“Hay una necesidad imperiosa de ganar”

El técnico se mostró confiado en lo que puede ser su futuro; consultado por El Observador, admitió que a los jugadores no los ve ansiosos sino “deseosos de alimentar la ilusión”

Cómo se vivió este partido amistoso?
Seguimos en crecimiento, seguimos observando lo mismo que en los últimos partidos, el equipo sigue mejorando en situaciones ofensivas, mejorando el juego, creando oportunidades de gol, convertimos tres goles y tuvimos unas cuántas situaciones más, resolvimos algunas situaciones defensivas de buena forma y otras no tanto, pero creemos que este tipo de entrenamiento nos sirve para poder seguir corrigiendo en la semana y mejorando sobre todo en la faceta de reagruparnos y ser contundentes a la hora de defender.

Mejoró en el segundo tiempo con mayor profundidad.
Fuimos más contundentes a la hora de la generación de situaciones de gol. Igualmente en la primera parte tuvimos varias. Quizás no se vieron reflejadas en los goles y porque nos convirtieron uno, sino, el equipo se hubiera destacado. Se destacó más en el segundo tiempo porque con el ingreso de Estoyanoff tuvimos más velocidad, verticalidad, apertura en cuanto al juego, pero de las dos maneras que nos paramos, tanto en el primero como en el segundo tiempo, la tónica fue la misma, la generación de juego fue buena, debemos seguir insistiendo en poder reagruparnos rápido, recuperar rápido la pelota y ser contundentes a la hora de defender.

¿Hubiera preferido jugar ante Wanderers este fin de semana?
Sí, sin duda. Estábamos deseosos de poder jugar y por sobre todas las cosas, poder ganar. Queríamos dar el ‘sí quiero, estoy acá’ para poder dar batalla y poder ganar el partido.
Como todo técnico, siempre sale a ganar.

Pero el hecho de tener la espada de Damocles encima, como todos saben, ¿es más complicado para usted?
Más que salir a ganar, siempre entreno para ganar. Al contrario. Tratamos de darle tranquilidad a los jugadores, que se apoyen en lo que se entrena, que cada vez que haya una situación de riesgo, recurran a los entrenamientos tácticos que hemos tenido para que ellos lo puedan solventar. Hay que darles tranquilidad, que tengan confianza, que sumen en autoestima, que es importante. Creo que ahí está el punto de inflexión.

¿Le cambia en mucho que se diga ‘si pierde un punto, se va’ para trabajar día a día?
No. Sinceramente, desde que pusimos un pie acá sabemos que cada vez que cada uno no gana un partido, no es normal. Acá hay una costumbre de ganar todos los fines de semana y cuando no sucede, lógicamente hay movimientos. Nosotros les expresamos siempre a los jugadores que la única forma de poder salir adelante es poner la honestidad y el trabajo por delante y con actitud. La actitud que uno tenga frente a la oposición, frente a la adversidad. Hay gente que ante la adversidad se amilana y se achica y otra gente que crece, le pone el pecho a lo que viene y trata de salir adelante. Así tratamos de poder salir junto a los jugadores.

Para armar el equipo, ¿también toma en cuenta todas esas características?
Siempre. La gente del fútbol lo sabe. No siempre el que le pega mejor a la pelota es el mejor jugador, sino que el que también asimila en situaciones de riesgo las mejores situaciones y ante las situaciones límites reacciona mejor.

¿Cómo encuentra al grupo? ¿Lo encuentra fuerte?
Nos encontramos con un grupo de futbolistas con una capacidad de reacción ante la adversidad enorme. Lo que nos ha pasado no es fácil de superar y, sin embargo, los jugadores uno los ve con un empuje tremendo y más allá de que no conseguimos los puntos que queremos, cuanto más han pasado los partidos y uno piensa que estamos peor en cuanto al juego, es cuanto mejor han jugado los futbolistas. Y contra rivales más difíciles como Defensor o Danubio, el equipo ha reaccionado y eso habla de la predisposición de los jugadores y la confiabilidad que tienen ellos en sus capacidades y eso nos permite a nosotros que podamos contar con ellos.

Y por esa situación, ¿los jugadores no entran con mayor ansiedad?
Lo que vi es que no estamos más ansiosos para jugar. Sí que hay una necesidad imperiosa de ganar, eso no lo podemos negar, porque se respira en el ambiente. Pero ya el club te lo implica porque hay que ganar siempre. Pero no los noto ansiosos, los noto deseosos de poder jugar, de poder alimentar la ilusión que tenemos de poder salir adelante.

Algunos referentes han dicho que los jugadores son responsables de 90% de lo que sucede con el equipo y que 10% es responsabilidad del técnico. ¿Qué opinión tiene?
Totalmente lo contrario. Ni siquiera 10%. El 100% es mi responsabilidad.


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