Forlán: "Estoy sobre el final, pero quiero estar en el Mundial"

El 10 celeste admite que, con 34 años, va procesando el fin de su ciclo con Uruguay y reconoce que se vendrá "un cambio generacional”

Allá a lo lejos se lo ve venir por los pasillos del Complejo de la AUF. Los escasos cazadores de firmas y fotos que lograron burlar los controles apuran los cuadernos y las cámaras. Diego Forlán cruza la frontera y es literalmente atrapado. Luego, se interna en la sala donde lo espera El Observador para la charla.

Apoya en la mesa tres libros “Hasta la última gota”, sobre la historia de vida de Fabián O’ Neill y acota: “No lo pude leer. Voy a ver si aprovecho ahora. Pero me dijeron que me deja bien”, anticipa con una sonrisa. Y acota: “Es verdad, en el Mundial lo ayudaba a Fabián con la computadora a hablar con la que hoy es su señora”.

El grabador se enciende y se inicia la charla. Franca, como siempre.

Usted tiene 34 años, logró un cuarto puesto histórico en un Mundial, fue campeón de América, está colgado en algún mural en las paredes del Complejo, ¿cómo tomó esta historia de ahí para adelante? ¿Recibe todo como un premio o mantiene la mentalidad depredadora de conseguir más logros?

Siempre quiero más. Al tener más experiencia, más años, lo voy viviendo de otra manera pero sigo con las mismas ganas. Eso no cambia, de lo contrario no estaría acá.

¿Y cómo recibe el hecho de que en algunos momentos no tuvo la participación que tenía antes?

Como me toca ahora, cuando no tengo la participación que tenía antes. Son situaciones. Hoy tengo 34 años y sigo estando, no con las mismas chances que antes pero sigo siendo importante en la selección y con miras a un Mundial. Entrando o jugando algún partido sigo teniendo mis oportunidades.

¿Va haciendo la adaptación al nuevo escenario?

Es que la tenés que ir haciendo.

¿La va procesando día a día?

Y lo tenés que ir procesando pero las ganas no, las ganas de jugar, y seguir peleando por las mismas posibilidades las mantengo. Después son decisiones que tenés que ir aceptando.

¿Se desilusiona frente a eso?

No, obviamente que querés jugar y cuando no te toca, tratás de no tener esa desilusión. Más o menos vas viendo cómo se dan las cosas, no es que es algo nuevo o una sorpresa que fue de un día para el otro, se fue dando y de a poco estas a la expectativa de ver cómo se da.

¿Le sigue molestando el hecho de salir en un partido?

Obviamente que no voy a estar sonriendo cuando estoy saliendo. Respeto a los compañeros, pero interiormente no me gusta salir. La procesión va por dentro, va por fuera, se expresa de diferentes maneras, pero no vas a estar feliz de la vida porque no te toca jugar.

¿Cuál fue el golpe más duro en las Eliminatorias? ¿El que vivió contra Bolivia en La Paz o el de Colombia en Barranquilla?

El de Barranquilla, porque por más que en uno tenés el calor y en el otro la altura, dentro de todo en la altura tenés más atenuantes. En el caso de Colombia fue duro. La selección venía bien, tomamos goles al inicio del partido y eso nos liquidó.

¿Hubo algún partido en el que no esperaba y se sorprendió de ser suplente?

Cuando fuimos a jugar con España a Qatar (en febrero de este año) tuve una charla con el Maestro (Tabárez) en la que me habló  y me dijo cómo estaban las cosas, que en ese partido iba a ser suplente porque iba a volver a jugar 4-4-2, de la manera más tradicional, y con dos puntas bien característicos. Me lo aclaró y no fue algo de sorpresa sino que fue hablado.

¿Tabárez habla mucho con usted?

Habla lo que tiene que hablar. Obviamente que el dialogo que tengo por fuera del fútbol es impecable, abierto y sobre todos los temas. De fútbol, de aspectos de la cancha, cuando me tiene que decir cosas puntuales me las dice.

El grupo lleva años con Tabárez, ¿en algún momento han pensado en el día después sin Tabárez?

El día después en mi caso, es diferente al de los demás, porque el mío como en el de la Tota (Lugano) y varios más que somos grandes es de jugadores que estamos en otra etapa. Mi día después, es uno, dos, tres y son pocos los días después, no es que tenés meses o años para seguir pensando. Entonces es como que lo veo un poco más por fuera.

¿No se lo quiere imaginar?

No, no es que no me lo quiera imaginar. Sé que va a ver un cambio grande en general, no sé cómo va a suceder a nivel del cuerpo técnico, pero se cumplen ciclos… Ojalá que pudiera seguir de esta manera, que pueda seguir el cuerpo técnico pero hay que ver las ganas, la motivación. Se lograron cosas importantes por parte de los jugadores y del cuerpo técnicos, y seguir manteniendo eso no es sencillo. Como todo, cuando los resultados se dan está todo bien, pero si no es así se duda de todo. Habría que ver. Sé que van a hacer cambios, porque vendrán cambios generacionales de jugadores.

¿En ese contexto usted quedaría a un costado?

Tengo 34 años. Si se da la posibilidad de clasificar a un Mundial voy a tener 35.

¿Es lo último?

Todo se va a ir dando. Obviamente estoy sobre el final, pero quiero estar en el Mundial y luego hay que ver qué técnico sigue.

Entrevista con Diego Forlán

Fuente: Luis Eduardo Inzaurralde y Jorge Señorans

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