Froome se cayó y reaccionó a lo grande

El líder del Tour se fue al suelo en el último descenso, pero entró con los mejores; la etapa fue ganada por el francés Bardet
El francés Romain Bardet (AG2R) ganó en solitario la 19ª etapa del Tour de Francia, marcada por la lluvia, en la que el líder Chris Froome (Sky) se fue al suelo en el último descenso pero entró con los mejores y el colombiano Nairo Quintana (Movistar) subió al podio provisional.

El agua provocó numerosos movimientos en el pelotón en los últimos kilómetros, con caídas de Froome y Bauke Mollema, gran perjudicado del día al pasar de la segunda a la décima posición.

Con este retroceso, Bardet completó su gran operación al subir al segundo lugar provisional del podio, a 4:11 de Froome, mientras que Quintana se situó tercero a 4:27.

"Es como si fuera un milagro de Dios poder estar aquí, estaba muy mal y lo que pasa en mi cuerpo es difícil de explicar. No me responden las piernas y pensé en retirarme", dijo Quintana, todavía sin recuperar la respiración.

Atento en el alboroto

En medio del alboroto en el último descenso el único que se aprovechó fue Bardet, que se marchó en solitario para alcanzar y superar al portugués Rui Costa antes de lograr el primer triunfo francés en este Tour.

"Estoy en una nube, fue el ciclismo del instinto. Sólo pensaba en la general, pero cuando superé a Costa pensé en la victoria de etapa, soy segundo y tengo que conservarlo mañana", dijo.

Tras Bardet entraron dos veteranos españoles, 'Purito' Rodríguez y Alejandro Valverde, a 22 segundos. Quintana lo hizo a 25, mientras que Froome a 35.

Después de varias jornadas sin emociones, en la 19ª etapa se desataron desde el primer kilómetro, cuando se formó la escapada del día, con una veintena de hombres en la aventura.

Entre los fugados el líder de la montaña, el polaco Rafal Majka (Tinkoff), el colombiano Jarlinson Pantano (IAM), el argentino Eduardo Sepúlveda (Fortuneo) y Rui Costa, campeón del mundo en 2013 y único superviviente en el último puerto.

En un trazado corto (146 km.) con cuatro puertos (un especial, dos de primera y uno de segunda) tampoco se respiraba calma en el pelotón, con el Astana tirando a gran ritmo con todos sus ciclistas al frente durante muchos kilómetros.

El fuerte ritmo, el duro recorrido y finalmente la lluvia golpearon duro al Top-10. Empezando por Froome, que resbaló y cayó con el costado en el último descenso.

A continuación llegó el italiano Vincenzo Nibali y tropezó con el británico. Los campeones de las tres últimas ediciones del Tour acabaron juntos por el suelo en una imagen inédita.

Porte fue capaz de regresar

Inmediatamente Geraint Thomas llegó y le cambió la bicicleta a su líder. Froome fue capaz de enlazar con los mejores, pero inició la marcha con magulladuras por el cuerpo y un enorme agujero en su maillot de líder.

Pero la lista de perjudicados fue larga, continuando por Mollema y siguiendo por el británico Adam Yates, tercero al principio del día y ahora cuarto, que perdió su plaza en el podio tras tener un problema mecánico en el kilómetro 85 y sufrir el resto de la etapa.

También sufrió el australiano Richie Porte (BMC), con problemas mecánicos, pero fue capaz de engancharse al grupo de favoritos y mantener sus opciones de podio. Es quinto tras Yates.

Además se retiró uno de los grandes nombres de este Tour, el holandés Tom Dumoulin, que no se recuperó de una caída. Ganador de dos etapas, llegó en solitario a Arcalis y se impuso en la primera contrarreloj, el prometedor ciclista concentrará sus esfuerzos en la 'crono' de los Juegos.


Fuente: AFP