Hace asados en el desierto

Gonzalo Viera hace un año y medio que juega en Catar y vivió experiencias únicas

San Javier, su pueblo en Río Negro, lo extraña a él y es algo mutuo. Gonzalo Viera hace un año y medio que está en Catar y ya se acostumbró a su nueva vida, allá lejos. Pero a diferencia de lo que hace en Uruguay, en Asia no puede ir al río, pescar, juntarse con sus amigos.

"Cuando llegué estaba Jorge (Fossati) y me ayudó muchísimo. También Seba Soria que hace 14 años que vive acá", dijo Gonzalo Viera, el exzaguero de Peñarol a Referí.

Luego de estar 20 días en un hotel, se mudó a La Perla, un lugar de ensueño en las afueras de Doha en el que los cataríes le ganaron metros al mar y al Golfo Pérsico.

Allí vive con su esposa y sus hijos Renzo –de dos años– y Guillermina de cuatro meses. "La vida en familia me encanta. Soy muy familiero. Tenemos la playa abajo del edificio y la piscina para los gurises. Me sorprendió el lujo, los edificios, los yates. Es espectacular", sostiene.

El calor es muy complicado en verano. Cómo será que la FIFA cambió la fecha del Mundial 2022 que se jugará allí, justamente por eso.

Debido a eso, entrenan de noche y siempre con Al Rayyan, su equipo, hacen la pretemporada en el exterior, en el último caso, en España.

"Hemos soportado como 50 grados, pero más de sensación térmica, porque aparte, se suma la humedad. Es bastante bravo".

Fossati era su técnico y después se fue a la selección catarí. Ahora lo dirige Michael Laudrup, aquel notable volante que la rompió en el Mundial de México 86 en Dinamarca cuando le hicieron seis goles a Uruguay y él hizo uno.

Para Gonzalo, "es un entrenador muy sencillo, tipo europeo, habla muy poco, lo normal. A mí me habla en español".

Dos por tres se junta con los latinos que juegan con él. Hay un argentino, Ulises Pascua, el español Sergio García, dos brasileños, el paraguayo Topo Cáceres y Seba Soria.

"Hacer comidas entre nosotros no es fácil. A veces encontramos carne de Nueva Zelanda o de Australia. Pedimos costillas, porque el corte de asado no existe", dijo.

Sin embargo, una vez fueron al desierto con un amigo iraní que los llevó a él y al argentino Pascua por entre las dunas, al límite con Arabia Saudita. Allí habían conseguido buena carne y asado.

"Pudimos hacer un asadito en la costa del Golfo Pérsico en una parrilla con carbón sobre la arena. Fue una experiencia distinta que quedó para el recuerdo", recuerda.

Ese es un lugar insólito en pleno desierto. "Es que detrás de las dunas, pensás que va a haber más arena y en un lugar aparece el mar. Es increíble. Nos bañamos y estuvo muy bueno. Parecía un oasis".

Gonzalo se caracteriza por andar mucho a caballo en San Javier. Pero en Catar, se subió a los camellos. "Cada vez que vamos al desierto, llevo a los nenes y nos subimos para andar un ratito, como para que no se desacostumbren de los caballos", sostiene con una sonrisa.

Pero el asombro se lo llevó ni bien llegó: "Me mostraron un camello que había ganado una carrera y costaba US$ 3 millones, no lo podía creer".

La seguridad que hay es algo que lo sorprendió. "Cuando llegué perdí la billetera al entrar al hotel y me llamó Fossati a la habitación. '¿Tenés tu cédula?', me preguntó jodiendo. Y me dijo: 'Andá abajo que la tienen'. Recién llegaba y había llevado US$ 2.500 para vivir esos días en los que no sabés en qué vas a gastar cuando aún no te pagan un sueldo. Estaba todo ahí y un muchacho me devolvió todo. Le quise dar propina y no me la aceptó. Respetan tanto que son así. No existen los robos o crónicas policiales. El otro día vi una encuesta y si no es el país más seguro del mundo, es el segundo".

Gonzalo disfruta su gran momento y, aunque extraña, ya se acostumbró a su nuevo mundo.

Gonzalo Viera en familia

LA NAFTA A $ 10 URUGUAYOS
¡Y eso que subió un 20%!

La población de Catar quedó algo molesta porque hace poco subió un 20% la nafta. Sin embargo, "el costo del litro es de $ 10 uruguayos", dijo Gonzalo a Referí. En su apartamento no puede hacer asados porque como entrena de noche por el calor, llega sobre la hora 21 y en su edificio se puede asar hasta las 22. A lo que se acostumbró fue a una de las comidas típicas cataríes: "Comemos el jaruf (cordero) con arroz con la mano y sentados en el suelo. Incluso lo hacemos con la mano derecha porque la izquierda para ellos es impura.




EN ACCIÓN CON AL RAYYAN

La temporada pasada fue campeón con Al Rayyan por la liga catarí y elegido el mejor zaguero del torneo. También anotó en la Liga de Campeones.

OTRO ASOMBRO EN PLENA CANCHA

"Un día hacía un calor infernal y pensé: 'va a estar difícil'. Pero jugamos con Al Sadd en su estadio ¡con aire acondicionado!"


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