Formar con el toque uruguayo

Henry Ariel López Baez es entrenador de niños y juveniles en un equipo de la isla de Tenerife
San Isidro, una localidad del municipio de Granadilla de Abona, en la isla de Tenerife, España, fue el destino al que el fútbol llevó a Henry Ariel López Báez, el otrora 10 de Bella Vista e ídolo de la institución "papal" en la que jugó 14 temporadas.

Se iba 2008 cuando junto a su familia decidieron cruzar el Atlántico e instalarse en esa ciudad de playa, turismo y calor todo el año. Tras colgar sus botines en 2004, Ariel ya había tenido sus primeras experiencias en la conducción técnica como ayudante de Manuel Keosseian en Costa Rica, donde debutó como entrenador, y también en Bella Vista, cuando trabajó junto a Ildo Maneiro y dirigió cuatro partidos como técnico interino.

La situación en el equipo del Prado no era la mejor y surgió la opción de España. "Ahora soy entrenador y coordinador de las categorías inferiores de un club de fútbol joven que tiene ocho años de trayectoria", contó a Referí sobre Atlético Chenet, la institución en la que trabaja. "Es un equipo de fútbol formativo, de fútbol base, con categorías que van desde los 4 a los 18 años", agregó.

Además, el club está vinculado a Atlético de Madrid, al igual que otros 48 de España que forman parte de un mismo plan de trabajo. "Ellos nos marcan un patrón de juego y nosotros apuntamos mucho a la formación de personas, porque sabemos que no todos van a llegar. Además, acá vienen chicos de todo el mundo y para llegar a Atlético de Madrid deben pasar varias pruebas", comentó. "Por eso es milagroso lo de nuestro fútbol y que haya tantos jugadores en los principales clubes".

"Siempre intentó inculcarles cosas del fútbol uruguayo a los juveniles y también a los niños. Les digo que tienen que dar el máximo, que no pueden faltar a los entrenamientos y les explico la historia del fútbol uruguayo", dijo López Báez

En su experiencia española, el exfutbolista descubrió la importancia de la formación de jugadores. Estudió en escuelas de fútbol y asistió a campus de actualización y profesionalización de los clubes Valencia, Villarreal, Atlético y Liverpool. "Todos te enseñan la forma en que trabajan", contó.

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López Báez con los juveniles de Chenet
López Báez con los juveniles de Chenet

"Vi el fútbol desde el panorama de la formación. Se tiene muy en cuenta la organización y la metodología del trabajo", señaló. "Acá hay más de 100 campos artificiales, un balón por niño, no faltan los materiales y los entrenadores están todos titulados. Hay que prepararse para dirigir", agregó López Baez.

"Si en Uruguay se trabajara más en la competición interna y en el fútbol formativo, no sé qué podría pasar. Llegaría a un nivel como el de la selección, que, a nivel mundial, es un milagro".

Su vida en Tenerife tiene mucho fútbol ya que está en los entrenamientos de lunes a jueves y los fines de semana tiene partidos de todas las categorías. Además, debe coordinar con los distintos técnicos de cada categoría.

"Siempre intentó inculcarles cosas del fútbol uruguayo a los juveniles y también a los niños.Les digo que tienen que dar el máximo, que no pueden faltar a los entrenamientos y les explico la historia del fútbol uruguayo", señaló López Baez, quien agregó que cada una de las categorías de Chenet tiene siete profesionales a cargo, desde el técnico al entrenador de arqueros, entre otros.

Al estar instalado junto a toda su familia, contó que no se extraña tanto al paisito, pero que siempre tienen en mente volver para ver a su querido y "viejo Bella Vista". "Están en la lucha y no es fácil. Duele mucho ver así a un club que ha estado en la historia del fútbol uruguayo. Hay gente que quiere mucho al club que está trabajando para sacarlo adelante.", explicó Henry Ariel, quien con el 10 en la espalda dejó su huella en las canchas, y que ahora forma juveniles con el toque uruguayo.


Bella Vista
El plantel de Bella Vista campeón en 1990. López Báez es el segundo jugador de arriba, comenzando por la derecha
El plantel de Bella Vista campeón en 1990. López Báez es el segundo jugador de arriba, comenzando por la derecha

La vida en España
Familia futbolera
Uruguayos en Tenerife
"Con Lourdes nos casamos cuando yo estaba en Bella Vista y me ha ayudado en todo, siempre. Cuando recién nos casamos me fui a Talleres y concentrábamos todos los fines de semana, se tuvo que bancar esa y muchas más. Ella ahora trabaja aquí. Y mis hijos todos estudian. Los dos varones juegan al fútbol, el de 13 años en el club Cheney y el otro, de 21, en la Tercera división de la Liga Canaria, en un equipo que se llama Las Zocas. Es un volante central aguerrido, bien uruguayo. Hay bastante nivel, juegan contra Tenerife B y Las Palmas B. Mi hija estudia actividades físicas y también es deportista", señaló.

Una ciudad turística
Calor y playa
"Aquí hace calor todo el año. Estamos a cinco minutos de la playa y es todo costa. También hay bosque y partes con altura, que a veces llegan a tener nieve", contó. "Es impresionante la cantidad de turistas. Y hay mucha gente mayor que se instala tras jubilarse". "La comida es bastante variada. Hay mucho producto de mar. Es parecida a la de Uruguay. También se come carne de cabra, paella. Asado hay, pero no es nada barato. Y yerba hay y tomo mate solo en casa. Me acuerdo de Voltaire García que no le gustaba que en el vestuario se tomara mate porque era símbolo de pasividad", agregó.

Los técnicos que sigue y los que lo marcaron

De Keosseian a Simeone

"Trato de ver a Barcelona y Atlético de Madrid. Barcelona por su propuesta de juego y Atlético porque el equipo de Simeone es el equipo más uruguayo que existe y eso me gusta. El equipo es la estrella y no los jugadores. Lo de Godín está a la altura de Suárez, es algo fuera de lo común. Bielsa también me gusta por la claridad de sus conceptos. Todo DT que me haga pensar me interesa y salgo a comprar sus libros y trato de informarme", comentó.

"De los que me formaron, hay muchos. Fui un privilegiado. Keosseian es un maestro que supo sacar un equipo ganador en el 1990 y después en la Libertadores de 1999 llegamos a estar entre los cinco mejores. También Julio Ribas por su espíritu de lucha y su convencimiento. Martín Lasarte como DT lo tuve y lo respeto mucho, es muy inteligente. Y después tuve muchos técnicos, todos te dejan algo. Miguel Piazza, Miguel Angel Puppo, el profe José Ricardo De León que cometió la locura de subirme a Primera y cambiarme en el vestuario entre jugadores como Julio Ribas y Víctor Púa. Había compañeros como Fredy Clavijo, Sarubbi, Rudy Rodríguez...", agregó.


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