Fútbol, violencia y política

La muerte de un barra de Deportivo reavivó el terma de las barras en España; la política juega un rol clave

Mientras la violencia de las barras en el fútbol en América es una costumbre, ver la noticia de un muerto por peleas en Europa se sale de la norma. Por estas horas, España se pregunta por qué Javier Romero Taboada, ultra del Deportivo la Coruña, murió a golpes tras una reyerta con hinchas de Atlético en el centro de Madrid a las 9 de la mañana del domingo y mientras cientos de personas espantadas contemplaban la escena.

A diferencia de las barras de Sudamérica, la violencia en España tiene algunos rasgos característicos y complejos. El más llamativo es que se trata de grupos políticos extremistas, que usan el fútbol como fuente de reclutamiento.

De hecho, la pelea del domingo fue entre facciones de grupos políticos: el Frente Atlético de ultraderecha o fascista, con el apoyo de los Boys del Sporting Gijón. Del otro lado, los Riazor Blues, apoyados por los Bukaneros de Rayo Vallecano y Alkor Hooligans del Alcorcón, todos de ultraizquierda.

La violencia racial hacia los inmigrantes y los choques nacionalistas o proindependentistas  son las grandes banderas que se cruzan para formar la ideología de estos grupos, que han sufrido en los últimos años una fuerte persecución de la Justicia, por sus postulados discriminatorios o manifestaciones violentas. Arrinconados, han encontrado lugar para reorganizarse en las hinchadas. Allí sí aparecen los puntos de contacto con las barras de Sudamérica: ganan poder y dinero con la venta de entradas y drogas. De hecho, la Policía demostró que los barras de Deportivo habían conseguido entradas de parte de una peña de hinchas del club en Madrid.

Ayer, la dirigencia del Atlético anunció su intención de expulsar de sus registros a los ultras del Frente Atlético, mientras Deportivo cerrará por dos semanas el sector de los Riazor Blues. Dos intentos para cortar una violencia que parecía contenida, pero que se empieza a escapar de las manos.

Las barras más conocidas

Bukaneros
La barra de Rayo Vallecano  se reconoce como “anticapitalista, antifascista y antirracista” . Se declaran pacíficos, pero han tenido varios enfrentamientos con grupos de ultraderecha.

Riazor Blues
También de izquierda radical, han participado de manifestaciones violentas contra el gobierno. Defienden el nacionalismo gallego.

Boixos Nois
La barra de Barcelona, de ideología de izquierda y asociada con la independencia catalana. En 2003 el presidente Johan Laporta se propuso desterrarlos de los estadios. A partir de la presidencia de Sandro Rosell hubo una política más permisiva.

Frente Atlético
De perfil de ultraderecha y nacionalista, defienden el centralismo de Madrid y se oponen a los independentismos regionales. En el fútbol han provocado varios incidentes violentos. Los más graves son el del último domingo y otro en 1998, cuando asesinaron a un hincha de Real Sociedad.

Ultrasur
Fue por años la barra de Real Madrid y se asociaron a una estética de “skinheads”, con un perfil político muy similar al del Frente Atlético. La presidencia de Florentino Pérez les fue sacando privilegios, empezando por sacarlos de los sectores de visión más privilegiada, hasta expulsar  a varios de sus miembros.


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