Gobierno acusa a Peñarol de no tomar medidas contra la violencia

No es la primera vez que sucede: en 2013, entradas de cortesía terminaron en manos de un narco
Un grupo de barra bravas de Peñarol prefirió tirar butacas contra la Policía que confiar en que su equipo buscara la copa en la cancha. Para Peñarol, la violencia resultó previsible e inevitable. "Que estas finales terminaban en lío era seguro; el que perdiera rompía el estadio", dijo ayer el director técnico del equipo, Pablo Javier Bengoechea, en el programa Las Voces del Fútbol de radio Nuevo Tiempo. "Los dirigentes no podemos hacer más", se excusó Marcelo Areco, dirigente de Peñarol, en el programa En Perspectiva, de radio Oriental.

El protocolo de seguridad para la prevención, control y erradicación de la violencia en el deporte, firmado en 2008 y ratificado en 2013, establece en su primer punto que los clubes se comprometen a que "no distribuirán entradas gratuitas a particulares". Sin embargo, el presidente de Peñarol, Juan Pedro Damiani, reveló que su club lo sigue haciendo.

El subsecretario del Ministerio del Interior, Jorge Vázquez, informó ayer que en la última reunión que mantuvo con los presidentes de Nacional y Peñarol, Damiani admitió que regala entradas a particulares. "Damiani me dijo: 'Nosotros resolvemos los problemas de seguridad de la siguiente manera: 'Compramos 200 entradas, se las damos a (Washington) Vega, que es el responsable de la seguridad, y él las reparte dentro de la hinchada para que la hinchada que va al estadio se encargue de controlar'", contó ayer Vázquez en rueda de prensa. "Yo le dije: 'Eso no puede ser, no es lo que acordamos. Lo que acordamos es que deben tener un número de personas que están dedicadas, claramente identificadas, a controlar que no haya incidentes", aseguró Vázquez. El mecanismo de Peñarol "está mal, está prohibido", agregó Vázquez, quien dijo que los clubes "nunca" entregarán la lista de violentos. Los dirigentes "no van a decir quiénes son, más allá que saben quiénes son", por miedo a represalias.

"Un dirigente de Peñarol salió a decir que el Ministerio del Interior había aconsejado a los clubes que contratara a barras bravas. Eso es mentira. Nosotros nunca lo dijimos. Además, le hemos dicho que no está autorizado", expresó el subsecretario.

El protocolo enumera compromisos asumidos por los clubes, pero no establece sanciones en caso de incumplimiento.

Esta no es la primera vez que Peñarol tiene inconvenientes por regalar entradas. En marzo de 2013, un paquete de 50 entradas de cortesía terminaron en poder de un barra con seis antecedentes penales. La Policía encontró las entradas cuando allanó su casa, donde también encontró un kilo de marihuana.

A raíz de este hallazgo, el juez Homero Da Costa inició una investigación sobre el vínculo entre las barras bravas, los dirigentes y la violencia que sigue en curso.

En contrapartida al comportamiento de Peñarol, Vázquez destacó el buen proceder de Nacional en materia de seguridad. Nacional "ha contratado gente, la ha inscrito en el organismo del Ministerio del Interior que controla a las empresas de seguridad, los identifica claramente", expresó el subsecretario.

Por su parte, Peñarol contrató a 23 referentes de su barrabrava para encargarse de la seguridad en la tribuna. De ellos, 10 tienen antecendetes penales, como informó El Observador el 12 de mayo en base a fuentes oficiales. El ministerio no presentó objeciones a la dirigencia del club, que entregó la lista en abril.

Rumbo a la Boca

El 6 de enero de 1987, se jugó el primer clásico del fútbol uruguayo con hinchadas separadas, recordó el profesor de historia Julio Osaba en un informe publicado por Brecha el 15 de mayo. La separación se amplió desde entonces progresivamente, aunque el problema no se solucionó.

Vázquez planteó ayer la posibilidad de "jugar a puertas cerradas o con hinchada de un solo cuadro". Ese es el proceso que se dio en el fútbol argentino. El último clásico entre Boca Juniors y River Plate se jugó en La Bombonera el 14 de mayo con hinchas solo de Boca. El partido se suspendió porque un barra le tiró gas pimienta a los jugadores rivales.

Gobierno crea grupo de trabajoEl ministro de Transporte, Víctor Rossi, informó que en el consejo de ministros de ayer no hubo ninguna "reflexión" sobre los incidentes. De todas maneras, el asunto estuvo presente en la reunión que legisladores de la oposición mantuvieron ayer con el presidente Tabaré Vázquez, quien aseguró en ese encuentro que los incidentes fueron "bochornosos".

El presidente informó a la oposición que formará un grupo multipartidario de trabajo sobre violencia. "Como ya existe con el alcohol, que haya otro sobre violencia nos parece oportuno y necesario", dijo el senador del Partido Independiente, Pablo Mieres, en rueda de prensa.

Seis procesados de Nacional

Después del clásico, hinchas de Nacional se dirigieron hacia el Centro a festejar la obtención del título. Un grupo de hinchas rompió vidrieras de un supermercado ubicado en 18 de Julio y Roxlo. La Policía detuvo a 12 mayores de edad y tres menores. El juez Nélson Dos Santos procesó sin prisión a seis hinchas por receptación, ya que quedó probado que tenían en su poder la mercadería robada, aunque no logró demostrar que ellos habían concretado el hurto.

Los seis procesados no tenían antecedentes penales. Como medidas sustitutivas a la prisión, el magistrado les impuso 100 horas de tareas comunitarias, la prohibición para concurrir a espectáculos deportivos públicos durante seis meses y la concurrencia a la seccional más próxima a su domicilio a la hora en que juega Nacional y hasta dos horas después de finalizado el partido, informó el juez a El Observador.

Los tres adolescentes detenidos por la Policía quedaron en libertad por falta de pruebas, informó el juez Allen Denby.

Sin detenidos por tirar butacas

Al cierre de esta edición, la Policía no había logrado detener a ninguno de los violentos que tiró butacas y terminó así con el partido, el campeonato y la ilusión aurinegra. La Dirección General de Información e Inteligencia trabaja desde ayer en la identificación de los violentos. Una unidad de esa dirección policial se encarga específicamente de investigar a las barras bravas.

Inteligencia revisó ayer las filmaciones del enfrentamiento entre hinchas y policías grabadas por agentes de esa dependencia, por el Centro de Comando Unificado y por el canal encargado de la transmisión televisiva. En un trabajo similar, Inteligencia logró identificar a seis hinchas de Cerro que se enfrentaron a la Policía en el estadio Tróccoli en la primera fecha del torneo Clausura. Los seis fueron procesados con prisión.

La Policía busca ahora a los violentos de Peñarol.

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