Guardias denuncian presión de barras: "Si se arma relajo, escóndanse en los baños"

"La seguridad no está capacitada para estar en los estadios, no somos policías para tocar a una persona", dicen
"La guardia no tiene que estar en los estadio, tiene que estar la policía"


Los referentes de la barra de Peñarol tomaron la palabra. "Esto se maneja así. Si se arma relajo, escóndanse en los baños y no se muevan", le dijeron a los funcionarios de una empresa de seguridad que trabaja en el estadio. Eso es lo que denuncia uno de los miembros del sindicato de guardias, en el medio de una nueva crisis por la seguridad en el fútbol, luego que un barra brava de Peñarol fuera baleado en un baño de la Tribuna Ámsterdam en pleno partido de Peñarol-Rampla.

No fue la única recomendación. Ante la incrédula mirada de las personas que trabajan de seguridad, agregaron más sugerencias: "Nos hicieron vestir de manera normal, con la camisa por afuera y que no se nos vieran las botas para que no representáramos una amenaza".

Bajo estas reglas los funcionarios salieron a cumplir con las nuevas disposiciones que se implementaron en el fútbol, las que marcan que los clubes deben contratar seguridad privada para los partidos.

Y bastaron pocos partidos para que el ambiente explotara. Una guerra de piedras en el clásico, avalanchas y determinadas irregularidades que pusieron en tela de juicio la seguridad en el fútbol.

¿Debe actuar la Policía o seguir con el personal de las empresas de seguridad? "No estamos preparados. El personal de las empresas de seguridad no está capacitado para estar en los estadios", disparó Alfredo Calvette, integrante de la secretaria de la Unión Nacional de Trabajadores de la Seguridad (Unatrase) a Referí.

Calvette denunció: "La seguridad no está capacitada para estar en los estadios, no somos policías para tocar a una persona, nuestra integridad física no está cubierta por ningún lado. Estamos regalados porque para la barra somos policías, somos un intruso para ellos, estás vistiendo un uniforme y un par de botas". Agregó: "Cuando tuvimos la reunión con ellos nos dijeron 'esto se maneja así. Si se arma relajo, escóndanse en los baño y no se muevan".

Denuncias

Otra fuente del personal de seguridad privada reveló: "Cuando hicieron la inspección de las paletas (para cachear a los hinchas) nos encontramos con que algunas no funcionaban". El funcionario, que sigue ejerciendo como guardia de seguridad, comentó: "Nosotros nos oponíamos a trabajar en las canchas porque teníamos claro que podían pasar estas cosas. Ahora nos encontramos con paletas que no funcionan, acumulación de gente en el ingreso, y falta de garantías de todo tipo. Estamos regalados".

El funcionario de seguridad señaló que "estamos regalados porque si el agresor es el hincha van a ir varios a pegar. Si el funcionario intenta defenderse seguramente termine procesado porque tiene 15 mil tipos que van a decir que se zarpó".

Debido a que no hay nada reglamentado, que no están autorizados a actuar y mucho menos a tener armas, la Unatrase comunicó a todos los funcionarios la forma de actuar ante algún incidente.

"Si hay lío den aviso a las autoridades y aléjense del problema porque no estamos capacitados ni preparados para eso, no tenemos condiciones de laburo. Lamentablemente acá se quiere aplicar una medida europea con mentalidad uruguaya", reveló la fuente consultada.

¿Cuál es la tarea que tienen que realizar los funcionarios de las empresas de seguridad privada? Por disposición del Ministerio del Interior se encargan de brindar seguridad dentro de las canchas, además de hacerse cargo del control de ingreso de los hinchas. Ahí empieza el primer dilema.

El segundo lo reciben los porteros de la AUF...

Porteros amenazados

"Tenemos compañeros que no van y que cuando les toca la Ámsterdam o el Campeón del Siglo se enferman, producto del miedo", reveló José Luis Otero, integrante de la gremial del Personal de Recaudación, a Referí.

La revelación es contundente. "El miedo uno lo tiene en todos lados pero vos estás trabajando el borde del peligro. La amenaza es constante y yo recibí varias amenazas" agregó.

Otero agregó: "No aceptan un no. De repente en la puerta te dan un carnet de socio que dice Laura González y es un hombre. Cuando le decís vos no sos, ahí empiezan los problemas, porque los de atrás gritan y vos siempre sos culpable".

Estar parado en una puerta de las tribunas populares es problemático.

"Ser víctima de insulto o agravio es pan de todos los días. Desde buchón a otro tipo de cosas es lo mínimo que nos dicen. Es habitual que te griten ¡acá mandamos nosotros! Amenazas hay de todo tipo y tamaño. Seguimos torciendo para los ineptos la situaciones solo ponemos parches".

Otero dice no entender cómo, en el momento más complejo a nivel de seguridad a todo nivel, se retira a la policía de las canchas.

"En el momento más peligroso sacás a la policía de las puertas. Cuando se recrudece el tema la policía no está".

Sin protección

José Luis Otero reveló a Referí que los funcionarios de las empresas de seguridad contratados "no tienen clara la función que tienen que cumplir. No tienen la misma autoridad que la policía y además con lo que les pagan es claro que llega un punto en el que tipo dice no me voy a quemar la cabeza. Es así. No están acostumbrados a trabajar con el peligro".

Ellos entran

"Pasa muchas veces que vengan algún funcionario de Peñarol que autoriza el ingreso de una cantidad de personas que colaboran y vienen a cumplir una función", narró Otero. El representante del Personal de Recaudación en la Intergremial agregó: "Se identifican en la puerta, te dicen que van a ingresar tantas personas y luego se les hace un vale y Peñarol lo termina pagando. La lista va variando, no son siempre los mismos los que ingresan".

Cacheo

Salvo en los clásicos, la policía no hace más cacheo, por lo que el control de ingreso de los hinchas corre por cuenta del personal de seguridad que contrata el equipo local. No se controla a todas las personas. En la Ámsterdam, donde se filtró un arma, se hizo un control selectivo. "Cuando hay mucho volumen de gente para entrar se complica, se puede generar un hecho de violencia y nosotros nos protegemos", dijo Calevette a Referí.

Amenazas

El presidente de la Comisión de Seguridad de la AUF, Nelson Telias, reveló: "Cuando llegué al Estadio tenía una denuncia del personal de guardia privada de amenazas que habían tenido de gente de las barras".
El responsable político de la seguridad en el fútbol dio más detalles: "Le pedían dinero. No eran los que revisaban sino guardias privadas que recibieron amenazas".

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