Forlán sí, Forlán no

El bajo rendimiento del 10 y las respuestas del banco abren una gran interrogante

Cuando Jorge Da Silva fue presentado como entrenador de Peñarol, el pasado 25 de enero, Diego Forlán venía de ser el estandarte del ciclo de Pablo Bengoechea.

Con el Profesor como DT, Forlán jugó todos los minutos de todos los partidos en el Apertura 2015. Anotó cuatro goles y el equipo se coronó campeón.

Pero después llegaron los clásicos de verano, la destitución de Bengoechea y el desembarco de Da Silva en el banquillo carbonero.

El nuevo DT aurinegro comenzó a darle a Forlán un trato distinto al que le había dispensado Bengoechea.

El 10 dejó de ser intocable en el equipo. De ser insustituible pasó a ser uno más a la hora de practicar variantes en pleno partido. De ser imprescindible entró en los planes de rotación del entrenador a punto de jugar apenas tres de los seis partidos que testimoniaron el pobre paso del equipo por la Copa Libertadores.

Es cierto, el delantero sufrió una lesión muscular que lo dejó afuera de los dos encuentros ante Atlético Nacional de Medellín.

Pero no menos cierto es que en el afán de encontrar resultados, líderes, respuestas individuales y rendimiento colectivo, Da Silva trata a Forlán como a uno más.

La prueba más contundente la dio el domingo cuando lo hizo jugar la menor cantidad de minutos desde su arribo al club. Forlán dejó el campo a los 61' (en su lugar entró el juvenil Diego Rossi) cuando el carbonero perdía 1-0 ante Rentistas y no aparecían las ideas para encontrar el empate.

Antes, en su debut por Copa Libertadores ante Sporting Cristal, había salido a los 71', cuando el equipo ganaba 1-0.

Por lo tanto, el domingo Da Silva lo sacó por primera vez en una situación colectiva adversa que es cuando, en teoría, más se necesitan de las figuras.

En la quinta fecha, contra Sud América en el Campus, Forlán salió a los 76' cuando el encuentro estaba 1-1 porque sufrió una lesión muscular, la que lo radió de los juegos ante Nacional de Medellín.

La posición

El día de su presentación, Da Silva afirmó que Forlán debía jugar "cerca del área" y dio sus razones: "Cuanto menos desgaste haga para recuperar la pelota, más ayudará al equipo. Él es un goleador y no hay que alejarlo mucho de la zona donde se siente cómodo. Sea como punta o como segunda punta va a jugar".

Da Silva comenzó jugando con un sistema 4-2-3-1 (2-1 a Cerro en el debut en el Viera) con Forlán jugando como extremo izquierdo realizando un gran trabaja de ida y vuelta por la banda.

Pero los sucesivos tropezones que sufrió el equipo alteraron esa figura madre y llevaron al 10 a moverse en otros roles.

Así se lo vio como puntero izquierdo –con tendencia a replegarse, armar juego, enganchar y buscar el arco de media distancia–, como ante Huracán por Libertadores en el Centenario en un esquema 4-3-3.

Como última variante, Da Silva apostó al 4-4-2 –desde la octava fecha del Clausura ante Danubio– y Forlán pasó a jugar como volante externo.

Dado que su grado de influencia en el juego del equipo se vio reducido, el Polilla repitió esquema ante Rentistas pasando a Forlán a la delantera, junto a Cristian Palacios. Pero el 10 no se iluminó.


Le pisan los talones

El bajón de Forlán y el creciente nivel que muestran varios jugadores que pueden jugar en su posición le abre entonces una interrogante al entrenador: ¿debe dejar en el banco al jugador estrella del equipo?

Hernán Novick –tras un arranque donde no iba ni al banco– atraviesa su mejor momento, Maximiliano Rodríguez –quien no hizo una pretemporada adecuada a causa de lesiones– fue determinante ante Rentistas, Nicolás Albarracín viene en ascenso, Diego Rossi pide cancha con el empuje de la cantera y Federico Valverde ya se ganó su lugar.

Las cifras

1.350 Minutos. Fueron los que jugó Diego Forlán en el Apertura 2015 bajo el mando de Pablo Bengoechea, es decir, todos los minutos de los 15 partidos donde hizo cuatro goles.
1.002 Minutos. Son los que lleva Forlán bajo el comando de Da Silva que lo sustituyó cinco veces y con el que se perdió tres partidos por Copa Libertadores, dos de ellos por lesión.
671 Minutos. Son los que lleva Forlán sin anotar goles. En la era Da Silva solo anotó tres tantos, todos a Defensor Sporting, el 21 de febrero por la tercera fecha del Clausura.


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