

El padre de Jules, Philippe Bianchi, y su agente Nicolas Todt, viajaban este lunes en avión hacia Yokkaichi, donde el tifón Phanfone, protagonista durante el fin de semana, dejó paso a un sol radiante.

"No comment", dijo John Booth, el Team Principal de Marussia, cariacontecido, cuando salió una primera vez con el máximo responsable del equipo angloruso Graeme Lowdon, aún con la ropa oficial de la escudería y después de haber pasado la noche en blanco.

Los dos se marcharon en coche y volvieron con miembros del equipo Marussia, bautizado como Virgin cuando fue creado en 2010.

El venezolano Pastor Maldonado (Lotus), que comparte agente con Bianchi, estuvo la noche del domingo en el hospital. Regresó el lunes por la mañana, pasó tres horas y se volvió a marchar. "No comment. Salgo para Sochi", donde se celebrará la próxima carrera el domingo, dijo Maldonado antes de tomar un taxi, sin precisar si había podido ver, aunque fuese brevemente, a Bianchi.

El jefe de la Scuderia Ferrari, Marco Mattiacci, salió del hospital unos momentos para tomar aire y posteriormente volvió a meterse en el edificio, por la entrada de urgencias, a la vista de los fotógrafos presentes. Bianchi se formó en la escuela de pilotaje de Ferrari.

48 horas cruciales

Todos respetaban perfectamente la consigna del "no comment", por lo que era imposible saber cómo ha pasado la noche Bianchi, si ha sido operado por segunda vez, si está en coma, artificial o no, si respira por sus propios medios... Ninguna noticia sobre su estado de salud.

Según el doctor Marc Saramito, médico del deporte especializado en los deportes del motor, semejante golpe en la cabeza como el que recibió Bianchi supone un riesgo vital, sobre todo en las 48 horas posteriores al accidente, y después se necesita una semana para saber si quedarán o no secuelas.

Otro elemento importante, Japón es uno de los dos o tres países punteros en el mundo en materia de neurocirugía, un argumento utilizado por los más optimistas, que apelan también al perfecto estado físico del piloto para confiar en su recuperación.

La salida de pista de Bianchi el domingo, en la vuelta 42 del Gran Premio de Japón, se debió probablemente a que los neumáticos intermedios montados en la vuelta 24 se encontraban ya muy usados, sobre una pista en la que comenzaba a llover de nuevo con fuerza. Seguramente iba a pasar por los garajes para cambiar de gomas, pero no tuvo tiempo de finalizar el giro al trazado japonés.

Concurso de circunstancias

Otro factor agravante fue la visibilidad, muy mala en esa zona del circuito, la curva número 7, cuando ya había comenzado a oscurecer, por lo que era muy difícil ver los charcos de agua en la pista, según las explicaciones dadas el domingo por el alemán Adrian Sutil, que se salió en ese mismo punto instantes antes.

Tercer factor crucial, debido a la mala suerte, la grúa que trataba de sacar de la pista el monoplaza de Sutil se encontraba en el lugar equivocado, entre dos raíles de seguridad, para poner el coche del germano tras el muro de neumáticos, en el momento equivocado, ya que Bianchi se salió en ese punto y chocó violentamente contra la máquina, seguramente sin haber visto las banderas amarillas que aconsejaban reducir drásticamente la velocidad.

Es el mismo tipo de fatalidad que provocó un accidente horrible para Marussia, el de la española María de Villota, en julio de 2013 en un aeródromo inglés. Su monoplaza, por una razón desconocida, se salió de la pista y fue a chocar con una plataforma de un camión.

La española perdió un ojo en ese accidente y falleció tres años después, probablemente como consecuencia de las heridas sufridas en el choque.

El último accidente grave en una carrera de Fórmula 1 se había producido en julio de 2009, durante la clasificación del Gran Premio de Hungría.

El brasileño Felipe Massa, entonces al volante de un Ferrari, recibió en la cabeza el impacto de una pieza de la suspensión que había perdido el monoplaza de un rival. El impacto destrozo el casco de Massa, pero el brasileño se recuperó y volvió a la competición, corriendo esta temporada para la escudería Williams.

Gracias a los progresos de todo tipo en Fórmula 1, tanto en materia de monoplazas, de cascos, como de circuitos, ningún piloto ha fallecido en carrera desde la muerte del brasileño Ayrton Senna en 1994, en el trazado italiano de Imola.


Fuente: Por Daniel Ortelli, AFP

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