Gabriel Morales: "Estos barras son patoteros sin códigos"

Gabriel Morales, representante de Jorge Fossati y Javier Toledo, denunció amenazas de parte de la barra brava en dos oportunidades y realizará la denuncia penal

La noticia corrió como reguero de pólvora y los encargados de prender la mecha fueron los periodistas Rodolfo Larrea y Fabián Bertolini, del programa “A Fondo” de Radio AM 1010. Los colegas afirmaron que Gabriel Morales recibió dos aprietes por parte de la barra brava de Peñarol y que efectuaría la denuncia correspondiente.

Morales es el representante de Jorge Fossati, actual entrenador de Peñarol, y de dos jugadores del plantel: Gabriel Leyes y Gonzalo Viera, aunque la llegada de Javier Toledo que resignó el arribo de Diego Ifrán fue la situación que lo puso en el blanco de todos los dardos.

El delantero argentino llegó el 2 de febrero, día del estreno de Peñarol en el Clausura con victoria ante River Plate 2-1, y mucho se especuló con la presencia de Toledo en el Estadio Centenario, luego de firmar su contrato en el Palacio Peñarol, para ver a sus nuevos compañeros. El atacante llegó pero más tarde de lo previsto, aunque nadie se enteró el motivo de la demora.

El pasado viernes, Morales debía llevar unos papeles al Palacio Peñarol para completar la documentación de Javier Toledo y, cuando se disponía a retirarse en su vehículo personal, un grupo de diez personas lo abordó para insultarlo, amenazarlo y pedirle un dinero por hacer traer jugadores a Peñarol.

El propio Morales atendió a El Observador y aclaró de primera mano la situación: “Todo empezó cuando trajimos a Toledo. El día que fuimos al Palacio Peñarol a firmar tuvimos el primer inconveniente. Vinieron algunos hinchas a apretarnos y decirnos que eran ellos los que traían jugadores, molestos porque decían que la llegada de Ifrán la habían decidido ellos y tenían un jugador arreglado con el Tito (Goncálvez). A mi me dio mucha vergüenza porque el pibe (Toledo) quedó asustado. Imaginate que llegas a un club grande, que va a jugar Copa Libertadores, y en vez de recibirlo bien ya lo amenazan de entrada”.

El representante intentó tranquilizar al jugador y le prometió que esa situación no se volvería a repetir. Pero se repitió. “Yo tenía que ir a llevar unos documentos al Palacio Peñarol y los llevé solo porque ando solo para todos lados. Perfectamente los podía mandar por correo pero decidí ir yo. Cuando me iba vinieron 10 personas para amenazarme y decirme que les tenía que dar plata por traer a Toledo. También dijeron que si Fossati empata un partido le iban a cantar dándole para atrás. Amenazaron a mi familia, me empujaron y me patearon todo el auto. Faltó una chispita para provocar un incendio” agregó Morales.

Dolido por la situación y el momento incómodo que le toco vivir, Morales fue más allá: “Estos tipos se creen los dueños del club y no tienen códigos. Están adentro del club, en la puerta y nadie hace nada. Quieren copiar lo que hacen los argentinos pero la diferencia es que ellos vienen de a uno y estos en malón. Estos barras son unos patoteros sin códigos. Voy a hacer la denuncia porque ya fueron muy lejos”.

El abogado encargado de llevar a cabo la denuncia será el Dr. Gumer Pérez, quien también atendió a El Observador y agregó: “Vamos a radicar la denuncia porque desde el lunes se puso en conocimiento al departamento de delitos complejos de la policía. Estos delitos ocurrieron dos veces y el señor Gabriel Morales decidió hacer la denuncia penal, ya que la situación trasladó el ámbito empresarial y llegó a lo familiar”.

Toledo no es el primer jugador que Morales negocia a Peñarol, ya que representa también a Gonzalo Viera y Gabriel Leyes. “Me da mucha pena que en un club como Peñarol pasen estas cosas. Peñarol no se merece tener personas así en ningún estamento. Igual estoy convencido de que estos tipos no son hinchas de Peñarol” aclaró Morales.

Consultado sobre si le comentó algo al entrenador mirasol, el representante cerró: “Yo lo mantuve al margen de todo. Los de la radio no se como se enteraron porque no hablé con nadie. A Fossati no lo quise decir nada porque está concentrando en el partido, pero mi familia se llevó un susto muy grande”.

La denuncia penal se realizará en las próximas horas ya que “la configuración del delito es clara, violencia privada, amenazas y extorsión” según el Dr. Pérez.

El Observador intentó comunicarse con el presidente de Peñarol, Juan Pedro Damiani, pero tenía el celular apagado. El gerente deportivo, Carlos Sánchez, y el encargado de seguridad del club, Washington Vega, se encuentran en Venezuela a la espera del partido de esta noche ante Deportivo Anzoátegui por la Copa Libertadores. El vicepresidente Edgar Welker, también en Venezuela, fue el único que contestó el teléfono y afirmó no estar en conocimiento de la situación.


Fuente: Danilo Costas @DCostas8

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