Funcionarios de recaudación: "Se está caminando en el borde del precipicio"

El responsable del gremio explicó cómo se trabaja en las puertas de la Ámsterdam y dijo que no se controla a todos los que ingresan

El responsable del gremio de los funcionarios de recaudación de la AUF, José Luis Otero, dio algunos detalles de las condiciones en que trabajan, en el medio de la crisis generada luego de que un barra brava de Peñarol fuera herido de un balazo en un baño de la Tribuna Ámsterdam del Estadio Centenario.

"El trabajo se está tornando muy complicado, se está caminando en el borde del precipicio", explicó Otero en A Fondo de AM 1010. "La única parte positiva es que está un poco mejor reforzada la guardia policial que custodia la puerta. Donde antes había un solo efectivo ahora se pueden ver dos o hasta tres. Nos da un margen mayor, pero es muy poco el personal que hace el control de ingreso. La guardia privada que se contrata no es suficiente, y es muy limitado el control que se realiza, por más que no cuentan con el respaldo jurídico. La Policía dejó de usar control de paleta magnética porque no es muy efectiva", explicó.

"La Policía no hace más cacheo, salvo algún encuentro puntual. El control de ingreso corre por cuenta del equipo local que debe contratar al personal de seguridad según la gente que concurra, dijo el funcionario, que aclaró cómo puede haber ingresado el arma. "No se controla a toda la gente. Este partido puntual, en la Olímpica no hubo control en ninguna de las tres puertas. Tampoco hubo en al América. En la Ámsterdam hubo control selectivo y aleatorio. En puerta 9 le pasó la paleta magnética todo el público, pero en puerta 10 y 11 no se hizo a todo el público".

Más allá de los controles, Otero habló de las aglomeraciones. "Cuando hay mucho volumen de gente se junta mucha gente y eso puede ser una situación complicada, puede provocar un hecho de violencia".

"Esto es un conjunto de medidas a tomar. No tiene mucha lógica que la violencia viene recrudeciendo, el futbol es caldo de cultivo y el personal policía se retira del control de ingreso", explicó Otero.

Pero además, el funcionario de recaudación explicó que aún hoy siguen entrando hinchas de favor, en este caso parciales que colaboran con la seguridad del club, pero que generan malhumor del resto de los parciales, que ven cómo estos ingresan sin pagar.

"Lo que hay es una serie de colaboradores que en su estadio los presenta, para ayudar con la tarea nuestra. Cuando Peñarol es el equipo visitante, por medio de alguna figura da la orden con el encargado de la AUF de que hay determinada cantidad de gente autorizada para ingresar. Se hace un vale por la cantidad de gente que ingresó y se cobra por la gente que ingresó"-

"Le hemos explicado a los clubes y no terminan de entender. Para el personal es un hecho de violencia que una persona venga sin entrada, y uno le está pidiendo a otro público por otro andarivel, cédula, recibo y todos los requisitos que se exigen. Que ingrese gente así como así, la persona que tiene todos los documentos no tiene idea si entra gratis, de favor. Lo mejor para desarrollar tarea de forma tranquila es que el club entrega acreditación o carnet, porque genera el enojo de mucha gente, que dice: 'A mi me pedís todo y el entra como si nada'. Pedimos que se le diera una entrada, distinta, identificada, una invitación si era. Que se explicara a quién se le da".

Otero también reconoció que sufren amenazas casi a diario. "Somos amenazados. Es pan de todos los días ser víctima de insultos o agravios, con toda esta exposición, el próximo partido que me toque trabajar va a ser complicado. Hay mucha gente que entiende la posición nuestra y la respalda, y en algunos lados hay gente que nos da para adelante, pero también hay parciales que no lo entienden. Desde 'buchón' a muchas otras cosas es lo que el dicen. 'Acá mandamos nosotros, vos estas acá porque nosotros queremos', amenazas de todo tipo y tamaño, pero estamos tan habituados a trabajar en este entorno que parece que es parte de nuestra tarea. Hay determinado grupo de parciales que no aceptan no como respuesta".

El funcionario resaltó lo que viven sus compañeros al trabajar con la hinchada de Peñarol. "Cada vez que tienen que ir a la Ámsterdam les cambia el ánimo. Por más que se planifique y se tengan garantías no se sabe qué puede ocurrir. Se supone que no debería ocurrir. Cuando policía realizaba control también se encontraban armas, pero mucho más efectiva. Si la policía actúa en función del control de ingreso los riesgos son menores. El temor lo tengo yo que hace mas de 20 años que trabajo en esto, y también mis compañeros. Hay una línea muy delgada, estamos al borde de un precipicio".

"La violencia se da más en un equipo que en el resto, peros e da en todos, y no se da la difusión necesaria. Hubo un hecho de violencia en el Parque Central el sábado. Por lo menos debería haber determinada cantidad de policías pasando revista en las tribunas más populares. Habría que negociarlo, y evitar que se acepten las exigencias nuestras pero en lugar de haber 5-6 efectivos terminan enviando dos. Se dan aglomeración de público, y para evitar males mayores se libera el ingreso, y esos 400 hinchas vienen todos de golpe y si bien no se generan avalanchas es imposible hacer el control debido".

Populares de la sección