"Había mucha incertidumbre conmigo"

Con el título abajo del brazo, Gonzalo Porras recordó su desembarco en el club al que define como “Nacional solidario”, reveló cuál es su particular cláusula contractual y se tiene fe de que con este estilo, el equipo puede ser competitivo a nivel intern

"Sacrificio". Con esa palabra, Gonzalo Porras resume toda una carrera. La desilusión en Bella Vista. Los viajes en bicicleta para entrenar en Villa Teresa. Su debut en Alianza. El lugar que no encontró en Liverpool. Su resurgir en Juventud. El salto a River Plate. La vuelta olímpica con Danubio. Su desembarco en Nacional.

Ahora, con la conquista del Torneo Apertura que los tricolores alcanzaron el domingo al ganarle 1-0 a Cerro, Porras, de 30 años, disfruta.

El año pasado fue pieza clave para coronarse campeón uruguayo con Danubio.

La función del doble 5 la saca de taquito: marca con la tenacidad que le inculcó Julio Ribas que lo dirigió tres años en Juventud de Las Piedras (2005-2008). Y juega la pelota con el talento que demandan los equipos de Juan Ramón Carrasco, que lo tuvo en River entre 2008 y 2010.

Sin embargo, el hincha de Nacional lo recibió con escepticismo: “Había mucha incertidumbre conmigo”, reconoce Porras a El Observador.

“Es que me tocó jugar en equipos de esos que no televisan todos los fines de semana y la gente no me veía”.

Porras no iba a arrancar como titular en el Apertura. Sin embargo, la prisión domiciliaria que se le impuso a Diego Arismendi por incumplir la solicitud de permiso para salir del país –estaba procesado sin prisión por el delito de riña– le abrió las puertas en el equipo.

“Cuando llegué a Nacional, los compañeros estaban en el final de la pretemporada. En los amistosos previos al torneo no fui titular, pero me tocó entrar por la situación de Diego. Gracias a Dios todo me salió bien y mis actuaciones hicieron que el entrenador (Álvaro Gutiérrez) me diera la confianza”, explica el volante que empezó en Bella Vista pero que quedó libre en la Sexta División.

Prueba de la incertidumbre de la que habla Porras en su desembarco en el club, es el contrato que firmó con Nacional: un año (hasta junio de 2015) con una cláusula de renovación automática de otro año en caso de jugar el 70% de los partidos.

El volante no solo jugó todos los partidos que llevan los albos en el Apertura, sino que no salió nunca. Disputó los 1.170 minutos que jugó el equipo.

Pero lo suyo no es solo presencia. También aporta gran cantidad de asistencias y le garantiza efectividad –y peligro– en la ejecución de pelotas quietas, mientras Recoba no está en la cancha.

De sus notables ejecuciones en los tiros de esquina llegaron los goles que abrieron los partidos ante Rampla y Rentistas. De un notable pase largo –que en sus pies no es lo mismo a un pelotazo– vinieron tres puntos contra Sud América con aquel cabezazo de Iván Alonso.

“Con Gonzalo jugué en Toluca y es uno de los mejores medios del fútbol uruguayo. Porque no solo recupera la pelota sino que también la pasa a un compañero y siempre en una situación ventajosa”, llegó a decir Alonso en una de sus analíticas conferencias de prensa post partidos.   

Porras, mientras, dice que se siente muy cómodo jugando con Arismendi en el mediocampo: “Yo soy el que me recuesto más sobre la línea de cuatro para cuidar el balance y él es quien sale a romper la línea y a presionar al rival”.

Cuando se le pregunta cómo define el estilo de juego de este Nacional, responde como uno de esos estudiantes ávidos por demostrar que saben la respuesta: “Nacional solidario” ¿Por qué? “Porque en todos los partidos, este equipo demostró compromiso y entrega”.

Consultado sobre si jugando de esta forma el equipo puede ser competitivo en la próxima Copa Libertadores, Porras no duda: “Si esta forma de juego nos llevó a la obtención del campeonato creo que tenemos que seguir jugando igual. Tal vez modificando pequeñas cosas, pero siguiendo en la misma línea de juego”.

Porras piensa a corto plazo: “Nuestro primer objetivo, ahora, es afrontar los dos partidos que nos quedan (Juventud y Tacuarembó) para intentar ganarlos. El año que viene tenemos la Copa y el Clausura por lo que es importante ahora mantener esta ventaja que tenemos en la Tabla Anual”.

Porras disfruta. Con sus amigos y sus cinco hijos: Nahuel de 16, que ya no juega al básquetbol, los mellizos Alejo y Valentín de 14, que jugaron en la Séptima de Cerro, Celeste de 12 y Rocío de 5, ambas dedicadas al patín en sus ratos libres.

Atrás quedó su infancia y juventud en Nuevo París. Los entrenamientos en bicicleta a Villa Teresa. Su debut en Alianza en 2002, club surgido de la fusión del Villa con Salus y Huracán del Paso de la Arena. Su pasaje a Liverpool en 2004, volver a la B para jugar en Juventud. River, Danubio y ahora Nacional. Que ya no duden. Tienen al mejor doble 5 del Uruguay.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios