Gonzalo Balbi, cuñado de Suárez, vive bajo el sol islandés

Juega en el KR Reykjavik, donde tiene hasta 24 horas de luz solar

El fútbol está lleno de trotamundos, pero el caso de Gonzalo Balbi es especial. Tiene 22 años, y su pasaporte ya tiene sellos de España, Estados Unidos, Italia, Inglaterra e Islandia, donde está jugando ahora para el KR Reykjavik, acostumbrándose a experiencias únicas como vivir con 22 horas de día o 22 horas de noche.

Gonzalo es nada menos que el cuñado de Luis Suárez, hermano de Sofía, la esposa del delantero y por la cual el salteño se fue a Europa a probar suerte. Sin embargo, hay que averiguar bastante para saberlo: las cuentas de Twitter o Instagram de Balbi no dan la más mínima pista, y además no lo dice a menos que se lo pregunte específica e insistentemente.

“No me gusta hablar de eso. No quiero sacar ninguna ventaja, ni que se me valore especialmente”, corta en seco ante la pregunta de El Observador desde Barcelona, donde está de vacaciones y mientras compra regalos para toda la familia, que desde mitad de año tiene presencia agrandada en la ciudad condal. Minutos después saldrá al Nou Camp a ver a Luis enfrentar a PSG por Liga de Campeones.

Parte de la niñez de Gonzalo es conocida por la historia de su hermana y su cuñado: a los 11 años, en 2003, viajó con su familia a Barcelona, buscando nuevos horizontes ante la crisis económica que vivía Uruguay.

El pequeño de los Balbi comenzó a jugar en el Martorell y más tarde en el Unión Deportiva Cornellá. En 2012, ya como mayor, pasó al Terrassa, que se hizo conocido en Uruguay por ser el mismo equipo en el que jugó un tiempo el exNacional Marco “Palillo” Vanzini.

Reality show

Por esos tiempos tuvo su gran chance, literalmente: ganó el concurso “Nike The Chance”, en el que la firma deportiva buscaba talentos en el mundo.

“Recién había cumplido 19 años. Eran 150 mil jugadores de 55 países, seleccionaron a 16 y viajamos por Estados Unidos, Italia e Inglaterra. De esos 16 nos seleccionaron a tres para ir a la Nike Academy. Fue increíble”, recuerda Balbi, que destaca los encuentros con Thierry Henry, Marco Materazzi, y las visitas a Hollywood y la sede de la empresa en Portland, además de jugar un partido contra Manchester United.

“Después me surgió irme a Islandia. En lugar de volverme a España estuve de prueba en el equipo KR. Por un tema de papeles no pude jugar el primer año, pero después me fue muy bien. Ganamos la copa y debuté en Champions contra el Celtic,” cuenta Gonzalo sobre su primera temporada en la isla.

El frío y lo corto de los días
–ahora hay solo cuatro horas de luz, “aunque lo peor es en noviembre, donde no se ve el sol”, cuenta Santiago– hacen que la liga apenas dure seis meses: de marzo a octubre.

Ahora está de vacaciones en Cataluña junto a su familia, para volver en enero a Reyjkavik para su segunda temporada con el club, ya acostumbrado a un país frío en el clima, pero cálido en su gente.

“La vida es tranquila, la gente muy amable. Sufrí al princpio, son un poco cerrados a la hora de entrar en un grupo, pero una vez que entrás son muy bien. Yo estoy solo allá, y son muy atentos con los extranjeros. Lo que más me costó fue que no pude jugar hasta este año, entrenaba solo. Pero ahora ya estoy integrado”, agrega.

“Hacen una vida muy normal, a pesar de que la lluvia y la falta de sol en invierno les afecta mucho. Pero salen igual, si no terminan locos”, cuenta.

 Vivir con 22 horas de sol es toda una experiencia: “Cuando voy en enero, se juegan unos torneos amistosos en campos cerrados, por el frío y la falta de luz. Cuando llega la liga son 24 horas de luz solar y nunca se te hace de noche. Tiene sus pro y sus contra. La contra es irte a dormir con un poco de sol en la cara. Pero  alcanza con cerrar bien las ventanas, o un blackout. No sufrí lo peor, que es en noviembre que no se ve el sol. Ahora ya hay cuatro horas”, agrega.

JUGÓ CONTRA CELTIC
Por la Pre Champions
“Estábamos esperando el sorteo y cuando tocó el Celtic pensé: ¡‘Qué increíble jugar contra ellos en su estadio’!, y por otro pensé: ‘Nos vuelan a la primera’. Pero mejor que te vuele el Celtic y tener esa experiencia, a lo mejor nos tocaba el peor e igual quedábamos afuera”. Al final el equipo cayó 1-0 de local –los escoceses anotaron en el minuto 87’– y 3-0 como visitantes.

El viento, un problema
“This is Iceland”
En el fútbol no es el frío lo que más lo ha afectado, sino el viento. “Al ser una isla hay un viento tremendo. Fui a entrenar un día, salimos a la cancha y la pelota la tirabas con todas tus fuerzas y terminaba atrás tuyo. Yo veía que nadie se quejaba, y un compañero me dice: “This is Iceland, my friend”.

Poca gente
En el torneo
“Como mucho van 4 o 5 mil personas a los mejores  partidos”, cuenta Gonzalo. El deporte más popular es el hándbol.

La selección
En ascenso
“En el fútbol, Islandia está mejorando: estuvieron a un paso de entrar al Mundial, ahora le ganaron a Holanda (2-0 por las Eliminatorias de la Eurocopa 2016)”.


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