Fue a buscar soluciones y trae problemas

Uruguay encontró en Lodeiro la cuota de fútbol que necesita, pero la defensa volvió a fallar y la dupla Suárez-Cavani no fue desequilibrante

La derrota que Uruguay sufrió ante España 3-1 en el amistoso que los celestes jugaron el miércoles en Catar, planteó más interrogantes que certezas al técnico de la selección, que vuelve a Montevideo con la tranquilidad de que puede tener en Nicolás Lodeiro una solución para la generación de fútbol –que había quedado huérfana tras el descenso en el rendimiento de Diego Forlán–, pero con las incertidumbres que dejaron planteadas la defensa y el ataque. La defensa, porque fue responsable de los tres goles, y el ataque, porque la dupla Luis Suárez-Edinson Cavani estuvo lejos de deslumbrar como cada fin de semana en sus clubes.

Uruguay jugó dos tiempos muy diferentes. En el primero se plantó bien en la cancha, le cerró los caminos a España y le hizo partido al campeón del mundo. En el  inicio del complemento, los errores de la defensa condicionaron el resto del partido, que fue dominado por los rojos.

Un error de Muslera a los 15 minutos, que no pudo detener un remate que Fábregas lanzó desde fuera del área sin mayores riesgos, dejó a Uruguay en problemas. Como en un amistoso contra Chile en 2010, el golero salió confiado a desviar el balón, la pelota se desvió en sus manos y entró en el arco.

Pese al impacto, Uruguay mantuvo la línea en el partido conlas dificultades lógicas que planteó un equipo de la jerarquía del campeón del mundo ante los celestes acumuló el 18° triunfo consecutivo.

Lodeiro, importante en el aspecto táctico –por el despliegue físico que hace para marcar y lanzarse al ataque– y por los espacios que intentó abrir en ofensiva, mostró credenciales para transformarse en el generador de fútbol de Uruguay, pero se chocó con las dificultades que tuvieron Suárez-Cavani para quebrar la resistencia rival. Suárez tuvo escasa participación, generalmente fue controlado, en tanto Cavani, que tuvo en sus pies las mejores oportunidad para encontrar el gol, siempre definió mal.

El gol que Cristian Rodríguez convirtió a los 31 minutos, después de un pase de Cáceres, fue premio al fútbol de Uruguay que le jugó de igual a igual, pese a que en la cancha quedaba claramente demostrado que Uruguay se exigía al máximo y que España lo hacía sin emplearse a fondo.

De todas formas, los celestes hicieron buena presión sobre la pelota, jugaron en espacios cortos y mostraron rendimientos individuales que merecieron reconocimientos, como el señalado de Lodeiro, Cáceres y Rodríguez.
Los problemas de Uruguay se agravaron en el segundo tiempo cuando Godín intentó salir jugando y dejó la pelota servida a España para que anotara el segundo. El zaguero de Atlético de Madrid no está jugando bien. El mismo Pedro, que aprovechó otro error defensivo, anotó el tercero.

Lejos de emparejar la balanza, el ataque seguía fallando por los bajos rendimientos de los goleadores de Liverpool y Napoli. Tabárez probó con los ingresos de Gonzalo Castro y Diego Forlán, pero nada cambiaron nada, porque al equipo le faltó fútbol, pues ya no estaba en la cancha Lodeiro.

El choque de los celestes ante España, que le iba a servir a Tabárez para encontrar soluciones para los partidos de marzo por las Eliminatorias, en las que Uruguay no tiene margen para perder, no brindó las mejores señales. Los errores defensivos, que se repitieron sistemáticamente en 2012 (especialmente por el sector de Godín), son la debilidad de la selección, que ahora suma la falta de gol de sus artilleros. Y esto no es menor a poco más de un mes de los partidos ante Paraguay y Chile, en los que la ansiedad por salir a ganar a cualquier precio y la necesidad de encontrar el fútbol para llegar al Mundial van a transmitir presión extra.


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