Gobierno uruguayo reconoce interés en recibir al Dakar en 2017

La organización planea renovar la competencia, recorrer cinco países y terminar en Montevideo o Punta del Este; el gobierno lo ve con buenos ojos


El Dakar analiza irse de Sudamérica y por eso la región contraataca con una propuesta que involucra a cinco países de la región, incluido Uruguay, que tendría la meta de la carrera. Desde el gobierno se analiza con buenos ojos la propuesta, y se quiere negociar para bajar los costos que implica recibir a uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.

En retirada
Tras ocho años en la región, la llama del Dakar se ha ido apagando, y los problemas políticos han superado al entusiasmo por recibir la prueba más dura del mundo. Este año Chile se bajó por decisión del gobierno, en el medio de protestas ambientales en el norte del país, lo mismo que Perú, que manifestó su baja pocos meses antes de la carrera, obligando a rearmar de improviso el recorrido, que en este 2016 solo pasa por Argentina y Bolivia.

De esa manera, hoy el continente no es ni cerca lo atractivo que era en 2009, cuando se fue de África por los peligros de seguridad ante varias amenazas terroristas. El desierto chileno y la variedad de paisajes de Argentina y Bolivia le dio un atractivo que hoy languidece. Por eso, tres países del sur de África (Angola, Namibia y Sudáfrica) ofrecieron una vuelta a los orígenes para 2017. Y los representantes regionales de Amaury Sports Organisation (ASO), la empresa organizadora, preparan una propuesta para relanzar el Dakar en la región.

Según informó ayer la agencia EFE, esa propuesta implica una alternativa en "forma de herradura", con cinco países: Chile, Perú, Bolivia, Paraguay y Uruguay, que recibiría la meta de la carrera, en Punta del Este o Montevideo.

Uruguay en conversaciones

La propuesta del Dakar 2017 en Uruguay no es descabellada. Está sobre la mesa del gobierno, y la idea es negociar en los próximos meses.

El director nacional de Deportes, Fernando Cáceres, reconoció a Referí que las conversaciones están planteadas. "El interés de ellos es clarísimo, el nuestro también. Estamos negociando", contó Cáceres, que agregó que sostuvo "no menos de cinco reuniones", con los organizadores, inclusive una durante el viaje del presidente Tabaré Vázquez a Francia, en noviembre. "Tenemos un contacto casi semanal. La alternativa de Uruguay para el Dakar sigue estando en pie, estamos conversando las condiciones para ver que sea beneficioso", agregó el jerarca.

"Nos están ofreciendo la llegada", indicó el jerarca, que también mantuvo reuniones con los ministros de Deporte de Chile y Paraguay.

Para Cáceres hay para definir "algunos aspectos", como la ciudad de llegada, ya que si bien la organización propuso Punta del Este, el hecho de ser en los primeros días de enero lo hace poco viable. "Punta del Este en esa época está en plena ocupación, por eso puede ser Montevideo, que de todos modos también está a tope", comentó.

En 2015 trascendió una cifra de alrededor US$ 5 millones que debería desembolsar Uruguay. Según Cáceres, "la propuesta original fue incluso superior a esa", aunque ahora la idea es "abaratarla un poco más". "Se trabaja sobre la idea de un fee en efectivo y cobertura de servicios, como la logística. Eso también depende de los departamentos que atraviese. La idea es una efectiva colaboración entre el gobierno nacional y las intendencias".

"La propuesta original se hizo en febrero y era para este año. Nosotros no habíamos asumido, el presupuesto no había ni siquiera entrado al Parlamento, no se habían elegidos autoridades municipales. Por una cuestión de sentido mínimo básico de responsabilidad había que esperar", dijo Cáceres, que agregó que se pidió un estudio económico para calcular el beneficio que le daría la carrera en Uruguay: "Pedimos un estudio profesional riguroso, de un eventual retorno, que ahora está en poder de los asesores de Presidencia".

Cáceres fue invitado a participar de la largada en Buenos Aires y de la llegada de algunas etapas en Argentina, aunque no pudo por problemas de agenda. "Pero estamos en diálogo permanente", sintetizó.

Los otros desafíos

La propuesta también implica que se largue por primera vez desde Chile, de manera de convencerlo a volver. Argentina dejaría de tener ese privilegio. Según EFE, la asunción de Mauricio Macri redujo la sintonía con la prueba, que para el país vecino implica un altísimo costo económico. Argentina invirtió US$ 90 millones en 2016 y Bolivia 40.

Además, según EFE, otro desafío será convencer a Brasil, cuyo gobierno no está en condiciones de embarcarse en una aventura tan costosa como el Dakar en momentos en que su popularidad atraviesa un bajón histórico, y que recién habrá salido de dos eventos gigantescos como el Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos, que dejaron dudosos resultados para el país. La alternativa sería unir Paraguay y Uruguay por el litoral argentino.

De momento, el gobierno uruguayo no se fija un plazo para concretar las negociaciones. Pero el Dakar en tierras uruguayas no parece una idea tan descabellada como hace un tiempo.