Godín, el espejo de Emiliano Velázquez

El exzaguero de Danubio, que este fin de semana tuvo un gran debut en Getafe, destacó el momento del defensa de Atlético de Madrid

Uruguay es una cantera histórica de buenos futbolistas que en los últimos tiempos no deja de sorprender con nombres de futuro que luego se hacen realidad con el paso de los años. Hay una línea concreta, la defensa, en la que la cantera parece inagotable. Diego Godín es el máximo exponente del triunfo. Y muchos tratan de imitarle.

Es el caso de Emiliano Velázquez. Atlético de Madrid, consciente de esa escuela de centrales que parece inagotable en el país sudamericano, fichó este verano a un joven de 20 años que promete. Su cesión a Getafe para foguearse esta temporada parece que ha sido una buena idea.

La competencia en el cuadro rojiblanco, con dos compatriotas en la plantilla, Godín y José Giménez, aparte del intocable Joao Miranda, parecía un muro complicado de atravesar para un joven que cruza el charco desde un equipo como Danubio. Getafe, decidió Diego Simeone, puede ser el mejor sitio en el que puede dar sus primeros pasos por Europa.

En la ciudad del sur de Madrid tiene menos competencia. En su puesto, sólo tres jugadores, él incluido, pelean por jugar cada fin de semana. Alexis Ruano y el brasileño Naldo le apartaron de la titularidad en las primeras jornadas. Sin embargo, después de un inicio errático, con una victoria en cinco encuentros, el entrenador de Getafe, Cosmin Contra, apostó por Velázquez para el choque contra Málaga del pasado domingo.

El debut no pudo ser mejor para el uruguayo. Lo hizo ante el público del Coliseum Alfonso Pérez, su estadio, y en un momento de necesidad para el club. Sentó a Naldo en el banquillo y se colocó en el centro de la defensa junto a Alexis. No defraudó.

Velázquez mostró sus credenciales en Europa. Las sacó a relucir con un repertorio poco vistoso pero muy efectivo. Seguro por alto, rápido al corte, con criterio a la hora de sacar la pelota y con los nervios bien templados, aportó su grano de arena para que su equipo mantuviera la portería a cero y se llevara la segunda victoria de la temporada gracias a un solitario gol de Míchel Herrero.

"Para mí, individualmente, fue muy lindo. Traté de hacerlo lo mejor posible y se dio. Para el equipo sirvió y nos dio tres puntos importantísimos. Debutar era importante. Ahora demostré lo que puedo dar pero hay que mejorar. Tenemos una competencia interna sana que nos hace crecer a todos día a día. Eso es importante, que el grupo esté bien", afirmó este miércoles en rueda de prensa.

La adaptación del defensa uruguayo ha sido lenta. Llegó a Getafe casi al final del cierre del mercado y con la temporada ya empezada. Contra ha ido dosificando su aparición. Ha esperado casi un mes, pero necesitaba tener a su jugador completamente integrado para un puesto básico.

"El trato de la gente, ya sea cuerpo técnico, compañeros, prensa o delegados, es muy lindo. Lo agradezco. Llego a mi casa y pasan a ser mi primera familia" afirmó Velázquez, contento de su nuevo rol en el equipo.

Un sólo partido ha bastado para que Oscar Washington Tabárez, seleccionador nacional de su país, le cite para dos amistosos que disputará Uruguay frente a Arabia Saudí y Omán. Ya le llamó en 2013, pero no llegó a debutar. Ahora tendrá su oportunidad, pero tiene los pies bien puestos en el suelo.

"Se está dando todo junto. Pero hay que tener la cabeza bien puesta. Hay que saber que Getafe me da la oportunidad de ir a Getafe y la selección me da aire para volver a Getafe", señaló.

Sin embargo, el sueño de Velázquez, aparte de jugar con Uruguay, es otro. Quiere volver a Atlético de Madrid y triunfar. Primero, en Getafe, pero luego en el estadio Vicente Calderón, donde juega uno de sus ídolos.

"A Godín siempre lo tomo como referencia. Está haciendo muy bien las cosas. No sólo en Atlético, también en la selección. Sirve como espejo y para trazarme un objetivo. Pero estoy en Getafe y tengo que hacerlo bien aquí si luego quiero ir allá. Se lo tengo que agradecer al Getafe", dijo.

Godín, el espejo en el que se mira Velázquez, es el final de la hoja de ruta de un futbolista que sueña con jugar en un grande y en ser el referente del centro de la defensa de Uruguay. De momento, su primer paso en Europa ha sido correcto. Godín, ocho años mayor que él, podría tener un buen sustituto en el futuro. Se está moldeando su reflejo.


Fuente: Juan José Lahuerta, EFE

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