Guichón, el uruguayo de Alcorcón

El exvolante de Peñarol vive su primera experiencia internacional en el club de la ciudad española

Alcorcón, el equipo del homónimo municipio de Madrid ubicado a 13 kilómetros de la capital española, fue el destino de Facundo Guichón, el exvolante de Peñarol, quien vive su primera temporada en un club extranjero.

Es una institución nueva en la Segunda división, categoría en la que ha estado en los últimos seis años con un pico mediático en el año 2009, cuando eliminó a Real Madrid de la Copa del Rey, lo que se bautizó como el “Alcorconazo”.

“Es un club humilde que te hace sentir bien, es una institución pequeña y me he sentido muy cómodo”, cuenta Guichón desde España a El Observador. “De ahí la comparo con Defensor, por el tema del estadio y la infraestructura, es más moderno pero así de grande en sus instalaciones”, agregó.

En la actual temporada el equipo tuvo momentos muy buenos y luego una etapa muy mala. “Estamos sin posibilidades de ascender porque tuvimos una racha de 10 partidos que no ganamos. Acá las ligas son muy largas y nos condenó esa mala racha”, explicó.

Cuando el equipo pasaba por su mejor momento, fueron acusados de ser muy agresivos a la hora de plantear los partidos. “Así fue, porque íbamos a canchas fuertes como la de Racing de Santander, Alavés, Sporting de Gijón, vino el Betis a nuestra casa, y no nos podían ganar. Y eso llevó la fama de que éramos un cuadro violento porque jugamos al límite, como es el fútbol.”, explicó.

Como vivir en el interior

El día a día de Guichón en Alcorcón tiene entrenamientos por la mañana. “Es impresionante el trabajo físico”, contó. Luego, llega a su casa, descansa y va a alguno de los varios parques que hay en la ciudad. “Hay muchos y son muy grandes, algunos son cerrados como para ir con el perro y que no se te escape. Voy para ahí con mi novia y soltamos al perro para que disfrute”, agregó.

De tarde, va al gimnasio para entrenar por su cuenta, y de noche cena en su casa. La comida no es problema, pero debe controlarse . “Cuando llegué me dieron una dieta. Mi novia es buena cocinera y nos cuidamos mucho. Todas las mañanas me pesan y una vez por mes me miden la grasa y los músculos. Tengo que dar 75.5 kilos todos los días, me tengo cuidar”.

Como la mayoría de los jugadores uruguayos en el mundo, cada viaje significa un aprovisionamiento de yerba. Lo que sí lo ha complicado es el tema del asado. “Intenté hacer al horno, era parecido, pero no es lo mismo, es una de las cosa que más se extraña”.

Vivir en Alcorcón es como estar en una ciudad del interior de Uruguay, dice Guichón. “Es muy linda, nada que ver con comparación a Madrid que te arrimas y ves todo edificios y todo gris. Acá es más tranquilo”.

“Tenés una avenida principal que es donde vivo yo, que tiene barcitos para ir a comer. Es precioso. También tiene un toque antiguo, y con algunas construcciones nuevas. En la zona céntrica hay un shopping con cine, muy grande. Hay para hacer de todo, y si no hacés 13 kilómetros y estás en Madrid”, señaló.

Al ser una ciudad chica, de 180.000 habitantes, y estar en el único equipo de la misma, a los lugares que va el futbolista es reconocido por los hinchas. “Me dicen ‘uruguayo, uruguayo, Guichón’. A cada lado que voy me sucede, porque nos conocemos todos. Y eso me llena de alegría, cuando estoy en el parque me paran para decirme si voy a renovar o no, que quieren que me quede”, contó el uruguayo de Alcorcón.

Peñarol y la madurez lejos de Uruguay

Una espina. “Me encantaría volver”

“Sigo los partidos de Peñarol, es un cuadro al que siempre le voy a tener cariño, me enseñó la base del fútbol, los primeros pasos y siempre le voy a estar agradecido”, contó Guichón. “Me encantaría volver, espero que las puertas sigan abiertas para algún día porque tengo esa espina clavada de no haber podido hacerme valer como podría. Ojalá algún día se me dé la posibilidad”, contó el volante que mantiene contacto permanente con su “amigo” Emilio Mac Eachen. “Tenemos contacto y lo sigo por Roja Directa”, dijo Guichón, quien en sus vacaciones visitó las obras del estadio mirasol.

En el exterior. “Me siento valorado”

“Acá me siento reconocido y valorado, y además me siento mucho más profesional como persona y jugador. Siento que vivo para el fútbol y no vivo del fútbol, como que me siento fortalecido en eso”, contó el exPeñarol. “Me ha servido mucho para madurar”, agregó, sobre su primera experiencia afuera del país. “Lo único que se extraña son los abrazos de mi familia, esas cenas con la familia, los momentos de distención con los amigos y un poco también el asado. Después, nada más, porque me hacen sentir como en casa con el reconocimiento que me están dando, me hacen sentir muy feliz”, agregó.

“Equipos de primera”. Estadios duros y lujosos

“El de Sporting de Gijón fue muy duro, estaba lleno y con un gran piso. El de Zaragoza es una alfombra. Los de Osasuna y Mallorca también son duros”

El almacenero hincha. “Debo varias camisetas”

“En el mercado tengo un vendedor que es socio del club y me da para adelante. Hasta me hace precio a veces”, dijo.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios